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El mundo que nos toca redimir

Al alcanzar nuestro año número cuatro, en Laberintos Suburbanos nos encontramos con algunos preciados hitos ideológicos y culturales que nos siguen mostrando la historia como una suerte de prontuario cuasi criminalizado, con sus particulares incidencias épico-biográficas, erigidas como efemérides o consignas de resistencia y lucha, desde experiencias, escenarios y momentos enarbolados como fundacionales de ideas y prácticas sociales, en este 2018, año el que se celebramos o lamentamos los cien años de la muerte de Manuel González Prada, acaecida un 22 de julio de 1918, escritor y pensador peruano que fuera el precursor del modernismo literario latinoamericano, y que escribiera sobre el anarquismo: “esa doctrina de amor y piedad, esa exquisita sublimación de las ideas humanitarias, aparece diseñada en muchos autores como una escuela del mal, como una glorificación del odio y del crimen, hasta como el producto morboso de cerebros desequilibrados”; los 85 años de la partida de José María Vargas Vila, que se fuera un 23 de mayo de 1933, escritor, periodista y pensador anarquista colombiano, que apuntara: “Hay dos fanatismos igualmente peligrosos: el que encuentra la razón del principio de Autoridad, y, el que proclama como principio la autoridad de la Razón”; además de los 55 años de la muerte de Javier Heraud, ocurrida un 15 de mayo de 1963, poeta y guerrillero del ejercito de Liberación Nacional peruano, autor del celebérrimo poema “El río”, muerto a los 21 años a causa de las ráfagas de una ametralladora que lo alcanzara cuando su barca surcaba el río de Madre de Dios.

“La desintegración de la persistencia de la memoria” 1952-1954. Salvador Dali

“La desintegración de la persistencia de la memoria” 1952-1954. Salvador Dalí

Un año en el que se conmemora también los 50 años de Mayo del 68 francés, revuelta estudiantil a la que se sumaron luego asociaciones obreras y movimientos de diverso tipo; el 50 aniversario de la Matanza de Tlatelolco, perpetrada el 2 de octubre de 1968 por orden del gobierno mexicano en la Plaza de las Tres Culturas, en México; los 50 años del golpe militar y las reformas sociales del “Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas”, de Juan Velasco Alvarado, ocurrido en el Perú, un 3 de octubre de 1968; los 45 años del golpe de Estado en Chile, un 11 de septiembre de 1973, que significó el ascenso al poder del militar genocida Augusto Pinochet y la muerte de Salvador Allende, primer presidente socialista que alcanzara el poder vía elecciones democráticas; los 90 años de publicación de los 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, libro fundamental de José Carlos Mariátegui; además del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial, y los cien años de la Reforma Universitaria, conocida como “el grito de Córdoba”, en Argentina. En suma, muchos motivos para no decaer e insistir. De ahí que en este mes de aniversario, queremos incidir sobre todo en el tema de la memoria y su persistencia ante esos  genocidios constantes que insisten en desangrar al mundo. Y sobre todo en las muertes provocadas por ese “holocausto que sigue teniendo prolongaciones lacerantes en el capitalismo salvaje de estos días”, aunque, tal vez debemos repensar algunos rótulos habituales, como aquel que conceptualizamos como “capitalismo salvaje”, porque, como dijera John Holloway, no hay capitalismo que no lo sea, por lo que, desde esta suerte de confrontación unilateral de los escritores aquí reunidos, Danilo Sánchez Lihón, Feliciano Mejía y Santiago Ibarra, manifestamos nuestra impugnación hacia aquello que reconocemos aquí como las  resonancias fúnebres de aquellos otros holocaustos no tan visibles, en este mundo que aún nos queda por redimir. (L.S)

*

27 de enero día de la memoria del holocausto. 

El mundo que nos toca redimir

 

Danilo Sánchez Lihón

«¡Amado sea…
el justo sin
espinas!».
César Vallejo

1. Como es y fue

En el Perú la población, antes de la llegada de los europeos, ascendía a 20 millones de personas pertenecientes a una cultura prístina y matinal, construida sobre la base de la solidaridad y fraternidad humanas, cultura de fiesta del alma ligada al trabajo mancomunado, y a la celebración de la Tierra y la naturaleza como espacios sagrados. Sin embargo, en el censo de 1570 a 1575 realizado por el virrey Francisco de Toledo, solo alcanzaban a sobrevivir apenas un millón de indígenas; para ser exactos: 1’067,696 individuos, a solo 38 años del arribo de las naves españolas a nuestras costas.

Hay una amplia bibliografía y numerosas citas principalmente de cronistas españoles que refieren acerca de los abusos, crueldades y actos de ensañamiento cometidos en contra de la población nativa a la cual se la mataba por deporte, por jolgorio y divertimento. Y recordamos este holocausto porque sigue teniendo prolongaciones lacerantes en el capitalismo salvaje de estos días, que niega incluso el derecho al agua a las poblaciones originarias y dueñas de sus tierras.

Y esto ocurre también en relación a la extracción del oro, justamente en el mismo lugar en donde antes se produjeron masacres, saqueos, traiciones y actos de barbarie como fue y es todavía; como ocurrió y sigue ocurriendo ahora en el departamento y provincia de Cajamarca.

2. El primer magnicidio

Porque fue en Cajamarca, y en la plaza de dicha llacta, en el atardecer del día 16 de noviembre del año 1532, en donde se perpetró la destrucción del Imperio de los Incas (imperio es un concepto europeo; la organización inca no fue más allá de un Estado.- Melacio Castro Mendoza), con el resultado de 10 mil naturales muertos, en apenas unos minutos de masacre.

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Los perros come indios de los conquistadores

Ni uno solo portaba armas, mientras los arcabuces, sables y caballos de los invasores producían una estampida que derruyó muros de piedra y en donde murieron personas pacíficas, a quienes los convocaba únicamente el sentimiento de cariño y adhesión a sus gobernantes. Y es que: ¿quién protagonizaba la conquista de estas tierras? La cultura occidental guerrerista, codiciosa e infame en sus objetivos, cuál era el enriquecimiento a toda costa; de garrote, alevosa y de horca y cuchillo.

El primer magnicidio en nuestro continente ocurre algunos meses después, cuando el 26 de julio del año 1533 ejecutan al inca Atahualpa, quien permaneció capturado ocho meses y medio; tiempo en el cual se habían hecho amigos con todos los conquistadores con quienes departía jugando ajedrez y hasta filosofando juntos.

3. Debacle del exterminio

A ese amigo con quien departían lo mataron sin apelaciones, y solo por el cálculo político y financiero. Esa era la moral de la cultura ajena e invasora, extraña y a la postre dañina. Lo mataron pese a que aceptaron un rescate consistente en entregar llena la habitación en que estaba preso, y hasta donde alcanzaba a señalar su mano, una vez de oro y otra vez de plata.

De nada valió el temperamento amplio, cordial e inteligente del soberano indígena. Lo ejecutaron implacablemente y es que ante esa cultura de rapiña y frente a sus intereses no hay amigos que valgan.

Lo que hay son conveniencias y botín. Esos son los rezagos que hay que corregir, si hay algún rasgo de ese tipo que quede entre nosotros. Y si son ellos los que lo siguen perpetrando evitar que nos sigan tratando igual que en aquel entonces.

Ahora bien, ¿por qué revivimos todo esto? ¿Acaso por resentimiento, autoflagelación o recreación morbosa? No. Sino porque esta es una historia vigente, que se repite, que es dolorosa y en estos momentos está pendiente de solución, cuál es el trato desde el poder a las poblaciones indígenas.

4. Yo soy testigo de todo esto

El exterminio de las poblaciones indígenas en América Latina, calculado en 80 millones de personas que murieron víctimas de las perversas atrocidades que se hacía en los trabajos forzados, pero también como fiesta y algarabía de la gente que asistía a esos espectáculos, a ver a nativos ser devorados por perros de presa, en Lima fue muy concurrido el Parque del Olivar, en San Isidro.

He aquí una cita del padre Bartolomé de las Casas, que refiere de estos hechos con la aseveración de que él los ha visto, de los cuales da testimonio y no que los haya escuchado decir o referir narrados por terceros. Y su testimonio es este:

«Entraban los españoles en los poblados y no dejaban niños ni viejos ni mujeres preñadas que no desbarrigaran e hicieran pedazos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría un indio por medio o le cortaba la cabeza de un tajo. Arrancaban a las criaturitas del pecho de sus madres y las lanzaban contra las piedras. A los hombres les cortaban las manos. A otros los amarraban con paja seca y los quemaban vivos. Y les clavaban una estaca en la boca para que no se oyeran los gritos. Para mantener a los perros amaestrados en matar, traían muchos indios en cadenas y los mordían y los destrozaban y tenían carnicería pública de carne humana… Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de crueldad nunca vistas ni oídas».

5. Zozobraban por el sobrepeso

Claro que para aquella debacle del exterminio de nuestra población se sumaron a la actitud despiadada de aniquilamiento las enfermedades infecciosas que trajeron los invasores. Las epidemias fueron traídas por los europeos producto de la suciedad reinante en la cual ellos, allá en el viejo continente, vivían en esos países. Y que no era el caso de las poblaciones nativas aquí acostumbradas a la higiene y a la pulcritud.

Enfermedades como la viruela, la influenza, el sarampión y el tifus, que ocasionaron estragos devastadores, se sumaron a aquella acción destructiva de aniquilamiento, que terminó diezmando a la población nativa.

Todo esto hay que recordarlo y enseñarlo porque al final los pobres a veces no sabemos a causa de qué seguimos siendo pobres. Y hay que hacer magisterio respecto a la codicia de los rapaces, ahora llamados países ricos cuando siempre fueron indigentes y míseros, desde donde nos siguen viniendo directivas de saqueo, razón de su propia autodestrucción.

6. Dubitativos herederos

Como ocurría en tiempos de la colonia, en los que los barcos partían de aquí repletos de oro y zozobraban por el sobrepeso, las tormentas del Caribe y las del océano Atlántico. Como ellos mismos refieren, porque salían en convoy, y preferían que el barco se hundiera con el lastre de sus propias vidas, antes que arrojar al mar una sola pieza de oro, la más ínfima que fuera, para evitar el sobrepeso fatal; tal era para ellos la seducción del vil metal. Y sucumbían en el frenesí de la apetencia. Sus propias existencias no valían nada frente al oro, la plata y las piedras preciosas. ¡Han naufragado en los océanos galeotes íntegros, repletos de esas consideradas fortunas, pero que al final no eran sino cacharros!

Pero no solo se persiguió y destruyó aquí la vida, sino que se trató por todos los medios de destruir nuestras creencias, costumbres y hasta las imágenes de nuestros sueños. Para eso se organizó una cohorte organizada de funcionarios en donde se incluían a los más preparados, conocida como los Destructores de Idolatrías.

7. Un mundo justo

En el fondo nos salvamos, solo porque nos escondieron los vientres de las madres indígenas en las cuales ellos habían procreado y nos engendraron a nosotros que somos hijos de los conquistadores, pero en vientres amorosos de los cuales somos todavía dubitativos herederos.

¿Qué nos toca hacer ahora? Fundar una consistente identidad. Nos toca conocernos, saber quiénes somos, qué nos aqueja, dónde nos duele. Sintonizar con nosotros mismos; saber qué es lo que nos ocurre. ¡Y dónde reconocernos! ¡Y cómo encontrarnos ahora!

Yo doy un alcance: en el mundo andino. Allí, donde en una permanente contienda, hemos resistido y hemos triunfado. Y donde debemos pasar a tener la iniciativa. Reemplazando el lenguaje agresivo, mordaz y desesperanzador, por el lenguaje de la esperanza, de vigor y generosidad. Reforzar nuestra autoestima que es trascendental, porque los hombres que se autovaloran son capaces de emprender grandes hazañas. Y reconocer que siempre estará pendiente en el alma humana por órdenes vitales ineludibles el anhelo de un mundo justo, solidario y mejor.

Danilo Sánchez Lihón

 *

 

Comentario uno:

“expulsados los colonizadores españoles a sangre y fuego”

 

 Feliciano Mejía

                                                                                                                                              «Ya va a venir el día, da cuerda a tu brazo»
 César Vallejo

 

Estremecedor artículo de nuestro Danilo Sáchez Lihón, que pone las cosas en claro y en perspectiva histórica. Pero tengo algunas dudas o desinteligencias que me producen su texto. Por ejemplo, la existencia de 20 millones de originarios del genocidio español. Hasta donde conozco, ninguno de los historiadores se ha puesto de acuerdo sobre los millones de originarios: 8, 12, 18, 20 24 millones de originarios, quedando solo, luego de expulsados los colonizadores españoles a sangre y fuego por nosotros los propios originarios poniendo la gente y la sangre en los fallidos intentos de liberación con San Martín y Bolívar, no más de 4, 6 u 8 millones de originarios. Danilo nos dice: “quedaron 1´067,696”. No se de dónde pudo haber sacado tamaña estadística con la precisión de 6 CIENTOS 90 y ¡SEIS!. Igual. La cantidad redonda de 10 mil muertos por los súperpoderosos españoles sin mencionar para nada los miles (otra vez las imprecisiones de los historiadores) de seis a 8 mil guerreros nativos norteños que apoyaron a los españoles.

Otra duda que me asalta, si bien estoy de acuerdo en que no había imperio, invención española, que no vieron ni quisieron ver ni entender nada, en su odio genocida, es lo referente a un Estado Inka. Hasta donde conozco, se trataba de una nación en formación de larga data: 24 mil años (Cuevas de Pikimachay en Ayacucho). Los presupuestos de una nación, grosso modo son, una lengua franca, un panteón religioso, una filosofía, un desarrollo sin irrupciones, un territorio común, un desarrollo científico, UNA CULTURA y no varias como la reaccionaria antropología nos quiere hacer creer. ESO EN LO ESENCIAL. Y ello lo teníamos cuando llegaron los genocidas del oro y la plata, los españoles que optaron por aniquilar físicamente y espiritualmente a nuestro pueblo. Y hasta la fecha intentan quitarnos hasta nuestra lengua franca el runasimi mal llamada quechua (“los indios no saben que a su lengua el RUNASIMI la llaman quechua” J.M. ARGUEDAS.), por qué sino, veamos el currículo de la educación peruana 2017-2018: segunda lengua oficial: castellano, curso obligatorio de estudios: inglés. ¿Cuál es la primera lengua del Perú si en la dictadura de Juan Velasco Alvarado se decidió que el ¡quechua! era la segunda lengua? Y en Perú ya no hay curso obligatorio de Historia del Perú?!!! Felizmente ahora (dato de hace 20 años, Torero) somos 26 millones de runasimiparlantes entre bilingües y monolingües en el espacio geográfico del antiguo Tawantinsuyo y seguimos creciendo y resistiendo. Y esa reversión se da porque los originarios y mestizos somos más, y no por haber sido engendrados por los españoles en los vientres originarios –ingenuidad perdonable- sino por la resistencia, tanto física como espacial, resistencia que se da a niveles diferentes pero principalmente por ser UNA CULTURA MUY ANTIGUA DONDE LO INKA NO ERA SINO EL ÁPICE (solo gobernaron 100 años, y de ellos 70 años contenidos por los Chankas – Pokras en el límite de  los hoy Apurímac y Cusco).

5e5f2654c495ab733c12064a625450b7.jpgHasta aquí algunas discrepancias. Pero en lo que no estoy de acuerdo con nuestro apreciado Danilo es en ¿Qué hacer? Para revertir este drama, cuyo genocidio se da hasta hoy día (informe del INEI: en Perú nacen cada día 60 personas y mueren 12 cada hora: saquen su calculadora y proyectarse a solo 20 años del Perú actual: más de 3 millones de niños). Danilo nos habla de actuar sobre la SUPERESTRUCTURA de nuestra sociedad. Pero ella no puede modificarse un milímetro si no cambia la INFRAESTRUCTURA. Y para que ella cambie debe darse la violencia armada de los derrotados pero no vencidos, como es nuestro caso, hasta el triunfo. Así lo hizo Estados Unidos en su guerra de liberación del Reino Unido, así lo hizo Rusia, Viet Nam, China, Cuba, por dar solo algunos ejemplos, sin hablar de Francia. Soy Embajador de la Paz de Suiza-Francia pero no soy ingenuo. Sostenemos: LA PAZ ES FRUTO DE LA JUSTICIA; SINO ES PAZ DE CEMENTERIOS. Y esta paz de cementerios se da en una sociedad podrida y semicolonia norteamericana. Primero colonia española, luego semi colonia franco-inglesa y ahora de los Estados Unidos, con algo de 11 Bases Militares en nuestro territorio. Y desde 1532 vivimos una paz de cementerios aunque siempre nuestro pueblo se ha rebelado: Manko Inka, Taki Onqoy, Túpaq Amaru, Atusparia, las guerrillas del 64 y la lucha armada emprendida en 1980 por el Partido Comunista del Perú (hoy con Comité Central súper clandestino) cuyo Faro, según ellos, es Vizcatán, con un Ejército Popular de Liberación invisible y en proceso de forjar en ciudades el Movimiento Revolucionario de Masas con el criterio de MAM (Mar Armado de Masas). Porque, como decía el Che: “seamos realistas; exijamos lo imposible”, nada cambiará en décadas y cientos de años si solo pensamos que actuando en la superestructura, que está podrida en su totalidad, lograremos el cambio (y cuando digo cambio hablo de REVOLUCIÓN); SE DEBE CAMBIAR Y NO CON POEMAS O ARTÍCULOS COMO ESTOS (SOLO) LA INFRAESTRUTURA PARA DESARROLLAR NUESTRAS FUERZAS PRODUCTIVAS. Es decir, primero debemos tener la sartén por el mango. Y NO HAY APURO, A PESAR DEL GENOCIDIO DIARIO, PUES SOMOS una CULTURA MILENARIA Y LOS OCCIDENTALES ESTÁN ACÁ APENAS CASI 500 AÑOS.

 

Feliciano Mejía

*

 

Comentario dos:

“Esa contraposición del mundo indígena al mundo occidental se basa en una construcción idealizada (esto es, distorsionada) de ambos mundos”

Santiago Ibarra

 

El artículo de Danilo Sánchez Lihón nos recuerda que el colonialismo y el capitalismo se impusieron en América y el mundo sobre la base del genocidio de la población indígena. Este genocidio no es solo cosa del pasado; hoy en día el imperialismo yanqui lleva la muerte a varios países con sus intervenciones directas e indirectas (a través de grupos y ejércitos terroristas, como en Siria, por ejemplo) en Medio Oriente con la finalidad de controlar sus recursos naturales, provocando la muerte de millones de personas. Mas la muerte no es provocada solo mediante la guerra, sino también a través de un sistema económico que reduce salvajemente a la condición de hambre crónica a cerca de mil millones de personas en el mundo. Asimismo, el capitalismo ha traído consigo una crisis ecológica de grandes dimensiones, que amenaza a la humanidad y a todos los seres vivos. Ya lo había dicho Marx: el capitalismo se desarrolla sobre la base de la degradación de la fuerza de trabajo y la destrucción de la naturaleza.

Sin embargo, Danilo Sánchez parte de una dicotomía falsa: opone el mundo occidental al mundo indígena, suponiendo que lo malo siempre se encuentra en el primero, mientras que  lo bueno se encontraría siempre en el segundo. Esa contraposición del mundo indígena al mundo occidental se basa en una construcción idealizada (esto es, distorsionada) de ambos mundos. En realidad, el enemigo es el capitalismo y el imperialismo, no occidente. Este fue el planteamiento de José Carlos Mariátegui. Los dos términos, “occidente” y “capitalismo” son distintos. Empíricamente, es posible constatar que occidente ha sido y es cuna de grandes idearios emancipatorios, entre los cuales está el marxismo, ni más ni menos. Un proyecto emancipatorio debe ser necesariamente universal, plural, ser inclusivo y colocarse lejos y en las antípodas de cualquier clase de etnocentrismo.

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“La balsa de Medusa”, 1819, Théodore Géricault

Danilo Sánchez observa, de otro lado, una cuestión muy importante: la necesidad de “fundar una consistente identidad”. Efectivamente, resultado de complejos procesos materiales que tienen que ver con las transformaciones producidas en el mundo del trabajo y el bombardeo mediático que tiende al embrutecimiento y a la degradación cultural y moral de la población, la identidad de clase y la identidad nacional tienden a ser difuminadas. La izquierda debe hacer, por eso, un trabajo arduo y largo de relanzamiento de una identidad anticapitalista y antiimperialista con raíces en nuestro mundo concreto. En ese sentido, debe reivindicarse al indígena, que es el más postergado, pero no debemos olvidar que no es el único elemento que conforma la nacionalidad peruana. El Perú es de indígenas, pero también de mestizos y blancos. Un proyecto político de transformación profunda del Perú debe ser englobante y unificador, no excluyente.

El poeta Feliciano Mejía retruca a Danilo Sánchez. Señala que no se puede transformar la superestructura si antes no transformamos la infraestructura. La historia le da la razón, pero siempre hay que recordar que existe la necesidad de hacer un trabajo ideológico y cultural cuyo norte debe ser construir y fortalecer la identidad de clase y la identidad nacional. Señala Feliciano Mejía además que esa transformación de la infraestructura no puede hacerse sin el uso de la violencia (tal como lo señalaran Marx y Engels en El manifiesto comunista, en 1848). Efectivamente, los pueblos han hecho uso de la violencia para emanciparse, pero hoy en día, 170 años después de haber sido escrito El manifiesto, con una experiencia política larga y compleja, en la que no solo se cuentan los triunfos y los logros, sino también las derrotas, los errores y los horrores, debemos recordar que la violencia es un medio, no un fin en sí misma, y que bajo ningún concepto se la puede aplicar de un modo irracional.

 

Santiago Ibarra

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Archivado bajo Memoria, Política cultural, Resistencia Cultural

Política cultural en el Perú de ayer y hoy

C. Feliciano Mejía H.

 

A QUINTO CERECEDA MUCHO,
Comunero de Choqqeqa, padre de familia de 41 años, asesinado
con bala de guerra en el cráneo el 14 de octubre de 2016,
cuando protestaba contra la minera china Las Bambas,
 de la zona de Antuyo, Pumamarka, Choqqeqa,
 provincia de Cotabambas, Apurímac,
 zona de la nación Chanka.

 

INTRODUCCIÓN

ALLIN PUNCHAU WARMY-QARIKUNA, KUMUNKUNA, PUKARUNAKUNA. ALLIN WATA RI. “Kaypi kachkani, mana wakuspa. ¡Qaparispa!”, tayta Arguedas rimakun. Ñuqa nini: Qaparispa kani-tiani. Uyariy WAWQEYKUNA-PANAYKUNA. Allin punchau qamusqan. Sumaq puka inticha qamusqarí. Makikunawanchispa. Lliu. Uyariymi.[1]

Quizá muchos no comprendan las palabras escritas líneas arriba, con las que inicio mi disertación sobre Política Cultural en el Perú. Y quizá le encuentren sentido solo unos pocos que conocen algunos de estos vocablos escritos evidentemente en una de nuestras lenguas madre ―es decir la principal y la más difundida―, EL RUNASIMI, idioma que junto al Pukina ―ya desaparecido―, y el Aimara ―vigente aún y con fuerza pero solo en el Altiplano―, continúa marginado en nuestro país y en todo el extenso territorio que conformó el antiguo Tawantinsuyo (Ecuador, Bolivia, Perú, parte de Chile, Argentina y Colombia).

Es un hecho de Política Cultural, la marginación e intento de muerte de nuestra lengua, “Desinteligencia” debida a la APLICACIÓN CONSCIENTE DE UNA POLÍTICA CULTURAL QUE SUFRIMOS Y ARRASTRAMOS DESDE EL PERÍODO COLONIAL ESPAÑOL (comprendido entre los años 1532 y 1821-24), PROLONGADO POR UN ESTADO SEMICOLONIAL ANGLO-FRANCÉS (entre los años 1821-24 A 1918), convertido hoy, 2016, en SEMICOLONIA NORTEAMERICA, (desde 1919 a nuestros días, especialmente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, luego de la repartija que se hicieran del mundo, Roosevelt-Stalin-Churchill).

MI DEFINICIÓN

Para entendernos, primero deberé definir qué entiendo por política cultural, en su más amplia acepción. Entiendo por POLÍTICA, toda acción teórico-práctica realizada en función de la perpetuación o el desplazamiento del Poder. Y por CULTURA, toda creación material o intelectual realizada por los pueblos y sintetizadas por las clases sociales. Pero, más específicamente, comprendo por política cultural la ejecución de un programa que regula la creación material e intelectual de una clase social; un programa aplicado por la clase social dominante, ubicada en la cima del poder, que auspicia un tipo cultural que obedece solo a los gustos e intereses de la clase social dominante, clase que enfrenta y niega a las otras.

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“Colón llegando a la isla Guanahaní”, José Garnelo y Alda, 1892. De su nombre se deriva la palabra colonia y colonialismo

SUBRAYAMOS que todo lo anterior son solo ideas, palabras, paparruchadas si no entendemos que somos casi 32 millones de peruanos obligados a caminar bajo el dominio de una semiburguesía que integra el 2% de la población del Perú, una ínfima minoría dependiente que ejerce la administración al servicio de los que ostentan el poder en el Perú: los Estados Unidos de Norteamérica.

Nosotros no correspondemos a niveles A-B-C-D-E-F, como dicen los voceros de las encuestadoras o las empresas de “marketing” peruanas, sino a clases sociales que, en una pirámide, y por fines didácticos nombramos desde el nivel inferior, llamado lumpen proletariado (y para esto nos basamos en datos del Censo del INEI 2007, XI de Población y VI de Vivienda), sin porcentaje pues propiamente no es una clase, pues sus integrantes provienen de todas las clases sociales y no forman un todo distinguible, salvo por su marginalidad en la sociedad, donde el Obrero asciende al 18,4 %. Las cifras de este censo apuntan a que “en la industria en general” laboran entre un 10,8 a 13,6 %, Siendo la Población Económicamente Activa (PEA), el 53,7 %; mientras hay 10’637,880 de personas ocupadas y 460,266 desocupadas. Entre el campesinado y los pequeros, solo en Huancavelica, Cajamarca, Amazonas, San Martín y Huánuco, ascienden al 54% de la población. En tanto, la clase media tiende a ser muy variable, según los procesos históricos, tendiendo a desaparecer o a crecer, según su movilidad u oportunismo de sus integrantes que son el 40 % de la población ocupada. Mientras esta pirámide imaginaria es coronada por el 2% de la semiburguesía, que NO ES NACIONAL y NO DEFIENDE LO NACIONAL, en un contexto en el que LA GRAN BURGUESÍA NO EXISTE,  salvo la integrada por extranjeros y funcionarios de trasnacionales que residen en el país. Una pirámide que se sostiene así, en el tiempo, gracias a los dos pilares fuertes del país: las Fuerzas Armadas y Policiales, y la Iglesia (que en nuestro caso católica-apostólica-romana). Comprender esto es de capital importancia para entender el hecho cultural actual en el Perú.

CÓMO SE COME LA COSA

Hay que ir directamente a lo concreto, a lo específico y actual, para comprendernos. Y hay que empezar por la educación primaria y secundaria, dándole una mirada a los currículos de las escuelas públicas peruanas, currícula dada por Ministerio de Educación del Perú, en la que notamos la ausencia de los antiguos cursos de Castellano y Literatura, en los que se estudiaba la literatura peruana, además de la ausencia del curso principal de ¡Historia del Perú!, que debo entender está subsumido entre las Ciencias Sociales. La machacona insistencia por el estudio de la religión, como adoctrinamiento, que es la religión cristiana, además del inglés, como lento y persistente sustitutivo del castellano, tras la idea de que “cuando terminas una carrera, si no sabes inglés, no sabes eres nada”.

Cito el Programa de Educación Básica Regular de Educación Primaria del Ministerio de Educación Pública-Perú[2]

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Programa Curricular de Educación Secundaria del Ministerio de Educación Pública-Perú[3]

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Vistas estas currículas a vuelo de pájaro, se nota que en este solamente teórico Estado Laico peruano (que por Concordato de una Dictadura Militar –la de Odría― con los Cristianos, hasta nuestros días, el Estado le paga un sueldo a los sacerdotes de la iglesia cristiana-apostólica-romana), tanto a nivel Básico y de Secundaria, se enseña Educación Religiosa (que no es siquiera una Historia de la Religiones, y que en mis tiempos era RELIGIÓN, a secas) que consiste en adoctrinar en la fe de la religión cristina-apostólica-romana a todos los peruanos. En tanto, el castellano, como segunda lengua, me Pregunto: ¿CUÁL ES LA PRIMERA LENGUA? Si desde 1974-75, es decir, hace 41 años, la segunda lengua oficial peruana es el RUNASIMI, mal llamado QUECHUA. Mientras en los currículos actuales NO EXISTE un curso dedicado a la enseñanza de esta lengua, ni en los estudios primarios ni en los secundarios, ni en las universidades; no obstante que sí existe, de manera remarcada y persistente el Área de Inglés como lengua extranjera, haciendo hincapié en que, hace no pocas semanas atrás, vía los medios masivos, el actual presidente del Perú, Pedro Pablo Kucsynski decía con jolgorio: Debemos difundir más el inglés en los colegios y universidades!!!!!

IMPORTANCIA DE LO CULTURAL EN LAS SOCIEDADES

LA ÚLTIMA BARRERA PARA VENCER DEFINITIVAMENTE A LAS SOCIEDADES DERROTADAS PERO NO VENCIDAS, COMO LA PERUANA, ES LA DEL CAMPO CULTURAL. José María Arguedas, el más grande narrador de la literatura peruana de todos los tiempos -el más completo y a la altura de Quevedo, Lope de Vega, Góngora o Cervantes, es, a mí modo de ver, César Vallejo-, quien, al recibir el Premio Inca Garcilaso de la Vega, escribió en su artículo NO SOY UN ACULTURADO:

“Fue leyendo a Mariátegui y después a Lenin, que encontré un orden permanente en las cosas; la teoría socialista no sólo dio un cauce a todo el porvenir sino a lo que había en mí de energía, le dio un destino y lo cargó aún más de fuerza por el mismo hecho de encauzarlo. ¿Hasta dónde entendí el socialismo? No lo sé bien. Pero no mató en mí lo mágico”

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José María Arguedas (1911-1969). Autor de emblemáticos libros, como Todas las sangres, de 1964.

“Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz, habla en cristiano y en indio, en español y en quechua”

“Imitar desde aquí a alguien resulta algo escandaloso. En técnica nos superarán y dominarán, no sabemos hasta qué tiempos, pero en arte podemos ya obligarlos a que aprendan de nosotros y lo podemos hacer incluso sin movernos de aquí mismo”[4]

Arguedas es contundente, aunque, pienso, que por distracción, convicción o afán de hacerse entender por el hispanoparlante, usa equivocadamente las categoría de INDIO -error hispano por la ignorancia de haber creído llegar a la India- (anotemos que Cristóbal Colón murió con la sospecha de haber llegado a la India y jamás imaginó haber descubierto el Nuevo Continente) y de QUECHUA (que es una altitud –de 2,300 a 3,500 msnm- de las 8 Regiones Naturales descubiertas por el Dr. Javier Pulgar Vidal. Así: Chala: 0 a 500 msnm,  Yunga: 500 a 2,300 msnm; Quechua: 2,300 a 3,500 msnm; Suni o Jalka: 3,500 a 4,000 msnm; la Puna: de 4,000 a 4,800 msnm; la Janka: de 4,800 a 7,800 msnm, y ya en la selva, la zona Rupa-Rupa: de 400  a 80 msnm; y finalmente la octava región natural, la Omagua: de 80 a 0 msnm ).

Sobre el nombre de la lengua ¡Quechua! el mismo José María se rectifica en otra oportunidad diciendo “que el indio no sabe que a su lengua le llaman quechua”. Además de algo que parece broma, pues en Cusco, hay una Alta Academia –o algo así― de la Lengua ¡QUECHUA!, repitiendo el craso error de los primeros diccionarios hechos por españoles.

Repito: LA ÚLTIMA BARRERA PARA VENCER DEFINITIVAMENTE A LAS SOCIEDADES DERROTADAS, ES LA CULTURAL. Mientras una sociedad no sea rota y vencida en lo cultural, tiene posibilidades de revertir este hecho histórico y volver a florecer. Y ello no depende de las revoluciones y la toma o asalto del poder, ni de la buena voluntad de las sociedades que toman su destino en manos, sino de SU ANTIGÜEDAD, pero con una necesidad imprescindible de lo anterior.

La verdadera revolución se da después de la toma o conquista del poder, en determinada sociedad, y esta se da en lo ideológico y en lo cultural, que es eminentemente ideológico. Ver la cultura China, 800 millones de personas en la miseria económica y moral, sumidas por el opio inglés impuesto hasta con una guerra, antes del triunfo de su revolución en 1949, y su reversión a lo genuinamente chino, vía su capacidad de resistencia. Evidentemente debo indicar que, a pesar de ello, dado la degeneración de su Partido Comunista luego de la muerte de su líder, el presidente Mao Tse Tung, el gobierno, devenido en social fascismo, se yergue ahora como Imperialismo, con visos a ser, en breve, el primer Imperialismo en la Tierra (estos días con 1,380’778,537 personas), tras suceder al Imperialismo Norteamericano, hoy en proceso de caída y descomposición, y al Imperialismo Ruso, que luego de su proceso breve de socialismo, después de la toma del poder por los Soviets, y la degeneración de su partido tras la muerte de Lenin, devino en social revisionismo, lo cual finalizó el 10 de noviembre de 1989 con la caída del Muro de Berlín, siendo inficionado por el capital;  hoy afianzándose, con Putin a la cabeza, como otro Imperialismo más. De ahí la pugna bélica entre Rusia y U.S.A. en Medio Oriente, sobre todo en estos días en las ciudades de Turquía y el genocidio en Alepo.

En ello, la comprensión del fenómeno y sus implicancias, nos condiciona culturalmente, quiérase o no. Pues el proceso de asunción de lo nacional, lo cultural y lo científico en las sociedades mencionadas –el primer aparato y hombre al espacio, por Rusia; el envío de naves a Marte, por los Chinos-; y, en fin, la transformación de toda la sociedad, solo se comprende por la antigüedad de estas sociedades luego de la extensa lucha por la liberación lograda. Y ello nos da esperanza, a los peruanos en particular y a los latinoamericanos en general, de alcanzar la ansiada libertad.

Sociedades de menor antigüedad, derrotadas militarmente y luego vencidas en lo cultural, han desaparecido en Latinoamérica y en el mundo, fagocitadas, tragadas por sociedades dominantes. Para nosotros, hoy y ahora, andinos, orientales, la confrontación con el capital y el Capitalismo (donde el ser humano es inexistente, salvo como un número en la estadística de una computadora o en una tarjeta de plástico; cosificado, sin familia, como núcleo amantes de la violencia y el irrespeto por el otro; por las otras sociedades culturales, enemigos de la verdadera democracia); la confrontación, repito, es inevitable. El capitalismo, cuyo motor es el dinero, con lo cual se mide el “éxito” y donde la solidaridad –o Ayni en nuestro caso- es impensable.

Nuestro Ayni es un hecho cultural que seguimos practicando en estos días. A los peruanos, si bien consecuentes en resistencia heroica -bélica o no bélica desde 1532-, no nos es posible hacer predominar nuestra cultura en Perú. Para ello es necesario, primero, hacer la revolución para imponer nuestros términos, imponer nuestra lengua, nuestros conceptos de religiosidad, científicos y humanistas. Conceptos todos dimanados de una sociedad oriental, y no occidental, como es la andina.

Pedirle ayuda a este sistema actual para una política cultural popular, pedirle apoyo, pedirle sostén es ingenuo, intonso, risible. La sociedad peruana de hoy es como un gigante árbol de nogal totalmente podrido, da solo a veces hojas y flores hermosas. Las raíces milenarias de ese árbol somos nosotros los RUNAS. Evidentemente, los dominadores en el Perú que aplican su política cultural, su programa, semiburgués, quieren desaparecer este árbol y poner en su lugar un árbol de plástico. Un proceso revolucionario exitoso llevado y dirigido por el RUNA igual, tirará a ras de tierra ese nogal podrido, para verlo renacer con la fuerza y la potencia de 24 mil años de antigüedad.

PROCESO

VEAMOS EN FORMA SUMARIA LAS CABEZAS DEL PODER EN PERÚ A LO LARGO DE SU HISTORIA: Inka, Español, Anglo-Francés, Norteamericano y sus 13 Bases Militares en Perú. Lo Inka no era exterior o extraño a las sociedades sudamericanas, como idea política y concepción cultural. En el Perú provenimos de los primeros hombres de hace 24 mil años, cuyos vestigios primeros se encontraron en las Cuevas de Pikimachay, a 24 kilómetros de la actual ciudad de Huamanga, en dirección a las Pampas de Quinua (hay bibliografía de los principales historiadores al respecto). El proceso de la historia Inka no ha sido estudiado desde el enfoque de los RUNAS. Muy pocos historiadores modernos peruanos, si no todos, no dominan el runasimi. Consignado así, desde la perspectiva del dominador, cuyos orígenes solo se han tomado en cuenta en lo mítico desde el ángulo folklórico.

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Fotograma de la película La controversia de Valladolid, escrita por Jean-Claude Carrière

Es tal la ignorancia expresa al respecto, que al principio de la Colonia española  se discutía si nosotros teníamos alma (Véase La Junta de Valladolid, entre los años 1550 y 1551, realizada en el Colegio de San Gregorio, de Valladolid, dentro de la llamada polémica sobre los naturales llamados indígenas americanos o indios), y hasta ahora, la negación de la escritura nuestra, olvidándose hasta hoy de que existimos.

Un dato importantísimo, a tomar en cuenta para un desarrollo posterior, nos refiere a Alfredo Torero y otros, que afirman que en el ámbito geográfico del antiguo Tawantinsuyo, hoy, entre monolingües y bilingües, existen 24-26 millones de runasimi parlantes –ojo: entre bilingües y monolingües- sin contar los aymara parlantes. Y en los currículos de la educación peruana no existe ese curso de enseñanza y aprendizaje de nuestros idiomas. ¡NO EXISTEN! Y ello es consecuencia de la aplicación de una política cultural de tintes genocidas. Pues la llamada “cultura Inka” no fue sino el ápice, la punta del témpano, de una cultura de 22 a 24 mil años de antigüedad, que solo brilló por algo más de cien años; de ellos, setenta confinados en los límites actuales del Altiplano al Cusco, contenido por los Chankas de entonces, cuyo límite sur es actualmente Apurímac. Mas, derrotados los Chankas luego de que estos lograran tomar Cusco, por alrededor de 30 años, los Inkas llegan hasta Pasto en el sur de Colombia. Los Inkas, al conquistar los señoríos del norte, además de otras obligaciones, imponen hechos culturales como el aprendizaje y uso del runasimi como lengua general, el panteón o religión solar, entre otros; respetando las lenguas y panteones religiosos locales, y hasta autoridades.

Imperio Inka es una burla torpe o torpe ignorancia. Olvidan la Dualidad Andina y la Cuatripartición, incluso para la guerra, la no sucesión automática del poder, la sociedad Matriarcal cuyo centro era Mama Waku, corazón de las Panakas, decididoras de los grandes lineamientos políticos del Ande y por ende de lo Inka. Y muchos otros aspectos por los que hablar de imperio es supina torpeza. Los Inkas fueron pues como la cabeza de un pez, cuyas escamas eran las llamadas “culturas” actuales. Premunidos de criterios científicos modernos no capitalistas, arqueología moderna, nos daremos cuenta que fueron los Inkas vehículos de la condensación de UNA NACIÓN EN FORMACIÓN, un proyecto trunco por la llegada de los españoles, quienes pudieron triunfar tan rápidamente, porque los dirigentes de los señoríos norteños, recién conquistados por los Inkas, los veían, y era natural, como enemigos, mientras veían como salvadores a los españoles. Además de contar estos con otra tecnología: la rueda, la pólvora, el caballo, etc., y su gran experiencia guerrera después de finalizadas las guerras de reconquista contra los árabes, en la península ibérica.

La población de entonces, en estas latitudes, era abundante, pero los historiadores no se ponen de acuerdo. Unos afirman eran 8 millones, otros 12 y otros 18. En todo caso, es un hecho que al final de la colonia española, de los Runa no quedaban sino algo de 2 y medio millones de naturales. Runas o “indios”. Pero ahora somos los más numerosos. La «CIA» en su documento: «The world factbook» (…) consigna grupos “étnicos” de la siguiente manera: Indígenas 45 % de la población, mestizos 37 %, caucásicos 15 %, otros 3 %[5]. Esto significa que somos el 82 % de la población peruana –de ingas o mandingas. Según el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, somos 31’900,929 seres humanos en Perú, y, es decir, los de piel marrón –según la denominación racial despectiva del yanqui común; en todo caso no somos blancos, ni negros ni amarillos, si de razas se puede hablar hoy aún -o Cobrizos-, acá, en el Perú, somos 26’158,761.78.

Ojo, como hecho cultural mundial. Hablar de razas es obsoleto. Las razas y su concepto llevaron y llevan al racismo, con su culminación en el fascismo. Remarquemos: NO HUBO NI HAY RAZAS. En el mapa del genoma humano NO EXISTE EL GEN RAZA.

De los 31’900,929 peruanos, según el INEI, el 50 % vive en casa de estera, adobe o quincha. De la Población económicamente Activa del Perú el 76 a 84 % no tienen empleo y se la buscan día a día, sol por sol, y a la cual ahora quieren “formalizar” para que pague impuestos. ¡Vaya! Los que no tienen empleo inventan una forma de sobrevivir, “un empleo” y, evidentemente es marginal al sistema. Los administradores de los poderes fácticos peruanos recaban entre 18 y 17 % de impuestos a la renta del empleo formal que es ínfimo en Perú. Y quieren formalizar para “cobrarles” menos impuestos a aquellos que todo se lo inventaron para no morir. No nos dejan ni hablar nuestra lengua y quieren que paguemos más impuestos. Pero es necesario decirlo: Al comprar un pan o una caja de fósforos ya estamos pagando impuestos. Comprender esto es comprender una situación cultural, “natural” en Perú.

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“Los funerales de Atahualpa”, Luis Montero, 1865-1867

Pero, volviendo a los tres niveles de dominio del Perú (colonia española, semicolonia anglo-francesa y semicolonia norteamericana). Sintetizo, solo por citar algunas perlas:

  • Negar nuestra humanidad (ver si teníamos alma, ello conllevaba a que podían descuartizarnos y colgarnos en ganchos en los mercados como carne para los perros de guerra españoles, o para pararnos de tres en fondo para “templar las hojas de espadas toledanas” y no en aguas ácidas, atravesándonos hasta dar con el “temple”; y de la labor de aniquilamiento de las minas ni se hable).
  • Negar nuestras lenguas madre (el runasimi es negado y en la práctica perseguida).
  • Negar nuestro arte. Nunca hemos creado arte, solo folklore. La pintura y escultura nunca existió en nuestras vidas, sin saber que hasta Picasso y Mark Rothko, vieron que “pintábamos” con plumas y lana en los tejidos. Y que nuestro arte estaba integrado a nuestras vidas, pero no como productos para la venta, pues no queríamos ni poseíamos moneda.
  • Negar nuestra escritura. Nunca hemos tenido escritura. (Es su problema y mejor, por el momento, que no lo sepan).
  • Negar nuestra literatura. Nunca henos tenido literatura antes de la española, aunque luego de las investigaciones para un trabajo mío he visto que tenemos hasta catorce formas estróficas poemáticas y otras subformas como el jailly,  Waqailly,  Jaicha, Atqjailli, Taki,Angosay, Wawaki, Waylas, Urpi, Aymoray, Wanka o Wanku, Cashua, Arawi, Waynu. Y ello no es sino una leve aproximación.
  • La destrucción de nuestros templos y Wakas, para que, en los mismos emplazamientos y usando los mismos materiales crearan iglesias y catedrales cristianas. (La plaza del Cusco es un ejemplo patético).
  • Tras los actuales terremotos, al usar los presupuesto del Estado peruano, se priorizan en forma veloz la reconstrucción de templos cristianos.
  • HACER DEL PRODUCTO CULTURAL UNA MERCANCÍA, CUANDO EN NUESTRO MUNDO DE RUNAS, EL HECHO CULTURAL ESTABA Y ESTÁ HOY INTEGRADO A LA VIDA COTIDIANA: Escultura en la arquitectura, imágenes del panteón religiosos –dios sol, por ejemplo-, la pintura en tejido en nuestras ropas, e igualmente en estandartes y escudos, con plumas, platería en utensilio y artilugios para la ropa. Ejm.: El Yauri.
  • La negación del uso de nuestros símbolos: Maskaypacha y hasta ropa, que, por su lenguaje cifrado, definía el origen y la proveniencia de grupos sociales.
  • La ignorancia de que el mayor evento cultural, que puede equipararse al Poema cinético y a la Poesía integral, es la Fiesta Comunal.
  • El funcionamiento nuestro en el Ande, en la Rueda Comunal.
  • Predominancia de lo anónimo, en el autor del hecho cultural, frente al culto a la persona, el ego y nombre en los productos de Occidente.

LA “INDEPENDENCIA”

Por pugna contra el monopolio impuesto por la corona española en Sudamérica, el imperialismo inglés y francés deciden romperlo. Pues los avatares de la historia habían ya madurado, y el imperialismo español se debilitaba, pudría y disgregaba. Los pensadores de este lado del continente pensaban en la libertad, después de la radical Revolución Francesa. El imperialismo francés ingresó tras San Martín, mientras, tras bambalinas, el imperialismo inglés se posicionaba con la lucha de Bolívar. San Martín se va a morir a Francia, y los pueblos de este continente ponen la sangre, y sin embargo  no consiguen nada.

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Tras la República, la población indígena no perdió su condición de sumisión y olvido

El resultado es EL IMPUESTO AL INDIO, uno de los primeros decretos de Bolívar que ni los españoles se atrevieron a dar. La “creación” de Ecuador y Bolivia, haciendo una línea fronteriza imaginaria, cortando en dos nuestro lago sagrado, el Titikaka. La posterior partición del sur peruano por medio de Chile y la sangre de su pueblo, por el interés inglés por el salitre, salitre que consiguen con el “triunfo” de la Guerra del Pacífico. Los señores de la guerra, después de Bolívar, se entronizan en todo el continente, y nacen las republiquetas que hoy conocemos: una de ellas es el Perú.

Como cuestión anecdótica anotamos que hasta 1930-35, el idioma francés era de uso de la cúpula administradora del gobierno peruano, y lo es hasta hoy día matizado con el inglés. Puedo afirmar, casi con certeza, sin poder probarlo por ahora, que ningún jefe de Estado o miembro del cuerpo diplomático peruano sabe runasimi.

Anotado, repetimos lo de arriba por ser esencial: “Somos el 82 % de la población peruana. Según el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, somos 31’900,929, es decir, los de piel marrón, acá en el Perú somos 26’158,761.78, de los 31’900,929 peruanos anotados. Según el INEI, el 50 % vive en casa de estera, adobe o quincha. Y según la prensa y los medios de información cotidianos, en la Población Económicamente Activa del Perú el 76 a 84 % de peruanos no tienen empleo y se la buscan día a día, sol por sol. Y, a estos, ahora los quieren “formalizar” para que paguen impuestos”.

Todo esto es verdad, pero hay que agregar que de Política cultural no se habla en el aire, pues se está hablando de personas humanas. En el Perú la desnutrición infantil, era de 23.8 %, en el 2009, y se ha reducido al 17.7 %, en el 2013. Es decir, en el 2009 los niños desnutridos crónicos, en la República del Perú “libre e independiente por la voluntad de los pueblos, y por la justicia de su causa que dios defiende…” o algo así, eran: 7’337,213.67; en el 2009 y en el 2013 ¡SOLO! 5’423,168.64 NIÑOS.

“(…) las regiones con mayor índice de desnutrición infantil crónica son Huancavelica (42 %), Cajamarca (35 %), Huánuco (29 %), Apurímac (29 %) y Ayacucho (28 %) (…) Pero también hay lugares específicos donde las cifras son alarmantes, como en la provincia arequipeña de La Unión, donde la desnutrición infantil crónica llega al 36 %. (…) Otro caso alarmante es el distrito de Omacha, en el Cusco, donde las cifras de desnutrición llegan al 80 %”. Fuente: RPP, redactado el 6 de agosto de 2015[6]

EN EL INEI, INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS E INFORMÁTICA, DEL GOBIERNO DEL PERÚ, NO EXISTE INFORMACIÓN, ES DECIR, NO EXISTEN LOS POBLADORES DE OMACHE. CONSULTADO DA CERO DE CERO EN POBLACIÓN.

Sí.  Lo arriba anotado es así. Comprenderlo es elemental para entender la política cultural impuesta sobre el peruano. Y plantear sus alternativas. Y reitero, machaconamente: Lo cultural, la política cultural no es, no se debe comprender en abstracto, sino a partir del ser humano actual: del niño desnutrido de Puno o de Madre de Dios; o de Villa María del Triunfo, Villa El Salvador, Ancón o de San Juan de Lurigancho, el distrito más grande de Lima y del Perú: 1 millón 91 mil 303 habitantes.

 LA ERA ACTUAL COMO SEMICOLONIA NORTEAMERICANA

Que nadie ponga en duda, por favor, este aserto: el Perú es semicolonia. Si no, ¿por qué es que tenemos gigantes Bases, y la mayor cantidad está ubicada en Sudamérica, TRECE EN TOTAL EN EL PERÚ, una semilegal, a cargo de los norteamericanos coludidos con el fascismo sionista, como la de Santa Lucía, Madre Mía, Satipo, Nanay, Callao, etc? Y hoy en día, se colocan Bases más pequeñas en la zona de los valles de Apurímac, Ene y Mantaro – VRAEM─, 57 bases pequeñas, gastando parte de los 10 mil millones de soles, del 2011 al 2016, con 10 mil personas entre fuerzas armadas y policiales; y se están comprando además 24 helicópteros M17, un satélite espía a Francia, valorado en 597 millones de soles, ya funcionando desde hace un mes, que solo vivirá 10 años (datos en TV, La Hora N, Jaime de Althaus, en entrevista al ex jefe de la DINA -Dirección Nacional De Inteligencia- Sr. André Gómez De La Torre, noche del 6 de octubre de 2016, comentando el nombramiento del actual jefe de la DINA, Guillermo Fajardo).

militarizacion¿Por qué, los soldados norteamericanos, que ahora son más de 3,200 en Perú, no pueden ser juzgados por las leyes peruanas, y ello con “aprobación” del Congreso peruano?

Al ministerio del Interior y de Defensa se le asigna como último presupuesto anual  10,657’294,117.00 soles, mientras al Ministerio de Cultura le dan 342’486,094.00 soles, de los cuales 295’326,286.00 millones son gastos corrientes, o sea fijos, pago de burocracia y afines, y solo restando 47’159,808.00 en gastos de capital, que podríamos suponer se podría gastar en el hecho cultural nacional, pero no, sabiendo que en las resoluciones supremas respectivas se autoriza a gastar esa partida hasta en adquisiciones de inmuebles. Y vemos la celeridad en repintar y remozar iglesias. (Y no hablemos de tener una prensa editorial popular, canales de tv populares, diarios masivos populares).

Volviendo a lo de semicolonia norteamericana. Si no, ¿por qué, como siempre, hacer la Carta de Intención, o como se le llame ahora, al Fondo Monetario Internacional, controlado por los Estados Unidos, para aprobar nuestros presupuestos?

Como vemos, el RUNA u hombre peruano sufre un genocidio físico y cultural. Cada año, ya sea por causa del “El niño” o “La niña” o “El friaje”, los niños, ancianos, hombres y mujeres mueren y mueren y no aparecen en las estadísticas. Ello es un genocidio físico, año a año; y con la desaparición de esos RUNAS, se van con ellos su sabiduría de resistencia, su cultura oculta. Y sabemos que de darse en Perú una transformación de las estructuras como en 1917 en Rusia o 1949 en China, deberá ALIMENTARSE AL HOMBRE PERUANO POR TRES GENERACIONES PARA QUE LLEGUE A SER NORMAL.

Según el economista Richard Webb, que realizó hasta dos mapas de la pobreza del Perú, e interviene en el trabajo del INEI (Instituto Nacional de Estadísticas e Informática): “De cada diez peruanos, siete u ocho eran pobres (….)”[7]. Para una población actual de 31’900,929 de peruanos, nos da 22’330,640.3 de pobres si son 7 de 10, 25’520,743.2 si somos 8 de cada 10. Y cada una de estas personas que viven en total desigualdad, son depositarios de una sabiduría y cultura milenarias. Y el solo hecho de sobrevivir, lo evidencia.

FINAL

Sin embargo se resiste. Resistimos en forma no bélica (persistencia de la lengua y crecimiento, religiosidad, filosofía, ciencia, especialmente en lo agrícola). Por eso Arguedas dice bien, al recibir el Premio Garcilaso de la Vega en su discurso de agradecimiento: “Dentro del muro aislante y opresor, el pueblo quechua, bastante arcaizado y defendiéndose con el disimulo, seguía concibiendo ideas, creando cantos y mitos. Y bien sabemos que los muros aislantes de las naciones no son nunca completamente aislantes”.

Y resistencia en forma bélica, desde Cajamarca y la traición de Pizarro a Atawallpa, la larga lucha de Manko Inka, pasando por el levantamiento continental de Túpac Amaru II y las continuas batallas emprendidas por José de San Martín Matorras y Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco, donde ya vimos: Se instrumentalizó la sangre derramada por los Runas del continente.

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“Túpac Amaru”, de Jesús Ruiz Durand, de la Serie La Reforma Agraria, 1968-73.

A pesar de ir sin norte claro, para el Runa fue notable el aprendizaje de la guerra de guerrillas, con Andrés Avelino Cáceres entre 1881- y 1883, en la Campaña de la Breña, contra Chile. Igualmente en la guerra civil peruana de 1894-95, donde Nicolás de Piérola se alza contra el gobierno negativo del mismo Andrés A. Cáceres. Y el levantamiento, en marzo de 1885 en Huaraz, Ancash, encabezado por el campesino analfabeto y alcalde de Marián, Pedro Pablo Atusparia y su segundo Pedro Cocachín o jefe guerrillero Uchkupedro.

Ya en el siglo XX, el Runa peruano participa en el levantamiento insurreccional de la APRA (1948); el levantamiento campesino de 1963, dirigido por Hugo Blanco, sofocado a los inicios de la lucha armada; las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional –ELN- en 1963 dirigido por el poeta Javier Heraud y Alaín Elías; la guerrilla del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), proclamándose marxista leninista, dirigida por los guerrilleros Luis de la Puente Uceda, Gonzalo Fernández Gasco, Rubén Tupayachi Solórzano y Guillermo Lobatón (1964); la guerrilla del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru –MRTA- que inicia sus acciones en julio de 1985, dirigido por Víctor Polar Campos (en prisión), que en la actualidad no tiene accionar. Y, al final o antes, la participación y aprendizaje del Runa peruano dentro de las filas del Partido Comunista del Perú –PCP-, dirigido por el filósofo comunista Abimael Guzmán Reynoso (en prisión), que se levanta en armas en junio de 1980 y prosigue hoy su accionar organizativo a nivel nacional y armado en determinadas zonas, teniendo en sus manos parte del territorio peruano; cuya una de sus últimas acciones armadas se produjo el 9 de abril de 2016 en el poblado de Qatunqaza, en Santo Domingo de Acobamba, de la Provincia de Huancayo en la Provincia o Región de Junín, en el centro del Perú, con el resultado de 11 muertos, diez uniformados y un civil.

Son hechos de nuestra historia que internándose en nuestro inconsciente colectivo motivan un condicionamiento de nosotros en tanto hombres pensantes, ideológicos, culturales.

 CODA

 Queremos enfatizar al finalizar que El hecho cultural, la Política Cultural tiene que ver con el ser humano ─si no es papel abstracto y pura palabrería─ y en nuestro caso hablamos especialmente del RUNA PERUANO, en resistencia bélica y no bélica desde 1532. Ello hasta hoy día, en octubre, Perú de 2016, cuando nos quieren hacer creer, vía los medios radiales, televisivos, periodísticos e internet, que vivimos en progreso, ya a lindes del desarrollo, que vivimos en paz, en medio de una genocidio legal, lento y planificado, por potencias que nos han colonizado y semicolonizado los últimos 484 años.

 Feliciano Mejía H.

Lima, 7 – 9 de octubre de 2016

Notas

[1] Buenos días señoras, señores, señores del Común (de Comunidad), hombres colorados. Muy buen año, sí. “Aquí estoy, no muerto. Gritando todavía”, el Sr. Arguedas, decía. Yo digo: Yo estoy gritando todavía. Escuchen hermanos, hermanas. Hermoso, buen día ya viene. Hermoso sol rojo ya viene sin duda. Por nuestras propias manos. Todos. Óiganme”. (Not. ed.)

[2] http://www.minedu.gob.pe/curriculo/pdf/31052016-programa-nivel-primaria-ebr-religion-2.pdf

[3] http://www.minedu.gob.pe/curriculo/pdf/31052016-programa-nivel-secundaria-ebr-religion-2.pdf

[4] https://www.servindi.org/actualidad/3252

[5] http://www.espejodelperu.com.pe/Poblacion-del-Peru/Composicion-etnica-del-Peru.htm

[6] http://rpp.pe/lima/actualidad/conoce-el-panorama-de-la-desnutricion-infantil-en-el-peru-noticia-83018

[7] “¿Dónde están los pobres?”, Webb, Richard, El Comercio, lunes 21 de setiembre de 2015.

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