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El mundo que nos toca redimir

Al alcanzar nuestro año número cuatro, en Laberintos Suburbanos nos encontramos con algunos preciados hitos ideológicos y culturales que nos siguen mostrando la historia como una suerte de prontuario cuasi criminalizado, con sus particulares incidencias épico-biográficas, erigidas como efemérides o consignas de resistencia y lucha, desde experiencias, escenarios y momentos enarbolados como fundacionales de ideas y prácticas sociales, en este 2018, año el que se celebramos o lamentamos los cien años de la muerte de Manuel González Prada, acaecida un 22 de julio de 1918, escritor y pensador peruano que fuera el precursor del modernismo literario latinoamericano, y que escribiera sobre el anarquismo: “esa doctrina de amor y piedad, esa exquisita sublimación de las ideas humanitarias, aparece diseñada en muchos autores como una escuela del mal, como una glorificación del odio y del crimen, hasta como el producto morboso de cerebros desequilibrados”; los 85 años de la partida de José María Vargas Vila, que se fuera un 23 de mayo de 1933, escritor, periodista y pensador anarquista colombiano, que apuntara: “Hay dos fanatismos igualmente peligrosos: el que encuentra la razón del principio de Autoridad, y, el que proclama como principio la autoridad de la Razón”; además de los 55 años de la muerte de Javier Heraud, ocurrida un 15 de mayo de 1963, poeta y guerrillero del ejercito de Liberación Nacional peruano, autor del celebérrimo poema “El río”, muerto a los 21 años a causa de las ráfagas de una ametralladora que lo alcanzara cuando su barca surcaba el río de Madre de Dios.

“La desintegración de la persistencia de la memoria” 1952-1954. Salvador Dali

“La desintegración de la persistencia de la memoria” 1952-1954. Salvador Dalí

Un año en el que se conmemora también los 50 años de Mayo del 68 francés, revuelta estudiantil a la que se sumaron luego asociaciones obreras y movimientos de diverso tipo; el 50 aniversario de la Matanza de Tlatelolco, perpetrada el 2 de octubre de 1968 por orden del gobierno mexicano en la Plaza de las Tres Culturas, en México; los 50 años del golpe militar y las reformas sociales del “Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas”, de Juan Velasco Alvarado, ocurrido en el Perú, un 3 de octubre de 1968; los 45 años del golpe de Estado en Chile, un 11 de septiembre de 1973, que significó el ascenso al poder del militar genocida Augusto Pinochet y la muerte de Salvador Allende, primer presidente socialista que alcanzara el poder vía elecciones democráticas; los 90 años de publicación de los 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, libro fundamental de José Carlos Mariátegui; además del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial, y los cien años de la Reforma Universitaria, conocida como “el grito de Córdoba”, en Argentina. En suma, muchos motivos para no decaer e insistir. De ahí que en este mes de aniversario, queremos incidir sobre todo en el tema de la memoria y su persistencia ante esos  genocidios constantes que insisten en desangrar al mundo. Y sobre todo en las muertes provocadas por ese “holocausto que sigue teniendo prolongaciones lacerantes en el capitalismo salvaje de estos días”, aunque, tal vez debemos repensar algunos rótulos habituales, como aquel que conceptualizamos como “capitalismo salvaje”, porque, como dijera John Holloway, no hay capitalismo que no lo sea, por lo que, desde esta suerte de confrontación unilateral de los escritores aquí reunidos, Danilo Sánchez Lihón, Feliciano Mejía y Santiago Ibarra, manifestamos nuestra impugnación hacia aquello que reconocemos aquí como las  resonancias fúnebres de aquellos otros holocaustos no tan visibles, en este mundo que aún nos queda por redimir. (L.S)

*

27 de enero día de la memoria del holocausto. 

El mundo que nos toca redimir

 

Danilo Sánchez Lihón

«¡Amado sea…
el justo sin
espinas!».
César Vallejo

1. Como es y fue

En el Perú la población, antes de la llegada de los europeos, ascendía a 20 millones de personas pertenecientes a una cultura prístina y matinal, construida sobre la base de la solidaridad y fraternidad humanas, cultura de fiesta del alma ligada al trabajo mancomunado, y a la celebración de la Tierra y la naturaleza como espacios sagrados. Sin embargo, en el censo de 1570 a 1575 realizado por el virrey Francisco de Toledo, solo alcanzaban a sobrevivir apenas un millón de indígenas; para ser exactos: 1’067,696 individuos, a solo 38 años del arribo de las naves españolas a nuestras costas.

Hay una amplia bibliografía y numerosas citas principalmente de cronistas españoles que refieren acerca de los abusos, crueldades y actos de ensañamiento cometidos en contra de la población nativa a la cual se la mataba por deporte, por jolgorio y divertimento. Y recordamos este holocausto porque sigue teniendo prolongaciones lacerantes en el capitalismo salvaje de estos días, que niega incluso el derecho al agua a las poblaciones originarias y dueñas de sus tierras.

Y esto ocurre también en relación a la extracción del oro, justamente en el mismo lugar en donde antes se produjeron masacres, saqueos, traiciones y actos de barbarie como fue y es todavía; como ocurrió y sigue ocurriendo ahora en el departamento y provincia de Cajamarca.

2. El primer magnicidio

Porque fue en Cajamarca, y en la plaza de dicha llacta, en el atardecer del día 16 de noviembre del año 1532, en donde se perpetró la destrucción del Imperio de los Incas (imperio es un concepto europeo; la organización inca no fue más allá de un Estado.- Melacio Castro Mendoza), con el resultado de 10 mil naturales muertos, en apenas unos minutos de masacre.

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Los perros come indios de los conquistadores

Ni uno solo portaba armas, mientras los arcabuces, sables y caballos de los invasores producían una estampida que derruyó muros de piedra y en donde murieron personas pacíficas, a quienes los convocaba únicamente el sentimiento de cariño y adhesión a sus gobernantes. Y es que: ¿quién protagonizaba la conquista de estas tierras? La cultura occidental guerrerista, codiciosa e infame en sus objetivos, cuál era el enriquecimiento a toda costa; de garrote, alevosa y de horca y cuchillo.

El primer magnicidio en nuestro continente ocurre algunos meses después, cuando el 26 de julio del año 1533 ejecutan al inca Atahualpa, quien permaneció capturado ocho meses y medio; tiempo en el cual se habían hecho amigos con todos los conquistadores con quienes departía jugando ajedrez y hasta filosofando juntos.

3. Debacle del exterminio

A ese amigo con quien departían lo mataron sin apelaciones, y solo por el cálculo político y financiero. Esa era la moral de la cultura ajena e invasora, extraña y a la postre dañina. Lo mataron pese a que aceptaron un rescate consistente en entregar llena la habitación en que estaba preso, y hasta donde alcanzaba a señalar su mano, una vez de oro y otra vez de plata.

De nada valió el temperamento amplio, cordial e inteligente del soberano indígena. Lo ejecutaron implacablemente y es que ante esa cultura de rapiña y frente a sus intereses no hay amigos que valgan.

Lo que hay son conveniencias y botín. Esos son los rezagos que hay que corregir, si hay algún rasgo de ese tipo que quede entre nosotros. Y si son ellos los que lo siguen perpetrando evitar que nos sigan tratando igual que en aquel entonces.

Ahora bien, ¿por qué revivimos todo esto? ¿Acaso por resentimiento, autoflagelación o recreación morbosa? No. Sino porque esta es una historia vigente, que se repite, que es dolorosa y en estos momentos está pendiente de solución, cuál es el trato desde el poder a las poblaciones indígenas.

4. Yo soy testigo de todo esto

El exterminio de las poblaciones indígenas en América Latina, calculado en 80 millones de personas que murieron víctimas de las perversas atrocidades que se hacía en los trabajos forzados, pero también como fiesta y algarabía de la gente que asistía a esos espectáculos, a ver a nativos ser devorados por perros de presa, en Lima fue muy concurrido el Parque del Olivar, en San Isidro.

He aquí una cita del padre Bartolomé de las Casas, que refiere de estos hechos con la aseveración de que él los ha visto, de los cuales da testimonio y no que los haya escuchado decir o referir narrados por terceros. Y su testimonio es este:

«Entraban los españoles en los poblados y no dejaban niños ni viejos ni mujeres preñadas que no desbarrigaran e hicieran pedazos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría un indio por medio o le cortaba la cabeza de un tajo. Arrancaban a las criaturitas del pecho de sus madres y las lanzaban contra las piedras. A los hombres les cortaban las manos. A otros los amarraban con paja seca y los quemaban vivos. Y les clavaban una estaca en la boca para que no se oyeran los gritos. Para mantener a los perros amaestrados en matar, traían muchos indios en cadenas y los mordían y los destrozaban y tenían carnicería pública de carne humana… Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de crueldad nunca vistas ni oídas».

5. Zozobraban por el sobrepeso

Claro que para aquella debacle del exterminio de nuestra población se sumaron a la actitud despiadada de aniquilamiento las enfermedades infecciosas que trajeron los invasores. Las epidemias fueron traídas por los europeos producto de la suciedad reinante en la cual ellos, allá en el viejo continente, vivían en esos países. Y que no era el caso de las poblaciones nativas aquí acostumbradas a la higiene y a la pulcritud.

Enfermedades como la viruela, la influenza, el sarampión y el tifus, que ocasionaron estragos devastadores, se sumaron a aquella acción destructiva de aniquilamiento, que terminó diezmando a la población nativa.

Todo esto hay que recordarlo y enseñarlo porque al final los pobres a veces no sabemos a causa de qué seguimos siendo pobres. Y hay que hacer magisterio respecto a la codicia de los rapaces, ahora llamados países ricos cuando siempre fueron indigentes y míseros, desde donde nos siguen viniendo directivas de saqueo, razón de su propia autodestrucción.

6. Dubitativos herederos

Como ocurría en tiempos de la colonia, en los que los barcos partían de aquí repletos de oro y zozobraban por el sobrepeso, las tormentas del Caribe y las del océano Atlántico. Como ellos mismos refieren, porque salían en convoy, y preferían que el barco se hundiera con el lastre de sus propias vidas, antes que arrojar al mar una sola pieza de oro, la más ínfima que fuera, para evitar el sobrepeso fatal; tal era para ellos la seducción del vil metal. Y sucumbían en el frenesí de la apetencia. Sus propias existencias no valían nada frente al oro, la plata y las piedras preciosas. ¡Han naufragado en los océanos galeotes íntegros, repletos de esas consideradas fortunas, pero que al final no eran sino cacharros!

Pero no solo se persiguió y destruyó aquí la vida, sino que se trató por todos los medios de destruir nuestras creencias, costumbres y hasta las imágenes de nuestros sueños. Para eso se organizó una cohorte organizada de funcionarios en donde se incluían a los más preparados, conocida como los Destructores de Idolatrías.

7. Un mundo justo

En el fondo nos salvamos, solo porque nos escondieron los vientres de las madres indígenas en las cuales ellos habían procreado y nos engendraron a nosotros que somos hijos de los conquistadores, pero en vientres amorosos de los cuales somos todavía dubitativos herederos.

¿Qué nos toca hacer ahora? Fundar una consistente identidad. Nos toca conocernos, saber quiénes somos, qué nos aqueja, dónde nos duele. Sintonizar con nosotros mismos; saber qué es lo que nos ocurre. ¡Y dónde reconocernos! ¡Y cómo encontrarnos ahora!

Yo doy un alcance: en el mundo andino. Allí, donde en una permanente contienda, hemos resistido y hemos triunfado. Y donde debemos pasar a tener la iniciativa. Reemplazando el lenguaje agresivo, mordaz y desesperanzador, por el lenguaje de la esperanza, de vigor y generosidad. Reforzar nuestra autoestima que es trascendental, porque los hombres que se autovaloran son capaces de emprender grandes hazañas. Y reconocer que siempre estará pendiente en el alma humana por órdenes vitales ineludibles el anhelo de un mundo justo, solidario y mejor.

Danilo Sánchez Lihón

 *

 

Comentario uno:

“expulsados los colonizadores españoles a sangre y fuego”

 

 Feliciano Mejía

                                                                                                                                              «Ya va a venir el día, da cuerda a tu brazo»
 César Vallejo

 

Estremecedor artículo de nuestro Danilo Sáchez Lihón, que pone las cosas en claro y en perspectiva histórica. Pero tengo algunas dudas o desinteligencias que me producen su texto. Por ejemplo, la existencia de 20 millones de originarios del genocidio español. Hasta donde conozco, ninguno de los historiadores se ha puesto de acuerdo sobre los millones de originarios: 8, 12, 18, 20 24 millones de originarios, quedando solo, luego de expulsados los colonizadores españoles a sangre y fuego por nosotros los propios originarios poniendo la gente y la sangre en los fallidos intentos de liberación con San Martín y Bolívar, no más de 4, 6 u 8 millones de originarios. Danilo nos dice: “quedaron 1´067,696”. No se de dónde pudo haber sacado tamaña estadística con la precisión de 6 CIENTOS 90 y ¡SEIS!. Igual. La cantidad redonda de 10 mil muertos por los súperpoderosos españoles sin mencionar para nada los miles (otra vez las imprecisiones de los historiadores) de seis a 8 mil guerreros nativos norteños que apoyaron a los españoles.

Otra duda que me asalta, si bien estoy de acuerdo en que no había imperio, invención española, que no vieron ni quisieron ver ni entender nada, en su odio genocida, es lo referente a un Estado Inka. Hasta donde conozco, se trataba de una nación en formación de larga data: 24 mil años (Cuevas de Pikimachay en Ayacucho). Los presupuestos de una nación, grosso modo son, una lengua franca, un panteón religioso, una filosofía, un desarrollo sin irrupciones, un territorio común, un desarrollo científico, UNA CULTURA y no varias como la reaccionaria antropología nos quiere hacer creer. ESO EN LO ESENCIAL. Y ello lo teníamos cuando llegaron los genocidas del oro y la plata, los españoles que optaron por aniquilar físicamente y espiritualmente a nuestro pueblo. Y hasta la fecha intentan quitarnos hasta nuestra lengua franca el runasimi mal llamada quechua (“los indios no saben que a su lengua el RUNASIMI la llaman quechua” J.M. ARGUEDAS.), por qué sino, veamos el currículo de la educación peruana 2017-2018: segunda lengua oficial: castellano, curso obligatorio de estudios: inglés. ¿Cuál es la primera lengua del Perú si en la dictadura de Juan Velasco Alvarado se decidió que el ¡quechua! era la segunda lengua? Y en Perú ya no hay curso obligatorio de Historia del Perú?!!! Felizmente ahora (dato de hace 20 años, Torero) somos 26 millones de runasimiparlantes entre bilingües y monolingües en el espacio geográfico del antiguo Tawantinsuyo y seguimos creciendo y resistiendo. Y esa reversión se da porque los originarios y mestizos somos más, y no por haber sido engendrados por los españoles en los vientres originarios –ingenuidad perdonable- sino por la resistencia, tanto física como espacial, resistencia que se da a niveles diferentes pero principalmente por ser UNA CULTURA MUY ANTIGUA DONDE LO INKA NO ERA SINO EL ÁPICE (solo gobernaron 100 años, y de ellos 70 años contenidos por los Chankas – Pokras en el límite de  los hoy Apurímac y Cusco).

5e5f2654c495ab733c12064a625450b7.jpgHasta aquí algunas discrepancias. Pero en lo que no estoy de acuerdo con nuestro apreciado Danilo es en ¿Qué hacer? Para revertir este drama, cuyo genocidio se da hasta hoy día (informe del INEI: en Perú nacen cada día 60 personas y mueren 12 cada hora: saquen su calculadora y proyectarse a solo 20 años del Perú actual: más de 3 millones de niños). Danilo nos habla de actuar sobre la SUPERESTRUCTURA de nuestra sociedad. Pero ella no puede modificarse un milímetro si no cambia la INFRAESTRUCTURA. Y para que ella cambie debe darse la violencia armada de los derrotados pero no vencidos, como es nuestro caso, hasta el triunfo. Así lo hizo Estados Unidos en su guerra de liberación del Reino Unido, así lo hizo Rusia, Viet Nam, China, Cuba, por dar solo algunos ejemplos, sin hablar de Francia. Soy Embajador de la Paz de Suiza-Francia pero no soy ingenuo. Sostenemos: LA PAZ ES FRUTO DE LA JUSTICIA; SINO ES PAZ DE CEMENTERIOS. Y esta paz de cementerios se da en una sociedad podrida y semicolonia norteamericana. Primero colonia española, luego semi colonia franco-inglesa y ahora de los Estados Unidos, con algo de 11 Bases Militares en nuestro territorio. Y desde 1532 vivimos una paz de cementerios aunque siempre nuestro pueblo se ha rebelado: Manko Inka, Taki Onqoy, Túpaq Amaru, Atusparia, las guerrillas del 64 y la lucha armada emprendida en 1980 por el Partido Comunista del Perú (hoy con Comité Central súper clandestino) cuyo Faro, según ellos, es Vizcatán, con un Ejército Popular de Liberación invisible y en proceso de forjar en ciudades el Movimiento Revolucionario de Masas con el criterio de MAM (Mar Armado de Masas). Porque, como decía el Che: “seamos realistas; exijamos lo imposible”, nada cambiará en décadas y cientos de años si solo pensamos que actuando en la superestructura, que está podrida en su totalidad, lograremos el cambio (y cuando digo cambio hablo de REVOLUCIÓN); SE DEBE CAMBIAR Y NO CON POEMAS O ARTÍCULOS COMO ESTOS (SOLO) LA INFRAESTRUTURA PARA DESARROLLAR NUESTRAS FUERZAS PRODUCTIVAS. Es decir, primero debemos tener la sartén por el mango. Y NO HAY APURO, A PESAR DEL GENOCIDIO DIARIO, PUES SOMOS una CULTURA MILENARIA Y LOS OCCIDENTALES ESTÁN ACÁ APENAS CASI 500 AÑOS.

 

Feliciano Mejía

*

 

Comentario dos:

“Esa contraposición del mundo indígena al mundo occidental se basa en una construcción idealizada (esto es, distorsionada) de ambos mundos”

Santiago Ibarra

 

El artículo de Danilo Sánchez Lihón nos recuerda que el colonialismo y el capitalismo se impusieron en América y el mundo sobre la base del genocidio de la población indígena. Este genocidio no es solo cosa del pasado; hoy en día el imperialismo yanqui lleva la muerte a varios países con sus intervenciones directas e indirectas (a través de grupos y ejércitos terroristas, como en Siria, por ejemplo) en Medio Oriente con la finalidad de controlar sus recursos naturales, provocando la muerte de millones de personas. Mas la muerte no es provocada solo mediante la guerra, sino también a través de un sistema económico que reduce salvajemente a la condición de hambre crónica a cerca de mil millones de personas en el mundo. Asimismo, el capitalismo ha traído consigo una crisis ecológica de grandes dimensiones, que amenaza a la humanidad y a todos los seres vivos. Ya lo había dicho Marx: el capitalismo se desarrolla sobre la base de la degradación de la fuerza de trabajo y la destrucción de la naturaleza.

Sin embargo, Danilo Sánchez parte de una dicotomía falsa: opone el mundo occidental al mundo indígena, suponiendo que lo malo siempre se encuentra en el primero, mientras que  lo bueno se encontraría siempre en el segundo. Esa contraposición del mundo indígena al mundo occidental se basa en una construcción idealizada (esto es, distorsionada) de ambos mundos. En realidad, el enemigo es el capitalismo y el imperialismo, no occidente. Este fue el planteamiento de José Carlos Mariátegui. Los dos términos, “occidente” y “capitalismo” son distintos. Empíricamente, es posible constatar que occidente ha sido y es cuna de grandes idearios emancipatorios, entre los cuales está el marxismo, ni más ni menos. Un proyecto emancipatorio debe ser necesariamente universal, plural, ser inclusivo y colocarse lejos y en las antípodas de cualquier clase de etnocentrismo.

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“La balsa de Medusa”, 1819, Théodore Géricault

Danilo Sánchez observa, de otro lado, una cuestión muy importante: la necesidad de “fundar una consistente identidad”. Efectivamente, resultado de complejos procesos materiales que tienen que ver con las transformaciones producidas en el mundo del trabajo y el bombardeo mediático que tiende al embrutecimiento y a la degradación cultural y moral de la población, la identidad de clase y la identidad nacional tienden a ser difuminadas. La izquierda debe hacer, por eso, un trabajo arduo y largo de relanzamiento de una identidad anticapitalista y antiimperialista con raíces en nuestro mundo concreto. En ese sentido, debe reivindicarse al indígena, que es el más postergado, pero no debemos olvidar que no es el único elemento que conforma la nacionalidad peruana. El Perú es de indígenas, pero también de mestizos y blancos. Un proyecto político de transformación profunda del Perú debe ser englobante y unificador, no excluyente.

El poeta Feliciano Mejía retruca a Danilo Sánchez. Señala que no se puede transformar la superestructura si antes no transformamos la infraestructura. La historia le da la razón, pero siempre hay que recordar que existe la necesidad de hacer un trabajo ideológico y cultural cuyo norte debe ser construir y fortalecer la identidad de clase y la identidad nacional. Señala Feliciano Mejía además que esa transformación de la infraestructura no puede hacerse sin el uso de la violencia (tal como lo señalaran Marx y Engels en El manifiesto comunista, en 1848). Efectivamente, los pueblos han hecho uso de la violencia para emanciparse, pero hoy en día, 170 años después de haber sido escrito El manifiesto, con una experiencia política larga y compleja, en la que no solo se cuentan los triunfos y los logros, sino también las derrotas, los errores y los horrores, debemos recordar que la violencia es un medio, no un fin en sí misma, y que bajo ningún concepto se la puede aplicar de un modo irracional.

 

Santiago Ibarra

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Por qué debe erradicarse el uso del término provincia o la “liberación” de la violencia simbólica instaurada por el lenguaje

Francisco León

Introducción

 

Desde que el padre Vicente de Valverde esgrimiera “la palabra” revelada del Señor frente al Sapa Inca Atahualpa, se inició lo que denominaré “conquista-real-ininterrumpida”. Pues se trató de un proceso que, a pesar de algunas modificaciones, aún no ha concluido: la “conquista de las  almas”, de la que hablara Alberto Flores Galindo, cuya herramienta se hace patente de manera irrefutable en la imagen del cura Valverde.

Se debe comprender que la creación de lo que se conoce o entiende como el mundo occidental se llevó a cabo gracias a la utilización de la escritura. Esta formaba parte del dominio de unos cuantos grupos privilegiados, entre ellos y de manera hegemónica, el clero.

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“Atagualpa Inga en la ciudad de Caxamarca en su trono”, 1615, Felipe Guaman Poma de Ayala. Con Valverde entregándole la biblia

No es de extrañar entonces que el acto previo a la Conquista del Perú, el evento que la inicia, fuese el mencionado “rechazo” al libro sagrado por parte del inca. Este no fue solo un “rechazo” al texto en sí, sino a lo que había “detrás” de este. Ese acto, maquinado o no por los hispanos, fue el que hizo posible la conquista tal y como se dio.

¿Qué hubiese pasado si el inca aceptaba lo escrito y sus potencias?, si inclinaba la cabeza o se arrodillaba ante el libro. De hecho, la conquistase se hubiese dado de “otro modo”. El proceso quizá hubiese sido no menos brutal pero sí distinto. Así Michel Foucault realiza una arqueología para hacernos comprender, en la actualidad, el tipo de “potencias” que transportaba la escritura para los hombres del siglo XVI.

La imprenta, la llegada a Europa de manuscritos orientales, la aparición de una literatura que ya no se hacía para la voz o para la representación ni estaba bajo su dominio, el paso dado hacia la interpretación de los textos religiosos según la tradición y el magisterio de la Iglesia —todo esto da testimonio, sin que pueda separarse la parte de los efectos de la de las causas, del lugar fundamental que tomó, en Occidente, la escritura—. El lenguaje tiene, de ahora en adelante, la naturaleza de ser escrito. Los sonidos de la voz solo son su traducción transitoria y precaria. Lo que Dios ha depositado en el mundo son las palabras escritas; Adán, al imponer sus primeros nombres a los animales, no hizo más que leer estas marcas visibles y silenciosas; la Ley fue confiada a las Tablas, no a la memoria de los hombres; y la verdadera Palabra hay que encontrarla en un libro.[1]

De allí la seguridad, la certeza del “justo” obrar de los conquistadores amparados en el libro que Valverde blandía como una espada flamígera. Pues la escritura posibilitaba, además, elaborar un discurso que transportaba un mensaje claro y contundente: “si hemos ganado esta guerra es porque somos mejores que ustedes, debido a que nuestro dios es más poderoso que el suyo, y así lo quiso. Ustedes solo existen para servirnos. No valen nada en sí mismos”. Su objetivo fue la instauración, una cierta “programación”, que intentó cristalizar en el yo de los andinos, tanto su “inferioridad” como la supuesta “superioridad” de los invasores.

El siguiente esquema muestra la manera cómo se lleva a cabo dicho proceso:
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Funcionarios religiosos, políticos y militares, unidos, se encargaron de imponer aquel discurso. Además, no debemos olvidar que para poder acceder a “beneficios”, los pobladores del incanato debieron adoptar la lengua de los hispanos, ocultar la suya o incluso reemplazarla, como ha sido el caso de sus descendientes.

Dicha situación se agravó con la “independencia”, y no ha parado hasta nuestros días. Es que existe una relación, una asociación lingüística entre la palabra quechua y atraso, así como entre indio y siervo pobre (como  mencionara Degregori), una relación que debe ser rota.

Es obvio que las relaciones antes mencionadas, persisten debido a cómo se configuró el Perú de la Conquista. Sin embargo, y si en teoría dicha etapa histórica ya fue superada, ¿por qué se mantienen las definiciones que perennizan la diferencia, la asimetría en la relación entre personas “iguales” ante la ley? ¿Será tal vez porque, como menciona Julio Cotler, existimos, nos desarrollamos al interior de una “matriz colonial” que es “alimentada”, que encuentra el  “oxígeno” que le permite arder aún, a pesar de los siglos, en aquellas definiciones lingüísticas?

Abordaremos el término que nos impulsó a escribir el presente artículo. Nos referimos a provincia. ¿Qué significa etimológicamente? ¿Qué implica la utilización de este término? ¿Cuáles son los “efectos” de su utilización? Y ¿por qué debe ser erradicado de la subjetividad de aquellas personas que habitan otras ciudades que no son la capital?

Origen del término

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Apuesta caligramática en la escritura de Guaman Poma de Ayala. Página 195 de su Nueva coronica y buen gobierno

Provincia es un término tomado del latín, y fue la denominación que utilizaron los romanos para designar territorios que se encontraban fuera de Italia, pero que debido a la fuerza de las armas, poderío, se hallaban bajo su dominio. Está compuesto por el prefijo pro (por) y la voz vincia (vencer o victoria). Significaría por victoria o por vencimiento, para determinar el porqué del ejercicio del dominio sobre cierto espacio geográfico. Es decir, se manda sobre aquellos a quienes se ha vencido, sobre quienes se ha obtenido la victoria, vincia. Se trata de un lugar sojuzgado a consecuencia de la derrota de los lugareños. Entonces, ¿quiénes serían los habitantes de las provincias? Aquellos que fueron producto de su propia derrota. De esto se podría deducir que la provincia es el lugar donde habitan los vencidos o derrotados.

¿Qué implica la utilización de este término?

Al revisar la versión online del diccionario de la RAE, encontramos definiciones nada halagüeñas referidas a lo provinciano:

      provinciano, na.

  1. adj. Natural o habitante de una provincia, en contraposición al de la capital. U. t. c. s.
  2. adj. Perteneciente o relativo a una provincia o a sus habitantes.
  3. adj. Excesivamente apegado a la mentalidad o a las costumbres de su provincia. U. t. c. s. U. t. en sent. despect.
  4. adj. coloq. Poco elegante o refinado.

Además de estas barbaridades “bendecidas” por la RAE, las palabras más allá de su significado, y varias acepciones, adquieren su sentido debido al entorno, momento y circunstancia social en que se las utiliza. Así pues, dentro de la “matriz colonial” (Cotler dixit) en la que vivimos, ¿qué sentido que no sea PEYORATIVO y DENIGRANTE podría tomar la palabra provincia y provinciano?

¿Por qué debe ser erradicado de la subjetividad de aquellas personas que viven en otras ciudades que no son la capital?

Porque como hemos visto, condiciona a, produce, la aceptación de la “inferioridad” entendida como una situación per se, por el hecho de vivir en un lugar que no es el pretendido “centro” económico, político o cultural de un país. La utilización del término, a su vez potencia la “superioridad” de la capital. Aumenta el deseo de abandonar lo propio y dirigirse, como las polillas a la luz, hacia allá. Por lo tanto, impide el desarrollo integral del país y fomenta el centralismo.

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“Inkarri”, 1968, Fernando de Szyszlo

No olvidemos, además, bajo qué condiciones se llevaron a cabo las primeras olas migratorias hacia Lima. Como tan bien explica Carlos Iván Degregori en su libro Del mito del Inkarri al mito del progreso, los migrantes debieron enmascarar su identidad, ocultarla, utilizar una estrategia tipo caballo de Troya. ¿Por qué? Para evitar el rechazo que impedía la posibilidad de algún tipo de “aceptación” o la simple mimetización con los lugareños. Lo que se debe considerar es que, debido a los condicionamientos que hemos explicado, este “rechazo” provenía tanto de las clases sociales asentadas antes en Lima, como de los mismos migrantes. Debido a que mediante un largo proceso de “violencia simbólica” (Bourdieu dixit) habían internalizado su desvalorización.

En la actualidad, debemos tener en claro que la pretendida “aceptación” y utilización, por parte de ciertos grupos de poder, de rasgos culturales y sus estéticas, que provienen de las provincias, vía los migrantes, nada tiene que ver con una auténtica valoración del Perú profundo. Obedece más bien a otras lógicas ligadas al consumo, como menciona el sociólogo Fernando Cassamar.

[…] la lógica cultural del “capitalismo tardío” que se ha venido apoderando de las culturas –como el proceso de instrumentalización etnocultural comercial realizado por lo que se nos ha enseñado a conocer como Marca Perú […][2].

Lo que ha sucedido con el caso puntual de la música y la estética de lo conocido como “chicha” (otro término peyorativo y mal utilizado debido a que la chicha era una bebida utilizada en ritos sacros en el antiguo Perú), obedece a que el “poder”, así en crudo, general, para no entrar en detalles, ha puesto su lupa sobre ellas. Se ha apropiado de ellas resignificándolas.

Cabe aclarar que esta tendencia de desmarginalización, desradicalización y despolitización de lo marginal, o de domesticación de lo salvaje, [se ha] extendido hacia otros puntos relacionados con la cultura popular, como lo “achorao” del fenómeno chicha, que al ser engullido por la industria cultural ha sido elevado a la condición de mercancía […][3].

De esta manera, el nuevo “discurso”, que se trata de empoderar como “lo nacional” desde el arte y la gastronomía solo es tal mientras el producto o los productos que se pondera no cuestione posiciones asentadas de poder y clase social, y no afecte privilegios hereditarios.

Así, la lucha reivindicativa está por reiniciarse. Partiendo en este caso desde el cambio de la terminología. Pues más allá de su utilización para definir una separación territorial, debemos tener conciencia del papel que cumple el empleo de la palabra provincia. Un uso que refuerza el mantenimiento de jerarquías y dependencias simbólicas que en nada ayudan a fortalecer la autoestima de la gran mayoría de los peruanos.

 

Francisco León

Notas:

[1] FOUCAULT Michel, Las palabras y las cosas: una arqueología de las ciencias humanas. 2da ed. 1era reimpresión. Buenos Aires: Siglo XXI editores, 2010. P. 56.

[2]CASSAMAR, Fernando, en: fanzine Poetas del Asfalto, N 126, agosto 2017.

[3] Ídem.

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Colón desde el siglo XXI

Joan Bosch i Planas

La polémica sobre la verdadera nacionalidad del personaje a quien se le atribuyó el descubrimiento de América sigue más viva que nunca después de pasados más de quinientos años del acontecimiento que cambió por completo la visión que hasta entonces se tenía del mundo. Y es, precisamente, el paso del tiempo el que va permitiendo que documentos encontrados y localizados en archivos de diversos puntos de la geografía sean documentados por historiadores e investigadores; los cuales, con la colaboración de nuevas técnicas que contribuyen a autentificar los textos, logran cubrir algunos de los huecos que la historia ha dejado libres para divertimento de los apasionados estudiosos. Y aunque algunos resultados consientan unas valoraciones que pueden ser consideradas totalmente subjetivas, el juego habrá de continuar hasta encontrar razones que, presuntamente, más o menos cercanas a la realidad, nos faculten a unos y a otros para deshacer algunos de los tópicos establecidos que han ido obstaculizando la búsqueda de los auténticos hechos, el desarrollo de los cuales ha estructurado la misma historia. Sin embargo, en este sentido, diversos aspectos de la biografía de Colón siguen siendo una referencia excepcional: la naturaleza, las actitudes y la conducta del navegante, se han convertido en dulces objetivos que permiten las más dispares interpretaciones y teorías, fruto de un oscurantismo que con toda probabilidad y de manera expresa ha sido provocado, que han transformado en misterio los primeros años de la vida del almirante, y de la verdadera historia que se fue forjando alrededor del descubrimiento del nuevo continente.

by Emanuel Leutze

“Cristóbal Colón ante los Reyes Católicos”, Emanuel Leutze,1843

Congresos, Jornadas de Estudio, Ciclos Culturales… diversas denominaciones para los encuentros de hispanistas, indigenistas, americanistas y colombinos, enrolados en los diferentes ámbitos de la historia, sirven para justificar los debates, en el transcurso de los cuales se van substituyendo los protagonistas en sesiones prolongadas, no tan solo a lo largo de los años sino incluso de los siglos, sobre la vida de Cristóbal Colón y su verdadera nacionalidad. Un tema que desde el principio no se creyó que podría ser tan fundamental y en el que incluso se intentaron obviar detalles para que pasase desapercibido, se ha mantenido cabecera principal para que pueda ser objeto del ininterrumpido análisis que sigue llevándose a cabo a través de las distintas generaciones de investigadores. Y si mi adhesión por formar parte también de los que desean saber más sobre la vida humana del personaje fue desde un primer momento puramente por contagio, más tarde mi interés fue en aumento transformándose en verdadera inquietud al conocer el desarrollo de ciertas investigaciones, las cuales pretenden fundamentar la nacionalidad del descubridor en tierras catalanas.

Cabe decir, no obstante, que si guerras, desastres naturales, incendios -algunos intencionados- y falsificaciones, han podido hacer desaparecer pruebas substanciales que podrían haber verificado hechos trascendentales de los años que ahora nos interesan, es precisamente el paso del tiempo, fuera ya de la época y de los contextos en los que aquellos han sucedido, el que permite explicarlos. Es decir, los episodios no comprendidos o mal interpretados que a través de los años han sido analizados, pueden ser nuevamente estudiados gracias a la aparición de documentos epistolares que pueden calificarse de esenciales para hacer comprensible lo que hasta ahora era desconocido o ignorado. Uno de estos episodios es el que ha motivado mi atención y una serie de consideraciones que me atrevo a compartir.

Desde el punto de vista del ámbito que nos ocupa, los años previos e inmediatamente posteriores a la conmemoración de cada uno de los centenarios que, dicho sea de paso, nos alejan, lógicamente, cada vez más del año 1492, sirven para incentivar e impulsar el entusiasmo por la investigación sobre la historia de España, concretamente sobre la parte relacionada con el Descubrimiento y sus consecuencias. Tanto en Europa como en EE.UU. y en los países latinoamericanos, proliferan en el entorno de los años finales de cada siglo, las publicaciones con los resultados obtenidos de los estudios más o menos científicos sobre aquellos años, y abundan los encuentros de expertos sobre el tema que más tarde, pasada la sacudida, se irán dilatando en el tiempo hasta ser más constantes hacia el final de la centuria correspondiente, debido al progresivo interés que suscita esta parte de la historia que contempla el descubrimiento mutuo de los dos mundos. He notado este efecto, por haber vivido, obviamente, el año 1992 y notar la importancia que desde la intelectualidad ha tenido la evocación de dicha efeméride en la sociedad actual. Es necesario tener en cuenta, sin embargo, que la época en la que nos ha tocado vivir resulta hasta ahora ser la más complaciente, puesto que, como he intentado exponer anteriormente, las voluntades, los medios y la tecnología, facilitan las investigaciones, el resultado de las cuales son progresivamente más satisfactorios.

Cristóbal Colón (retrato de Ridolfo Ghirlandaio, c. 1520)

“Cristóbal Colón”, Ridolfo Ghirlandaio,  1520

Considerando que el diez por ciento de todos los que fueron a América en los primeros años fueron misioneros, solo en la misma proporción daré cuenta de la opinión que sobre Colón manifestaron los jesuitas en unas veladas literarias celebradas en Burgos en 1892, año de conmemoración, el cual fue intitulado oficial e institucionalmente, del “Cuarto Centenario de Colón”. En las consideraciones de los ponentes quedaba muy claro, aunque no era el momento de demostrarlo, que Génova era la patria de Colón y que este, a pesar de ser hijo de un humilde cardador de lana, “su más deleitoso cebo fueron los estudios de náutica y de geografía que no pudo llevar a cabo en los escaños de una aula universitaria sino entre las bonancibles brisas y agitados remolinos del mar”. Las opiniones de los dignos estudiosos se encaminan con Colón hacia Portugal, donde el navegante se emparienta con un célebre marino y Lisboa pasa a ser su verdadera escuela. El “célebre marino” no es otro que el mismo gobernador de Puerto Santo cuya hija Felipa casó con Colón y quien fue la madre de su hijo Diego, nacido en aquella isla portuguesa. No hay más nuevas ni detalles de la época infantil o adolescente del navegante y, a partir de ahí, los jesuitas aportan algunas informaciones más o menos interesantes del Descubrimiento no sin que antes manifestasen con el grito al cielo que: “Colón no descubrió América sino que fue la América quien se descubrió a Colón”. Otra anécdota digna de ser publicada aquí es la de un participante en dichas veladas en la que exponía los suficientes argumentos para proponer la canonización del navegante pero, la observación de sus defectos, por otra parte humanos, le privarían transitoriamente de ello. No obstante, no pierde la esperanza y deja para una investigación posterior la posibilidad de encontrarle más virtudes a Colón, para que al final pueda verse en los altares.

 El capítulo citado podría tener su ironía pero no debemos olvidar que fue un grupo de clérigos, supuestamente ilustrados, los que acordaron bautizar al nuevo continente con el nombre de América, inspirados y engañados por un geógrafo vagabundo, y los que proclamaron su decisión a los cuatro vientos gracias a la imprenta que tenían instalada en sus dominios. Aunque indudablemente aquellos sabios religiosos debían estar muy mal informados, cabe resaltar que eran notables los enemigos y las malas influencias que tenían Colón y la corte de las Españas en la época de aquella vieja Europa. A pesar de ello, sin embargo, hasta el siglo XVIII los geógrafos españoles siguieron refiriéndose a la zona descubierta como las Indias o el Nuevo Mundo.

Otra de las muestras de cómo logra publicarse información de la “auténtica” nacionalidad de Colón, es la que se contempla en un interesante trabajo histórico-pedagógico premiado en el año 1930, en Madrid. En el capítulo correspondiente se lee: “Cristóbal Colón nació en Pontevedra…” Así de claro y conciso. Seguidamente, indicando la procedencia, da varias opciones por lo que se refiere al año de su nacimiento. El capítulo se complementa, no obstante, con bastante rigurosidad, teniendo en cuenta el sentido de mi investigación, en lo que respecta a sus años mozos.

Cristobal Colon, Paseo Colon

Detalle: “Cristobal Colón”, de Salvatore Ravelli, Paseo Colón, Lima-Perú

De Inglaterra, de Noruega, de Croacia, de Córcega o de Génova, sin olvidar las tesis que se inclinan por un Colón originario de Portugal o de alguna de las regiones del reino de Castilla: de Plasencia, en Extremadura, de Pontevedra en Galicia, de Espinosa en Guadalajara, de Guipúzcoa o de Sevilla, son algunos de los lugares del planeta donde el  almirante distribuye su generosa incorporeidad exceptuando el continente que descubrió, al que no dejaron que llevara ni su nombre. Tampoco pueden excluirse de la lista los territorios isleños catalanes de Ibiza o de Mallorca o la misma ciudad de Barcelona o de su periferia. De hecho, uno de los últimos trabajos publicados, resultado de una eficiente labor de investigación, es el de Charles J. Merrill eminente estudioso norteamericano sobre literatura medieval catalana -en la actualidad en proceso de ordenarse sacerdote católico en Roma-, donde en el volumen que titula Colom. 500 anys enganyats. Per què s’amaga l’origen català del descobridor d’Amèrica, nos cuenta minuciosamente su teoría sobre el origen catalán de Cristóbal Colón, aunque no excluye la posibilidad de que no lo sea. No obstante, lo que sí aseguran sus conclusiones es que no podía ser genovés.

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Guillermo Fatás, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Zaragoza, afirmó durante el Ciclo Cultural de Otoño celebrado en septiembre de 2010 en la Real Maestranza de Caballería de esta misma ciudad, que: “Son tiempos para aclarar cosas apoyándose en textos históricos”. En este sentido, he de destacar, por su importancia y porque ha sido la verdadera base que ha generado la confección de estos párrafos, el resultado hecho público a principios de este mismo año del estudio del Cercle Català d’Història, en el cual concluye que Colón salió del puerto de Barcelona en su segundo viaje a las Indias y no del de Cádiz. Y no sólo la preparación y la partida fueron desde Barcelona, sino que el recibimiento oficial por los Reyes Católicos de Colón y los indios se produjo también en Barcelona.

La información, que contradice la versión oficial de que el viaje salió de Cádiz, eludiendo de manera sorprendente la primera parte del viaje olvidando el papel de los catalanes bajo las órdenes de su rey Fernando II el Católico, complementa uno de los tantos episodios confusos de la etapa del almirante descubridor. Por otra parte, también es interesante el estudio publicado tiempo atrás por el archivero actual de la catedral de Barcelona -cuyo resultado me ha ratificado personalmente-, en el que explica las razones por las que los indios que acompañaron a Colón en el regreso de su primer viaje y que presentó a los Reyes, no fueron jamás bautizados. Una opinión totalmente contraria, nuevamente, de las versiones oficiales que han llegado hasta nuestros días, las cuales dicen que sí lo fueron.

Es sabido que el matrimonio en 1469 de Isabel de Castilla con el infante Fernando de Aragón, el futuro rey de Catalunya-Aragón, unió a los dos reinos sin que ninguno de los dos perdiera su diversidad, tanto lingüística como cultural; el proyecto de los Reyes no era hacer unas Cortes españolas, sino mantener por separado las de Castilla y Aragón. Un ensamblaje marital y político que no se resintió en ningún momento, a pesar de ser en un principio un negocio de Estado como era usual en la época, y que después derivó hacia una verdadera unión sentimental.

Los continuos viajes de los Reyes Católicos por la península les obligaba a tener una corte de carácter itinerante y un patrimonio de unas sesenta y cinco residencias oficiales por todos sus reinos, lugares donde se desplazaban si convenía solucionar más de cerca determinados problemas políticos. Uno de estos quehaceres les llevó a permanecer una larga estadía en Barcelona en los años 1492/93, con el fin de negociar, a favor de la corona catalano-aragonesa, la recuperación de los condados catalanes del norte y que Francia había ocupado durante la alianza que tuvo con el padre de Fernando, el rey Joan II, en uno de sus conflictos contra los catalanes. Fue, durante esta visita en la ciudad condal donde el rey Fernando el Católico fue víctima de un atentado sin mayores consecuencias que una cicatriz en el cuello y un descanso obligado en el monasterio jerónimo de la Murtra, situado no muy lejos de la ciudad. Este es, justamente, el período que se corresponde con la llegada de Colón de su primer viaje de las Indias.

Colón acudió al llamamiento de los Reyes a Barcelona donde, además de otras actividades, celebraban las Cortes llamadas de Santa Ana, en abril de 1493, y después de salir de Lisboa y pasar por Sevilla, Valencia y Tarragona, el Almirante aún demoró tres días en ir andando desde el lugar del desembarco hasta la ciudad. En el recorrido, tenía que ir deteniéndose por la admiración de los pueblos que encontraba al paso, como ha dejado bien anotado su hijo Hernando: “… pues de todos ellos e de sus proximidades corría la gente a los caminos para verle, y a los indios y las otras cosas y novedades que llevaba…”

history-who-really-discovered-america-7061191-255x169Además de la recepción oficial que tuvo lugar en el Palau Reial Major, en la Plaça del Rei de Barcelona, sin duda tuvo que haber más reuniones de los Reyes con Colón, probablemente, en el Monasterio de Sant Jeroni de la Murtra, donde el monarca se estaba recuperando del atentado en la placidez de la que era una de sus residencias de descanso preparada para tal fin, seguramente gracias a los buenos contactos que debía tener el confesor de la reina el monje jerónimo, Hernando de Talavera. A quinientos metros del monasterio se alzaba, hasta hace pocos años en los que unas inundaciones acabaron de derribarla, una masía denominada popularmente Can Sunyol, en la cual se alojaba el Almirante y que sirve de referencia a los cronistas: “…se despidió de los reyes, y aquel día toda la Corte de Palacio le acompañó a su casa.” Esta casa, según el archivo notarial de Barcelona, pertenecía en 1492 a la familia Colom de Barcelona; uno de sus integrantes, Francesc Joan Colom i Bertrán, llegó a presidir la Generalitat de Catalunya en los años 1464/67, un período en el que las fuerzas de la máxima institución catalana tuvieron que enfrentarse a las del rey Joan II, padre de Fernando (el futuro Fernando II el Católico) en una guerra civil que duró diez años.

Los expertos justifican el silencio y el oscurantismo del verdadero nombre y la procedencia de Cristóbal Colón por los sucesos mencionados. Colón no podía descubrir públicamente su origen cuando sus parientes y, probablemente, él mismo, lucharon contra el padre del rey con el cual ahora negociaba el patrocinio de sus viajes a las Indias, un rey, el Católico, que, con toda probabilidad, sí sabía de sus aventuras. No obstante, tampoco a Castilla podía interesarle que los catalanes interfirieran en los negocios en los que iba a apostar.

No es extraño que solamente sean los castellanos o españoles, además de los italianos, obviamente, los que más se niegan a aceptar la catalanidad de Colón. Su patriotismo se les nota en la cara y cada vez que un nuevo indicio da más probabilidades a la teoría del Colón catalán, se origina el pataleo conocido y reaniman la tesis del origen absolutamente genovés, a pesar de que podrían igualmente presumir de un Colón español. Aunque en aquella época, en Castilla llamaban “genoveses” a todos los extranjeros y que los castellanos pronuncian con dificultad la eme situada al final de algunos vocablos de origen catalán, los pasos de la vida del Almirante no parecen vincularse a Italia puesto que desde joven empezó a navegar y no existe constancia de ninguna relación con Génova ni con ninguna familia de aquellas tierras.

Creo que es del todo necesario considerar la obra del profesor peruano Luis Ulloa, quien a principios del siglo pasado ya suscitó el interés por la posible catalanidad de Colón. Con razones de valoraciones diversas, algunas suficientemente convincentes, basándose en conceptos lógicos por la nula o mínima documentación personal existente del navegante, sus teorías fueron publicadas y siguen siendo válidas y seguidas en nuestros días.

Tomando y recordando, como ejemplo, solamente algunos de los datos encontrados por Ulloa, aspectos básicos que enlazan de manera absoluta con todo lo que se sabe sobre el Almirante, la evidencia de un Colón vinculado a Catalunya no tiene dudas:

1.- Colón se embarcó cuando tenía unos quince años de edad, el 1462, en las costas catalanas, a bordo de una nave que se dirigía a Rhodes, con escala en Italia.

2.- Colón -en aquel momento probablemente llamado Joan-, navegó por el Mediterráneo; más tarde, entró como corsario, a las ordenes de Guillem Casenove Coullon y al servicio del conde Renato d’Anjou de Provenza, intitulado rey de Sicília.

3.-Colón naufragó cerca de las costas portuguesas a causa de un combate naval el 1476.

4.-A finales del mismo año, Colón fue a  Dinamarca, a Islandia y a las costas orientales de Groenlándia.

5.- Fue a consecuencia de este último viaje que Colón empezó a concebir el proyecto del descubrimiento.

6.-De regreso a Portugal, en 1477 o en 1478, Colón cambia su nombre de Joan por el simbólico de “Xristo-Ferens”, y transformó su nombre de familia en “Colomo”, para poder, escondiendo su personalidad, buscar protección al emprender la aventura del descubrimiento.

Inexplicablemente, el documento de las Capitulaciones de Colón con los Reyes Católicos, firmadas el 17 de abril de 1492 en Santa Fe durante el sitio de Granada, se encuentra en el Archivo Real de Barcelona y no en un archivo de la Corona de Castilla, como sería lo más natural.

“El descubrimiento de América”, Dióscoro Puebla, 1862

Cabe destacar que el primer viaje de Colón a las Indias es favorecido y facilitado por personajes de la Corona catalano-aragonesa, como el ministro de la Corte Luis de Santángel, influyente escribano de raciones del Rey y el secretario de este Joan de Coloma. También su camarero, Joan de Cabrero o su tesorero Gabriel Sánchez:

Estos todos o algunos dellos –refiere el Padre Las Casas- negociaron que Cristóbal Colón fuese oído de los Reyes…”

Fue Joan de Coloma, nacido en un pueblo de Aragón y de padre catalán quien, junto con el padre Juan Pérez de Marchena del Monasterio de la Rábida, contactaron a Colón con los Reyes; fue él mismo quien, como secretario, firmó las Capitulaciones, el pasaporte y las Reales Cédulas del nombramiento de Almirante y de Virrey, todos los documentos fueron inscritos en los registros de la cancillería catalana. Y fue Santángel, valenciano que había residido durante mucho tiempo en Barcelona en una casa propiedad del hermano mayor de Colón, quien asesoró a la Reina y avanzó el dinero necesario para ultimar la expedición.

Cabe señalar que, para la organización de la América hispana, careciendo la tradición política castellana de precedentes de gobiernos autónomos en territorios geográficamente alejados de los centros del poder, tuvieron que usarse los de la tradición política catalana, abundante y rica en experiencias, para estructurar el gobierno de las tierras descubiertas. En este sentido creo importante transcribir lo que publicó el historiador catalán Jaume Vicens i Vives el 1947 en la oportunidad de celebrarse la II Asamblea de Americanistas:

“Durante mucho tiempo había abrigado la sospecha de que la organización política de los territorios descubiertos por Colón se había efectuado trasplantando al Nuevo Mundo buena parte de las instituciones nacidas en el transcurso de la expansión marítima de Catalunya. Los fundamentos de esta hipótesis de trabajo eran obvios: Castilla en 1492 carecía por completo de la rica experiencia del Gobierno ultramediterraneo de la Corona de Aragón, y, por lo tanto, ante la necesidad de improvisar un régimen administrativo y jurisdiccional para la naciente América, los Reyes Católicos acudieron a la única fuente donde podían hallarlo, esto es, el complejo estatal que supieron elaborar los reyes de la Casa de Barcelona. La investigación ha confirmado este criterio, como no podía ser de otra manera. Los títulos concedidos a Cristóbal Colón en las Capitulaciones de Santa Fe, anteriores a su marcha a Palos, fueron el de “Almirante”, al estilo del de Castilla, y el de “Virrey y Gobernador General”, aquel para proclamar su jurisdicción suprema en el mar y éste para asegurársela en tierra firme. La existencia de “Virreyes y Gobernadores Generales” en Cerdeña señalaba el posible origen del título colombino. Luego, la comparación de los textos legales –la lugartenencia general catalano-aragonesa y el virreynato siciliano, de un lado, y el privilegio colombiano de 1493, de otro- ha puesto de manifiesto la similitud de las atribuciones que se conferían a los lugartenientes y virreyes de la Corona de Aragón con las que se dieron al Descubridor en dicho año. Similitud de concepción e incluso de fraseología. Todo ello abona la legitimidad de la gloria que desde hoy puede arrogarse la monarquía catalano-aragonesa: La de que una de sus instituciones fundamentales –el virreynato trasmediterráneo- fuese la norma copiada en la primitiva organización del gobierno de las Américas”.

Es necesario añadir desde este aspecto que, si las estructuras de América fueron copiadas de las de los catalanes, el espíritu que las sirvió fue absolutamente otro, en cierta manera totalmente contrario al que le había visto nacer. Si espíritu y forma se hubieran correspondido plenamente, la suerte de la América hispánica hubiera podido ser muy diferente y probablemente mejor, de manera que las relaciones orgánicas entre las nuevas tierras y las viejas hubieran podido subsistir perdurablemente a través de los siglos. Otras reflexiones en cambio, que, en este sentido, algunos historiadores castellanos han hecho públicas, van encaminadas a aconsejar el ejercicio de trasladarse al siglo XV para comprender las acciones y aceptar las ideas que estaban en boga en aquellos tiempos como la que a la esclavitud se refiere. El origen, por ejemplo, de las “encomiendas” o “repartimientos” de indios que han sido motivo para que se censure la política colonial de España, no viene de Colón; viene de la desobediencia de la masa ignorante de los colonos. La distancia que separaba la metrópoli de sus posesiones y la dificultad de comunicación, hacía imposible la represión oportuna y eficaz de estos excesos, naturales -continúan diciendo- en gente aventurera y sedienta de oro.

* * * 

Indios americanos

“Target practice”, Alfredo Rodríguez, 1954

Después de escuchar a Colón en Barcelona, la Reina ya lo tiene claro y se lanza plenamente a amparar la gran empresa, comprometiéndose hasta hacerla finalmente suya. Y con las condiciones, también las instrucciones de compaginar la aventura del proyecto con la evangelización de los indios. Las fuentes históricas utilizadas por historiadores que recientemente han ofrecido importante información relativa a la partida del segundo viaje provienen de los Anales de Catalunya correspondientes al año 1709, de Narcís Feliu de la Peña, conservados en la Biblioteca de Catalunya. El texto, extremadamente explícito, señala:

“Embarcáronse grande número en Barcelona con Colón y fue el capitán Pedro Margarit. Partieron de Barcelona con la flota de Colón, llegaron a Cádiz a 23 de setiembre: Partieron de Cádiz tomando tierra en la Isla que llamaron Deseada, después a la que nombraron Española, partieron a Haití, donde les noticiaron de sus amigos muertos por los Indios”

Efectivamente, después de unos quince o veinte días de navegación desde Barcelona, hicieron escala en Cádiz donde a los dos días partieron en dirección a las islas Canarias para seguidamente continuar hasta las Indias. La flota, como se ha dicho, preparada en Barcelona, la conformaba diecisiete naves con 1500 a 1700 hombres, según las fuentes, en un conglomerado de marineros y soldados, labradores y artesanos y los franciscanos destinados a la misión evangelizadora, encabezada por el padre catalán, Bernat Boïl, vinculado al Monasterio de Montserrat. Llevaron las primeras semillas de árboles frutales, plantas y flores y varias parejas de animales: Gallinas, perros, caballos, chanchos, ovejas, vacas… También viajaron algunas mujeres.

Pere Margarit, o Pedro Bertran y Margarit, que se ocupó de dirigir la misión militar y el tarragonés Miquel Ballester, el que, más tarde, sería alcaide de la fortaleza de la Concepción en la isla de Santo Domingo, viajaba también en el gran grupo. Y, también el padre Ramón Pané del Monasterio jerónimo de Sant Jeroni de la Murtra, quien fue el primero en escribir sobre los usos, costumbres y creencias de los indígenas de la isla La Hispaniola, el año 1498. También viajaba, en este segundo viaje a las nuevas tierras, Francisco de las Casas, el padre de Fray Bartolomé de las Casas. Por lo que cabe decir, de paso, sin entrar en los detalles que lo motivaron y que podrían apartarse en esta ocasión del principal tema que se ha pretendido abordar, que el padre Boïl, viendo la imposibilidad de evangelizar a los indios y, en cambio, ver como eran esclavizados, decidió dejar su tarea apostólica y abandonar la isla. En el mismo barco se fue Pedro Margarit, quien, aprovechando la ausencia del Almirante, abandonó a su suerte a la guarnición de la fortaleza de Santo Tomás.

A pesar de todo lo manifestado, por voluntad de la reina Isabel, las nuevas tierras son reservadas a los naturales de los reinos de Castilla y León, y los súbditos de la Corona catalano-aragonesa son admitidos de manera excepcional: “por especial merced” o “muy señalada merced”. Es sabido que el testamento de la soberana lo dispone también así.

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Llegados a este punto y con la pregunta aún en el aire, de que si Colón fue catalán o no, problema planteado en los últimos tiempos -pronto se cumplirá un siglo-, precisamente por un peruano erudito como fue Luis Ulloa, cabe reflexionar sobre la gran preocupación que les supondría a los defensores incondicionales del Colón genovés, cuyas teorías carecen de solidez en la actualidad, si pudiera demostrarse la presunta catalanidad del descubridor. Contemporáneo con los años del Descubrimiento, fue el humanista italiano Pietro Martyr d’Anghiera quien conocía a Colón y estaba en la Corte de Barcelona cuando el explorador retornó de las Indias en 1493 y, a pesar de identificarlo con Joan Colom, lo llama ligur (relacionado con Liguria, país de la Roma antigua). Más tarde, a finales del siglo XVII, el religioso mercedario Serra i Postius afirmó también el origen catalán del Descubridor aunque aceptando que había nacido en Génova.

Cristobal Colón
12 de octubre, 2004, Caracas, 512 años después, la estatua de Colón es condenada, derribada, arrastrada y colgada…

En fin, la realidad evidencia una búsqueda afanosa para encontrar indicios suficientes que puedan albergar una información que los mismos protagonistas han querido que quede en un premeditado misterio. El apellido Colón, Colom, Colombo, son realmente el mismo apellido en lenguas hermanas, lenguas que se hablaban y se mezclaban en la época entre la gente de mar y de comercio. En el ámbito mediterráneo existió incluso la llamada lengua franca, que era una combinación de varios idiomas. En el testamento de Colón, único documento en el que supuestamente dice ser genovés, no fue escrito por él, fue falsificado bastantes décadas después de su muerte en beneficio de sus descendientes.

Confieso que, a mí, que Colón sea catalán o no y que naciese en un lugar o en otro, me da igual. Aunque el refrán popular sentencia que al final todo se sabe, no hay prisa en conocer nuevas teorías de las que siempre pueden calificarse de cuestionables. Lo que verdaderamente me ha ofuscado es lo que ha quedado grabado en las páginas de la historia: las consecuencias de unos acontecimientos que pudiendo haber sucedido de otra forma, han dejado marcas y cicatrices tan profundas en una parte del mundo que la otra parte habría de desechar definitivamente el término “Descubrimiento” y aceptar el de “Encuentro” con el único fin de rectificar actitudes humillantes originadas. Si es que aún existe la posibilidad de hacerlo.

La catalanidad de Colón es difícil de aceptar pero se han de tener en cuenta todos aquellos rastros que permiten acercarse. El oscurantismo sobre la identidad del Almirante empezó en el mismo siglo XV pero no puede ser eterna. Teresa de Jesús dijo, “La verdad sufre pero no perece”. Y, Colón le dijo a su hijo Diego: “La verdad siempre gana”.

Por otra parte, en el momento de concluir esta visión global del estado actual de las inquietudes por conocer la verdadera identidad del Descubridor y después de todo lo expuesto, es necesario reafirmar la marginación a la que estaba supeditada Catalunya en aquella época. En términos generales, salvo alguna excepción, los catalanes no participaron en la exploración y conquista de América. Se han escrito muchas páginas sobre la exclusión de Catalunya en la aventura americana pero la ausencia catalana se hace evidente. Basta repasar las líneas de actuación de la monarquía hispánica, para comprobar que los catalanes se mantuvieron bien al margen de la dinámica imperial. En el 1778, al abrirse diversos puertos de los Países Catalanes al comercio con América, las cosas empezaron a cambiar. Habían transcurrido 286 años desde que Colón llegó por primera vez a América.

Joan Bosch i Planas

Investigador y escritor catalán

 

 

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Subterráneos. Historias, vigencias o nostalgias

Marco Salinas “Fósforo 

 

“…hay que romper los esquemas, de los que rompieron los esquemas…”
Dictadura de conciencia

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A través de los años se realizaron aproximaciones y estudios sobre lo subterráneo, con interpretaciones, mitos, desmitificaciones y posturas novedosas, que han hecho posible que se pueda acceder a muchos datos y testimonios interesantes. Hay distintas posiciones, desde la conceptualización hasta la periodización y sus lecturas, por lo que surgen naturales discrepancias[1]. Y no hay un consenso general, pues para algunos el proceso murió a mediados de los ochentas, para otros  en  los noventas, y finalmente están los que piensan que  aún continúa en el presente siglo. En este breve artículo haremos una síntesis de los ochentas, mencionando las transformaciones del fenómeno en los noventas y sus efectos en el presente siglo, sugiriendo algunos alcances.

El llamado rock subterráneo fue un fenómeno social contracultural que no logró consolidarse como un movimiento. Para muchos protagonistas y opinantes esto fue casi irrepetible por las condiciones socio-económicas que le dieron origen, mientras para otros, fue el comienzo de toda una forma de vida que continúa, y que tuvo como base la auto-organización, la autogestión, la toma de conciencia social y la negación o crítica al sistema.

Coyuntura de los ochentas

Terminada la dictadura militar, con un programa “liberal” en curso, devino un período de crisis económica-social creciente. En medio del ascenso de partidos y de organizaciones de izquierda, huelgas y marchas, se inician las acciones armadas de un grupo de comunistas de inspiración maoísta, denominados por el Estado, Sendero Luminoso, quienes declararon empezar la revolución armada, e iniciaron la guerra para tomar el poder, con atentados terroristas, coches bomba, paros armados, sabotajes, tomas de tierras, etcétera, generando la respuesta del Estado, que tras las redadas policiales, la entrada de las fuerzas armadas al combate, asesinatos y ejecuciones extra judiciales, desapariciones, fosas comunes, arrestos tanto de culpables como de inocentes, inició una verdadera guerra civil no reconocida por el orden establecido. A esto se sumó la corrupción generalizada, las migraciones masivas hacia las ciudades, los muertos y desaparecidos casi a diario; pero sobre todo la sensación de incertidumbre, de no futuro para los sectores populares y juveniles. El Estado, con el gobierno aprista, entró en colapso, mientras la ciudad vivía como escenario de la guerra sucia, asesinatos selectivos, escasez de alimentos, apagones, toques de queda, desempleo creciente, informalidad generalizada; se vivía una incertidumbre diaria, mientras se ensanchaba la brecha económica social entre clases populares y privilegiadas.

Los subterráneos

Los antecedentes inmediatos de lo subte, a fines de los 70s., se relacionan con la idea de generar un espacio donde expresarse en español y expresar la realidad local, bajo códigos estéticos musicales propios, ya que la  escena rockera imperante, era elitista, complaciente,  alienante (tenían como bandera el virtuosismo, el cantar en inglés, con temáticas muy acordes a la de los países de la industria rockera, como tocar covers, etc.), imponiendo los cánones a los jóvenes del momento.  Paralelamente se activaron artistas, literatos y músicos que buscaban expresividad propia que devino en contestataria, y que, junto a los más chibolos, no se sentían representados por lo existente. Cabe destacar, que bandas “fusión” como Seres Van, Kotosh, Soljani, Del Pueblo, etc., fueron los que integraron la cultura popular andina y el rock o música urbana. Además de otros estilos, se expresaron también bandas más rockeriles de jóvenes, artistas vanguardistas, etc., explotando lo que ahora se llama, rock subterráneo.

Ya para 1983 hay una creciente escena en español, de donde cobraron notoriedad los más jóvenes y radicales, que terminarían encarnando sentimientos y frustraciones vividas en la época. En ellos la influencia del rock and roll, el  punk (el hazlo tú mismo y el rechazo “todo”) y otros estilos,  se hizo evidente, a pesar de la precaria información que venía de Occidente en relación a sus propios movimientos rockeriles.

Pronto devino en un fenómeno social, con una clara característica, la toma de conciencia visceral de la realidad económica–social, con una fuerte espontaneidad, una inclinación a la izquierda en general, para luego acercarse con más fuerza a interpretaciones del ideario anarquista; pero especialmente fue visceralmente contestatario. Sin una organización única, tuvo un carácter de confrontación hacia todo lo establecido, yendo más allá de la música. Involucró la autogestión en teatro, artes plásticas, poesía, fanzines, maquetas, etc. con la acción de poetas, artistas plásticos, intelectuales, bohemios, rockeros, curiosos, revistas, etc. Eran movidas en paralelo, que se entrecruzaban y  reproducían, y que terminaron confluyendo en este algo “nuevo”, que generó una “escena” propia, un circuito de rebeldía, consumo y difusión, ubicado al margen del circuito oficial. Y aunque la explosión de 1984 al 1985 auspiciaba la madurez de este proceso, “la movida” no se consolidó, no se concretó como un movimiento. Pues la disgregación ya es evidente desde 1986.

A la enorme presión de la cruda realidad, la falta de recursos económicos y técnicos, la precariedad de los eventos y la radicalidad de músicos y público, la limitada información del rock internacional, se unieron otros problemas:

  1. La difusión marginal alcanzada no logró plasmar estrategias de mayor expansión (generar un medio productivo y mercado propio o intentarlo a través del establecido). A pesar del interés algunos medios por producir discos (luego del triunfo en ventas de la maqueta auto-gestionada de Narcosis y del disco de Leuzemia, por un sello oficial), no lograron salir a un mercado mayor.
  2. Radicalidad: estuvo plagada de poses, peleas, sectarismos, etc., el raje, la chismosería, el alcohol y drogas, la diversión colindaban con la rebeldía y el interés por hacer algo más que ser solo una catarsis. La auto-marginación y la intolerancia se activaron en diferentes niveles, desde amicales, hasta sociales e incluso por el estilo o procedencia barrial.
  3. La composición social era heterogénea, surgieron contradicciones inevitables, reflejo en pequeño de una sociedad racista y fracturada internamente:                – Clases acomodadas, buscan un medio más libre, en una realidad vista sin “sin futuro”. Otros buscaban ser variedad a los que había en su entorno o no se identificaban con él.  –Los sectores populares no necesariamente marginales, donde la rebeldía y críticas a la sociedad, se presentaban como coherentes, descargaron sus frustraciones. Con un minimalismo exagerado y falta de metas más sólidas, estallaron las peleas entre “cholo punks” contra “pitu punks”, entre los “jarkores” contra los “hardcores”, etcétera, dispersando, desde dentro, el espacio que inicialmente fue compartido e indistinto.  El ser lacroso, malcriado, antitodo, radical, etc. se volvió bandera de “autenticidad”, y quiso reemplazar a la pluriculturalidad, inicial.
  1. Estos factores alimentaron el aislamiento y marginalidad. Sin la explosión de un movimiento real, las manchas se separaron y se volvieron más subterráneas que nunca, aunque se mantuvieron activos. La música tropical andina o chicha, que desarrolló un mercado que permitió la expansión de amplios sectores populares, fue la antítesis al aislamiento relativo de los subterráneos.
  1. Desde entonces se manifestó, con una desordenada continuidad, en parte gracias a “los relevos”: al pasar el tiempo los que tenían cierta permanencia se iban (los que se quedaron fueron pocos, mientras muchos se alejaban porque consideraban que se estaba repitiendo lo mismo, que ya se había hecho, que era mucha pose y remedo), siempre aparecía gente joven que se informaba de los tiempos de auge subterráneo, e intentaban “recrearlo otra vez”, continuarlo o empezarlo de nuevo.

En algún momento, luego de creciente dispersión desde 1986, las peleas y los enfrentamientos entre “pitucos” (estratos altos) y “misios” (estratos bajos)  abrirán sus propios espacios, donde manifestarán temas de la realidad, más de acorde a lo que sentían. Por ejemplo para 1987 grupos como G3 y otras bandas y manchas, renegarán del término “subterráneo”, pero continuarán tocando con grupos similares, con temas de crítica social combinados con búsqueda de identidad, con temas más intimistas, hastiados de tantas agresiones y pleitos.

rocksubterraneo

Portada del CD La historia del rock subterráneo

A partir de 1987 la “escena” se moviliza a El Hueco de Santa Beatriz, con el visible accionar de Eutanasia, (“única banda verdaderamente Punk” (Daniel F) con sectores más populares y una movida subte anarquista, continuada luego por PTK (cerró en 1993); y la Jato Hardcore (cerró en  1989) y  Los Reyes Rojos, con sectores más clase-medieros, con una serie de actividades autogestionarias contestatarias, proselitistas, musicales y diversión. Por supuesto había tocadas en los conos y el centro de Lima. Los puntos de encuentro se ampliaron de la Colmena, a las galerías Brasil, a otros distritos, y luego a Quilca, donde se gestó el boulevard de la Cultura, de artistas, literatos, bohemios y rockeros.

Paralelamente y cruzándose, se incorporaron nuevos estilos y tendencias (desde post punk al noise) mientras la movida metalera crecía ondulantemente,  a veces siendo parte de lo subte,  incluso con choques, como las broncas con la Horda Metálica. (La gran mancha metal peruana espera aún merecidos estudios).

El fracaso de una autogestión eficiente y la difusión masiva, hizo que se tenga una información relativa de lo subterráneo luego de un tiempo: En un barrio popular donde a veces se tocaba, eran vistos como “maricones” o simplemente “metaleros”, mientras que en un barrio de clase media o alta, eran vistos como “delincuentes  o vándalos”, de acuerdo a sus cánones de lo decente o aceptable.  Incluso muchos jóvenes rockeros actuales no tienen idea que esto se había dado y continuado.

Coyuntura de los 80s y los 90s

A fines de los 80s y comienzos de los 90s, la situación de violencia y crisis llegó a estados realmente alucinantes, no solo por los paquetazos económicos, sino por la generalización urbana de la violencia, desapariciones, paramilitares, migraciones masivas, la explosión de la informalidad y delincuencia. En el  92 el golpe de Estado puso en estado de sitio al país, con sus redadas, jueces sin rostro, juicios masivos sin defensa, los despidos masivos y huelgas, etcétera, y se vivió en zozobra económica y militar que golpeó con mucha fuerza; luego se alcanza la “estabilización” del régimen neoliberal desde 95, mientras se favorecía a la clase empresarial con privatizaciones, la liquidación de empresas estatales, el dominio de capitales extranjeros, a un costo altísimo en materia de derechos laborales, civiles y económicos para las clases populares.

En este tránsito, salieron los subterráneos más radicales de todos, tocando mayormente hardcore o punk, con un discurso subversivo. Pedían coherencia con la lucha armada en curso (rompían la A de la “anarquía inglesa”, se acompañaban a veces de bombos andinos y periódicos murales, fanzines como Dialéctica Rock, Juventud Clasista, etc.), estaban en línea con los grupos alzados en armas; grupos como Polución Nocturna, Capilla Ardiente, Semilla Nociva, Miseria, Clan, Bloque Inmerso, Gritos de la Ciudad, etcétera. Fueron los únicos subterráneos que lucharon frontalmente contra el “sistema”. No fueron subversivos infiltrados, fueron subterráneos convencidos de que era la única manera de cambiarlo todo. Se disolvieron a medida que paso el tiempo, y hubo muertos y presos.

A partir de los 90s, con la caída del bloque comunista y el desprestigio teórico de las izquierdas, llega el embate del llamado posmodernismo (con el cambio de paradigmas),  la globalización, el anuncio de una nueva era y la renovación del rock en general, mientras se pregona el neoliberalismo como elemento mundial dominante. En medio de discursos fundamentalistas “liberales” y la caída del socialismo “real”; el mundo monopolar con dominio de USA y Europa, entraba en vigencia.

Rock en los noventas, los alternativos y los subtes

En la cultura juvenil occidental, se manifestó con fuerza la onda grunge y/o alternativa y la parafernalia de la llamada Generación X, que se levantaba como la renovación del momento, alimentando e inspirando en nuestro país, el inicio de una “apertura” de una escena rockera al margen de la oficial. Esto produjo un período de auge y difusión de bandas y producciones en general. Con la recuperación económica, a mediados de los noventas, aparecen sellos independientes, locales, programas radiales y revistas, y se impone lo que se llegó a llamar en algún momento la “movida alternativa”. Reapareció para un nuevo público sonidos, historias, estéticas punks, hardcore, indie, etc. “arrastrados” desde la moda grunge, como algo “nuevo” y renovador. Descubrieron que aquí también  hubo movida underground anterior, por ello se prestó atención a lo subte, mientras se difundía la noventera innovación.

Maria-Teta

Patricia Roncal “Maria Teta”, de Empujón Brutal

Muchos subtes, que se habían alejado en los ochentas, entraron a los 90s luego de haberse sentido en solitario, luego de cierto alejamiento, con búsqueda personal, porque percibieron que la unión anterior había desaparecido. Ante la nueva realidad, encontraron  puertas en esta escena creciente, y fue vista como el surgimiento de grupos con cierta contraculturalidad todavía no comercial. Pronto encontraron que había un nuevo espacio para reaparecer e incorporarse a la nueva movida, mientras surgían músicos netamente noventeros.

La apertura de esta nueva “escena”, la revitalización de la música underground, los nuevos locales para tocar y escuchar, de producción, difusión y la parafernalia que se gestó, encarnaban no solo a la nueva generación (y la adaptación de mucha gente ochentera) sino que conseguía desde otras orillas, lo que los subtes no había logrado por sí mismos, una “apertura y posibilidad” de difundirse y crecer.

Entonces, mientras la nueva generación se activaba, gente de la movida subte ochentera, que querían ser artistas, componer y producir,  tomaron  impulso en la creciente nueva ola, que fue percibido por algunos, como la trasformación de lo underground a otra escena renovadora. Estas movidas  fueron vistas por muchos, como el tránsito de la etapa subterráneo (el radical ochentero) a su decadencia y/o transformación en otra cosa, y por generalización la decadencia de lo “subterráneo” a secas. Por ejemplo:

Wicho García, a quien siempre le apestó lo subterráneo, por verlo como algo posero y falso, tenía aspiraciones artísticas; después del 85 no quería saber nada de su primera banda, y continuó detrás de sus aspiraciones aprendiendo de producción hasta su nueva oportunidad, en los noventas,  “…con el tiempo dejo lo amargo…luego Narcosis fue también una puerta de salida –para lograr- la banda Mar de Copas…[2].

Pedro Cornejo pasó por Guerrilla Urbana y Frente Negro, con vena de productor con fanzines y revistas, columnista y escritor de temas rockeros, de sellos como Eureka, Navaja Producciones, el sello Apu, y difusión de rock en el programa Distorsión[3].

Rafo Ráez tenía a la banda Se Busca, luego tocó con Eutanasia, en ambos casos los integrantes se fueron al extranjero, con ganas de crecer artísticamente como solista y como tal se presentaba esporádicamente, luego terminó como Rafo Raez y los Paranoias, con letras más intimistas, una prolífica composición en letras y sonidos experimentales[4].

Gonzalo Pua, de G3, luego de tener un espacio propio sin ser ya “subterráneo”, tenía aspiraciones artísticas y creativas;  en los noventas armaron bandas paralelas como el Beat Sudaca o Back Door Men, y luego Inyectores, Kuraka, etc.

Daniel F con Leuzemia, Frente Negro, etc., también solista, era un gran oyente del rock clásico y tenía aspiraciones artísticas, produjo la Kursiles… (10) maquetas con experimentos entre 1986 y 1991, fanzines y grabaciones, fue un abanderando del rollo radical subte, sobre todo contra lo comercial y el vedetismo dentro y fuera de la escena, hasta mediados de los 90s, para luego terminar de estrella, en vías de empresario y codeándose con los que tanto despreció.

¿Y los subterráneos más “clásicos”?

Caminando en medio del tránsito, ondulantemente se agrupaban y dispersaban, denunciando la crudeza de la violencia, la sobrevivencia y la imposición de un nuevo orden autoritario, mientras arrastraban y crecían viejas polémicas:

  • Ser espontáneo rebelde y menos “artista” (los que entienden que subte o punk es ser más directo sin tanto pulimento), con fuerte tendencia antiintelectual; hacer crecer solos la “movida” sin “contaminarse” con otras escenas, y dar batalla. Ser consecuente era difundirse en ambientes propios (aunque precarios) y no juntarse con los “poseros”, la gente nueva sin conciencia subte y sus medios.
  • Alcanzar calidad artística y de producción sin dejar de ser contestatarios, no descuidar la calidad e innovarse, sin desechar el poder entrar a espacios más amplios (“caballo de Troya”) con variadas estrategias, sin perder la “esencia” para que se conozca la propuesta y servir de impulso para que entre la “mancha”.
Pogo

El pogo, rito emblemático del rock subterráneo

Los ataques, pleitos, el sabotaje interior y la indisposición entre la misma gente estuvo permanente desde entonces, muchos abanderados radicales atacaban a los amigos por diferencias de enfoque, al no tener metas más tangibles para alcanzar como grupo. Sin embargo, siempre se armaban bandas, con gente de antes o nueva, reagrupándose o separándose, tomaban fuerza para luego dispersarse, esa es la constante de su ondulante permanencia. Son los minicircuitos, movidas dentro de movidas, de corta o mediana duración, actividades, producción y difusión ondulante.

A comienzos de los noventas, la gente nueva con ya veteranos subtes se organizaron en el Taller, con gente de Eutanasia,  Cesar N,  Erik de Desconcierto,  KRFG (KontraReaccionariosFascistasGenocidas), Extraña Misión, Irreverentes, como también a gente de la plástica, poetas, etc., quienes llegaron a realizar un par de conciertos y editaron una maketa en forma conjunta titulada «Producción Autónoma» con los grupos: Ellos Aún Viven, Combustible, Último Refugio, Actitud Frenétika y los Desayunados.[5]

También se grabó en el 92  No Hemos Muerto (con Dictadura de conciencia/PTK); Al Ritmo de Mis Huesos (con Profetas del Carajo); Emergiendo de la Clandestinidad (con Reaxión), etc.

Mención honrosaLeo Bacteria, quien en 1991 con su banda pionera del noise, M.D.A, Manifiesto de Asquerosidad, sacó Pobredumbre Social, maqueta editada en 1991 por Asco Tapes, la misma que en el 2008 fue re-editada; luego formó Insumisión, industrial hardcore, y una serie de formaciones, editor del fanzine Azko. Militante subterráneo y anti taurino. Formó luego el exitoso Pestaña en el 2004; en el 2009  formó Paladar Conejo. Su producción fue prolífica con una serie de grabaciones y experimentos electrónicos, murió en el 2011.

Entre 1992-1994 Piero Bustos organizaba los “Lunes del Sapo, en la muy concurrida Las Rejas o el Chino, llamado luego Mamani’s Pub”, donde se dieron una serie de actividades de poesía radical, con rock subterráneo y rockandroll, “…Grover Gambarini actuaba como maestro de ceremonias, con el uniforme punk, mientras –por ejemplo- Richy Lakra y los Poetas del Asfalto se desgañitaban con sus aguerridos versos en la garganta. También… a los remanentes de Neón, Estación 32, Cultivo, Vanaguardia, Geranio Marginal, Zafarrata, Noble Katerva, Aedosmil, todas agrupaciones poéticas de los 90s –un tanto ya dispersas- pero que volvían a la carga… cuando no Domingo de Ramos y su bandera negra de Kloaka. O la belleza y lucidez de la poeta Dalmacia Ruíz-Rosas…”[6]. Se convirtió en un punto de encuentro y actividades contraculturales de Quilca, con algunos registros fílmicos. Este bar adquirió fama cuando desapareció la No-Helden, del jirón Chincha con Wilson, y ya no había un hueco para realizar conciertos subtes.

También se hicieron actividades en el Foco Rojo, que era un pequeño video pub del distrito de Breña. Tocaron allí Psicosis, Del Pueblo, Visos de Burdeos, Mojarras, Combustible, Cardenales, Zopilotes, Kamuflaje, etc. En septiembre del 93, Piero Bustos ―quien cumplía años esa noche―, fue invitado para abrir el show de Mojarras, y durante su segmento fue apoyado por Nilton de Actitud Frenética, en batería, César N, en guitarra y Daniel F, en bajo[7].

En el 93, algunos evaluaron y percibieron que se venía otra ola de la “movida”, conscientes que se arrastraban algunos lastres como el discurso politicoide exagerado, perspectivas inalcanzables como la revolución social, las poses punk de barrio sin metas, las drogas, etc., mientras habían algunos intentos por llegar al reconocimiento usando los medios más oficiales, participando en grabaciones o simplemente armando bandas.

Mientras, bandas con impulso de la Onda Alternativa tocaban, y viejos subtes se incorporaban al nuevo impulso rockeril, ejemplo Los Espirales, que tocaban con el renacido G3 y QPD CARREÑO, Voz Propia, Rafo Ráez, etc.

Los más “subtes” produjeron la maqueta ENTRE HÉROES Y COBARDES (con PTK. Dictadura de Conciencia, RX, Deformales, Ratas, Malditos Poetas, Rafo Ráez, Actitud Frenética, Dogma SS), Si Pudiéramos Vivir de Rafo Ráez, y No se Apaga el Motor de Combustible,  Emergiendo de la Clandestinidad de Reaxión,

A partir de 1994 la cosa siguió creciendo, y se dio una gran difusión en tocadas y ventas de sus producciones. Sin embargo confluyen bandas nuevas y rejunta de viejos subtes reapareciendo para el nuevo público. Había expectativas similares a las de 1984, y era vista como un año de transición[8]. Los locales, pubs, discotecas fueron los lugares que se abrieron para tocar:

Se activó el CONDOROCK– Festival de “Música Alternativa”, auspiciado por la Municipalidad de Lima, en la Carpa (en el mismo lugar de los ochentas) y que sirvió de vitrina para las bandas “emergentes” de ese entonces. Tocaron Leuzemia, Narcosis, Mar de Copas, la Liga del Sueño, Dolores Delirio, los Hijos del Sol, Del pueblo del Barrio, Rafo Ráez, Los Mojarras, Radio Kriminal, Psicosis y Azules Moros. Mientras los Leuzemia se  volvieron a juntar en el Mamani’s Pub[9].

Aunque comenzaron a tocar en lugares más “fichos” y había una creciente movida, se separan Deformales, Ratas, SNA y otros, surge Kólico, tocan los Rupturas, Hadez, Kranium (banda a veces llamada de folk metal mezcla el heavy metal con el folk de los Andes y el pasado milenario de la cultura inca, admirada por su estilo único y sus temas sociales), Psicosis, PDI, Profetas del Carajo, Radio Criminal, Desarme. Mientras unos grupos se separan surgen otros como Autonomía, Último Refugio, Ensamble, Muerte Prematura, Woos, RX, Claro Pe Loco, Kamuflaje, Belika, La Porción, Circo de Marionetas, Ilusión Marchita, etc.[10].

Además tocaban bandas hardcore como Dictadura de Conciencia, apareció primero en el recopilatorio No Hemos Muerto, junto a las bandas como Desarme, PDI, Nada Tuyo, Futuro Incierto, Decisión Final. Luego en un Split en vivo junto a Psicosis llamado En Todas Partes. El demo oficial sería un split junto a PTK, grabado en 1994 en el estudio del recordado Fílderes[11]. Tocan también bandas como Komando Antimierda (con la vocalista Mabel), Komplot, Hecho Nada, Generación, Los Rezios, etc., en diferentes sitios, pero sobre todo en un nuevo punto del momento alternativo, Barranco.

Todas estas actividades, la aparición de viejos Subtes y el número de bandas, además de la moda de la Generación X, hizo que se descubriera a un creciente público, la existencia de un “underground” anterior. Mientras la moda alternativa y la comercialización se imponían.

El 95 y las expectativas

Se abrían sellos, radios, producciones, locales y tocadas. Proliferan grupos nuevos y viejos subtes rearman sus bandas o forman bandas nuevas. Esta situación rockeril emergente, era heterogénea, ya no era necesariamente subterránea, pero si tenía su impronta en la mayoría de eventos. Desde el Agustino hasta Barranco, pasando por Quilca, al cono norte, sonaban programas radiales de rock, etc.

Se juntaron otra vez los Leuzemia, con ideales de presentar lo hecho y hacer más cosas y servir de impulso a lo “subterráneo” (ahora medio mezcla entre grupos más proletas y otros en ascenso como artistas) en pleno resurgimiento. Además de festivales, conciertos, grabaciones, fanzines y revistas,  parecieron videos de rock en programas como Hard Head (canal 33) o Disolvencia (canal 11). Se consolidaba el sello Navaja, produciendo Cero de Dolores Delirios, distribuyó el disco A la Mierda lo Demás de Leuzemia (de éxito inmediato). Combustible grabó De Tripas Rock n Roll. Tocaba Rafo Ráez con grabaciones y presentaciones, Radio Criminal, Resortes, Psicosis, Azules Moro, La Sonora del Amparo Prodigioso, Los Criollos, etc.

Habían bandas en espera de “subir” y bandas con renovado espíritu subte y/o rockero, como Cardenales, Combustible, Irreverentes, Desidia, Futuro Incierto, Kaos y Desorden, Carnaval Patétiko, Perú No Existe (interesante propuesta dark punk o death goth subte?), SdH (Sudor de Huevos), Los Rezios (siguen tocando HC hasta hoy, incluso con incursiones en Europa), Dios Hastío (que se volvieron una de las bandas más importantes del hardcore crust latinoamericano hoy en día), Perros Hambrientos, Tres al Hilo, Autonomía, Porkavida (luego Aeropajitas), Ilusión Marchita (dark), Dogma SS, Malditos Poetas, Cenizas, Irreverentes, Desastre Social, Rupturas, Héroe Inocente, Manganzoides, etc.

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La ciudad de la furia: Lima, al fondo, el Cerro San Cristóbal

Pero las diferencias internas y conflictos se agudizaron, incluso en eventos grandes, por ejemplo, el festival del Agustirock 95, con gran infraestructura y bandas del momento (Mojarras, Actitud Frenética, Combustible, G3, Mar de Copas, Leuzemia, Rafo Raez, Dolores Delirio, etc.) que terminó en broncas y peleas inútiles de los asistentes, fue el mismo día que el Gran Encuentro Nacional de Cultura (con bandas más “subtes” como PTK, Perú NO existe, Desastre Social, Perros Hambrientos, etc.), que convocaba a gente de provincias, terminó en bronca[12]. Además había “autosabotajes”, descoordinaciones idas y venidas de bandas, pero sobre todo la confusión en participar en tu “propia” escena o ser parte de esto nuevo que se gestaba y visto con mucha desconfianza.

Recrudeció más  el enfoque sobre cómo ampliar la propuesta subte: por medios propios autogestionados para preservar su esencia contestataria o aprovechando medios más comerciales, con el peligro de ser “suavizados” y hasta cambiados, a cambio de difusión y ventas. Se planteaba también que si las bandas llegaban a alcanzar notoriedad, servirían como punta de lanza para abrir espacio a las bandas subtes, para que “emerjan” y lleguen a la difusión.

Con una simpleza ya clásica se dividía a la gente entre los “subterráneos” y los “alternativos”, y sus respectivas generalizaciones, a pesar de que se entrecruzaban en este proceso. A veces esos conceptos eran usados casi indistintamente en muchas actividades y publicaciones. Muchos fueron duramente criticados, como Voz Propia, Combustible, Narcosis, G3, Zopilotes, Liga del Sueño, Psicosis, Mar de Copas, etc. (Esto era la extensión de la tradicional y subte más “radical” tendencia ochentera, de acusar de vendidos o inconsecuentes a bandas como Voz Propia, Eructo Maldonado, Lima 13, Eutanasia en el 87 por sus acercamientos a medios no auténticos o autogenerados) siendo una de las voces más visibles y acusadoras la del Daniel F, quien requintaba contra todos “ellos” desde su pasquín Tarántula y lo siguió haciendo por un tiempo más.

El tan ansiado circuito underground, bajo el ideario ochentero (incluso hubo cambios de temas de denuncia, más intimistas, antiautoritarios, animalistas, etc., ya no era la guerra), pululaba,  pero siguieron apareciendo y desapareciendo  los minicircuitos, que fue la manera de manifestarse estas movidas, bajo un creciente ola de sellos, programas, grabaciones y festivales de música rock en general.

Despegaba también el estrellato con fuerza y un nuevo circuito rockeril más heterogéneo y con perspectivas de rentabilidad y fama. Se delimitaba límites:  “…los grupos que ke se han dado cuenta de que son buenos tienen en sus miras, simplemente, vivir de la música, explotar lo que ke saben, sacarle el jugo a esa “habilidad ke Dios les ha dado”… Lo triste es ke en ese camino, se olviden de sus orígenes, se olviden de su lugar de procedencia, de donde salieron y de kienes, en un primer momento, les dieron su apoyo…” en referencia a Mojarras, Zopilotes, quienes negociaban sus pagos con empresarios y organizadores subtes, por igual[13].

A fines de los noventas ya estaban delimitadas las fronteras; con bandas nuevas (“alternativas”) o recicladas, que se mueven en un creciente circuito rockero, con grabaciones, festivales, difusión y un creciente público admirador, y por otro lado grupos subtes de viejo cuño, apareciendo y desapareciendo, por ejemplo:

En un concierto llamado “Demos Muerte al Alternativo (porque el único alternativo que vale la pena es el alternativo muerto…): tocaron Dios Hastío, Generación Perdida, Los Rezios, Aslo Q’ Chucha Punk Ron, Complot, Komando Antimierda y Agresión Extrema, en el local El Más Allá de Barranco. Estas tocadas eran compartidas con bandas como Aeropajitas, Hecho Nada, Espirales, Autonomía, Irreverentes, y bandas más “rankeadas” de lo subte como PTK, Dogma SS, etc. Codo a codo, en el entorno del emergente Rock “alternativo”.

poster-concierto-subte-80Bandas rabiosamente subterráneas grabaron Nuestro Silencio Ahoga sus Gritos, con el colectivo Sonidos de Acción de Lima. Con: Hecho Nada, Komando Antimierda, Autonomía, Irreverentes, Generación Perdida, Aslo Q’ Chucha Punk Ron, Complot, Rezios, Irreverentes.

En 1997 se editó “Mil Gritos Contra el Tedio”, con la bandas Mar de Copas, Cementerio Club, Los Nuevos Predicadores, El Guetho, El Berde Borde, Distorsión, Maldito Sur, El Aire. Por Apu Records, el ascenso de la creciente movida alternativa. Mientras los subtes siguen pululando intermitentemente (los Rezios se autogestionan la maqueta Joder es Necesario).

Surge el colectivo Poetas del Asfalto (antecedente El Poste), que desde su nacimiento reivindicó lo subterráneo, dirigido hacia las letras, la poesía, música underground, etc, destacando el Richi Lakra, luego con el Primo Mujica y muchos e intermitentes colaboradores. Su continuidad hasta el siglo XXI lo sindica como el fanzine más longevo del Perú, por ello su gran importancia como referente a lo contestatario, marginal y jodidamente autogestionario, relacionado a la cultura underground, subterránea, callejera y marginal.

En la vieja línea subte, prevaleció la incapacidad de coordinar y organizarse para lograr las metas de expansión, repitiendo viejas deficiencias, donde bandas subtes eran criticadas por tocar en pubs u organizadas por algún sello, o a bandas que cobraban interés masivo, acusados de vendidos, Es decir dispersión desde dentro, incapacidad de consolidar trabajo coordinado. Ya no era los “pitu punk” contra los “misio punk”, se había transformado: se aferraban al viejo concepto ochentero de ser “subterráneo”, (equivalente a ser consecuentes), ahora eran los subterráneos  contra los alternativos (los “vendidos” o los nuevos comercialones poseros), sin delimitarse claramente, quién era quién y qué se estaba gestando: un nuevo escenario rockero, heterogéneo y diverso, en ascenso, que daría paso a bandas y festivales “consagrados” en el siglo XXI.

Para 1998 en la escena rockera emergente se hablaba de la “Masificación Subterránea”: “… en los procesos de masificación de la escena, la evidente demanda, produjo mayor y mejor oferta de bienes de producción, mejores instrumentos, equipos de sonido, de grabación sonora u audiovisual, etc. Sumado a acceso a recursos (de software, muchas veces pirata)… además del creciente acceso a discos en blanco y eventualmente al establecimiento de fábricas disqueras. Todo esto dio como resultado de  proliferación de productos creados desde los distintos circuitos que cada banda lograba articular…[14], reconociendo la gran importancia de haber gestado un circuito propio, pero sin tener el elemento de crítica y conciencia social confrontacional, como un pilar necesario.

Muchos pensaron que se estaba alcanzando una de las metas de lo “subterráneo”, la autogestión y circuito propio  y durante un tiempo (y a veces aún hoy), el “ya lo conseguimos”.

Desde orillas distintas, y a veces llena de puentes, se entendía de diferente manera lo que era o no era subterráneo, lo actual o lo anacrónico. Mientras en una serie de tocadas y actividades de bandas “subterráneas” sale la maqueta Rock Contra los Ricos, con los Rezios y Autonomía. En 1999 salen maquetas como, Desde la Cotidianidad, con Rezios y ANFO.

Una nueva generación se unía a la de los “alternativos” noventeros en el tránsito al nuevo siglo, ya no eran los ochentas obviamente: proliferan los conciertos, festivales, discotecas, masas de nuevos jóvenes consumidores de la nueva escena, con algunas atracciones por la contracultura, la rebeldía de fin de semana, excesos de drogas y experimentación, marcas de ropa y discos nacionales e importados, mientras el gobierno de Fujimori-Montesinos, agotado por la profunda corrupción, que había engendrado un verdadero narcoestado, se mantenía a fuerza de autoritarismo y de privilegiar al sector empresarial y privado, y se manifestó una naciente crisis económica. Sectores muy variados, desde una alicaída izquierda hasta demócratas de todo tipo, se manifestaban en las calles, reclamando democracia verdadera y denunciando la podredumbre política. Miles de jóvenes activos eran parte de este tránsito, desde universitarios, hasta trabajadores, jóvenes que ya no tenían que sobrevivir a bombas o paquetazos, mientras que los artistas emergentes del período anterior, vivían la nueva realidad y producían para ella.

“… Lo que se puede decir hoy de las movidas es que su consistencia política, cualquiera que esta fuera, resulta más un deseo que una realidad. El perfil del cliché de la generación X, es decir el de una juventud estimulada por las drogas y el exceso, donde el placer estético se absolutiza desplazando todo tipo de preocupaciones “sociales” y donde la ética del individualismo marca el horizonte de sus aspiraciones personales, tal vez esté más cercano a los jóvenes de clases medias que participan en las movidas de lo que uno podría esperar. Tomando en cuenta algunas excepciones, se trata de chicos y chicas de clase media poco conscientes del país cholo y bullente en el que viven…”[15].

1987. EP Ataque Frontal (New Wave Records, Francia)

ATAQUE FRONTAL s/t 7″ 1988. Arte: Jaime Higa.

El circuito creció y había gran demanda y oferta en la escena. Es la era de  los conciertos masivos con importantes inversiones, una ola, sobre todo, del punk y hardcore melódico (influencia del pop o neo punk), los chikipunks entraron con fuerza en la escena (reinaron hasta el 2003): hijos de la “pacificación” y la era digital, favorecidos por la nueva escena y cantando a una realidad más intimista, segura, una escena divertida y de “protesta” suavizada, fueron la moda del momento. Influenciados por el punk melódico estadounidense, prosperaron 6 Voltios,  Dalevuelta, Tiempo Fuera, Tragokorto o 40 Gramos, tocaban con Rezaca, De la Nada, Diafonía, Número Perfecto, 40 Gramos, Recarga, Estado de Sitio, etc., y se reprodujeron en grandes festivales. Se tocaba en el centro, Barranco-Miraflores, Los Olivos, el Cono Sur, etcétera, pero se fueron disolviendo y dieron sus últimas patadas exitosas en el 2006[16], quedando las bandas de más renombre.

Por un tiempo los chikipunks eran el “enemigo” visible, acusados de impostores, poseros, alienados, niños bien disfrazados de rebeldes, etc., por los subtes de viejo cuño. Se masifica el  repetir fórmulas seguras en lo musical y estético, apareciendo modas fuertes como el Emo (que tiene una reproducción de bandas y circuito vía Internet) influenciados por la vertiente  que destacó más por su apariencia andrógina y el reciclaje visual de otras tribus urbanas,  adecuándolos a su naturaleza adolescente, el intimismo destacando lo emocional, sin fines definidos. Fueron atacados por metaleros y “punks” extremistas. Pronto se difundió la moda emo por la ciudad, incluso en grandes sectores de jovencitos no rockeros, sobre todo en los conos, donde predominaba la chicha. Su notoria presencia duró hasta aproximadamente el 2008.

También los Emo incomodó a mucha gente, por ejemplo se dio el concierto Para de Sufrir Conchadetumadre, con Ezquisofrenia, Agresor, MAD –rock político, Justicia Inmoral, A.K.M, Hongos en el Cerebro, Los Chuzcos, Desacuerdo (rock and roll), Generación Perdida, Narcolexia, El Terrible y los Monogoloides, PTK, Tres Testículos, etc.

Desde el 2000, la escena rockeril creció en lo artístico musical, con una gran diversidad, difusión y mercado. Impulsaron el ahora llamado “rock nacional”  a niveles que  la industria del pop ochentero, no había podido sostener ni diversificar, pero ahora viejas estrellas ochenteras celebran junto a las nuevas  súper estrellas locales, quienes prosperan y tienen su propios retos de difusión y producción, en medio de un pujante público, ávido de hits y coleccionables temas. La radio y TV aún no les abre ampliamente las puertas (aferrados a los muy rentables y “seguros” cumbia, reggaetón o salsa), lo que sirvió para que algunos digan convenientemente, que son los underground o incluso subterráneos. Sin embargo el estrellato y masificación fue disipando y hasta disolviendo, en general, algún contenido de conciencia social  y crítica radical al sistema (si alguna banda tenía o tiene eso) y/o volviéndolo nada incómodo, complaciente, un producto más, un estilo más,  siendo parte del mainstream, lo dominante hasta hoy. Este logrado escenario rockeril  en su conjunto, no es contestatario (crítica y conciencia social) ni contracultural, más todo lo contrario, es parte dinámica del sistema, así como lo fueron los grupos pop de los ochentas. Paralelamente estrellas internacionales de renombre, visitan el país con teloneros consagrados, y una amplia difusión digital, disqueras, sellos, revistas, colectivos, grabaciones y premios en el extranjero, etc.

Desde el 92 se había manifestado con fuerza los  “correlatos locales de procesos globales”, un mismo proceso que se dio antes (los subtes ochenteros habían generado una peculiar identidad de tiempos de guerra y carestía); aparece música, tendencias, etc., en el extranjero, que se reinterpreta de acuerdo a la realidad local, a veces, de manera mucho más acelerada; incluso hay una variedad de propuestas que van más allá de la etiqueta de lo que es rock, que implica una variedad de estilos y fusiones, diversidad que proviene de la primera escena subterránea[17]. Por ello hablar de un rock netamente peruano, (el “rock nacional”) no se puede en términos puristas.

Anarkopunks y Destroys

Entre 1998 – 2006, surgió una mancha, con los idearios básicos de los subterráneos, la crítica social, la autogestión, lo antisistema, la idea de tener su propio espacio y escena, pero centrándose en la anarquía y lo punk. Pero también otra mancha, que defendieron el ideario de vivir sin imposiciones, lo antisistema, y se expresaron en medio de la bohemia y la parafernalia “callejera”, como volviendo a lo más simple del rock: ser “libre”. Un ambiente mezclado, a veces enfrentado, otras confluyendo.

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LEUZEMIA – Leuzemia (1985)

Los Anarkopunks: gente que se sentían punk y querían trabajar por lo libertario, la Anarquía a fondo, se desarrollaron en el cambio de siglo. Inicialmente se consideraban la continuación del rock subterráneo, en cuanto trabajar en colectivo (algunos lo llamaron neosubterráneo, pero esta denominación no pegó), pero luego evaluaron que lo subte estaba disperso, que devino solo en musical, y estaba medio mutilado. Se organizaron eventos relacionados con la música con el colectivo Axión Anarko Punk. Inicialmente compartían espacios con otras bandas como ARZ, Asmereír, Tragocorto, Irreverentes, etc., y otros eventos netamente políticos. Incluso se grabó “Yo los Descubrí” con Anfo, 6 Voltios, Generación Perdida y Diazepunk.

En busca de coherencia, gestaron un circuito propio, interdistrital y hasta en otros departamentos, con tocadas, proselitismo activo, festivales, conversatorios, debates, fanzines, boletines, colectivos y una tupida red de comunicaciones y escritos (Buscando un Camino, Desobediencia, Contradicción, La Protesta, El Grillete, Barricada, Detesta!!, Invasión Ácrata, etc.), con nexos con movidas internacionales. Incorporaron corrientes como el veganismo, la libertad sexual, derechos de los animales, ambientalismo, etc. La banda Generación Perdida (grabaron el 99 la maqueta Anarkopunks contra el Estado) destaca por ser uno de los pilares, además Dizpareuna, Dislexia, Sabotaje, Ekidad, Mili KK, Ingobernables, A.S.C.O., Los Dólares, Autonomía, etc. Con clara influencia estético, teórico y organizacional de las movidas anarko punks de otros países, siendo prolíficos en actividades autogestionadas y contraculturales. A partir del 2005 – 2006 se disgregaron como bloque, luego de haber generado su propio circuito.

“…Nuestra cultura es el punk, fusionado con el anarquismo, continuar la evolución, ya no estamos en el 77… nuestra cultura es el punk, nuestra política el anarquismo, abrir espacios contraculturales, actuando como herman@s de lucha…!” Generación Perdida

Entraron en contradicciones internas, deficiencias de organización y alcances, cierto aislamiento y fueron acusados de sectarios y autoritarios. “…Entonces cada uno se iba apartando, quedando el término, el cliché de repente, algo inmanejable en cuanto a la idea de movimiento, como lo subterráneo; para mí lo subterráneo no es que haya muerto pero sí el movimiento pues no está, es inexistente. Eso me pasó así, con el anarcopunk…muchas de esas bandas que se decían anarcopunk, la gente misma…abandonan el nombre y comienzan a llamarse solamente punks, relacionados claro con la lucha anarquista y todo…[18].

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EUTANASIA en uno de sus conciertos de 1988

Los Destroys: eran músicos y público como parte de la “escena” underground en general, que inicialmente compartían escena también, con los anarkopunks, pero estos, al “cerrar filas” pidiendo más coherencia, causó en muchos una reacción: sintieron imposición, manipulación, y que no debían “obedecer”. Pregonaron el rechazo a cualquier intento de querer “dirigirlos” contra todo “autoritarismo”, defendieron la idea básica de la libertad y espontaneidad y crítica social, en medio de conciertos, reuniones siendo parte de un ambiente callejero, rockero y bohemio. Ambas manchas se entrecruzaban en tocadas, espacios público, y relaciones amicales. Terminaron moviéndose en paralelo a la movida anarko punk y hasta hubo “enfrentamientos” y encono, por pregonar enfoques distintos dentro de lo underground. Tocaron bandas como Epidemia Punk, Morbo, Ingobernables, Inexpertos, Punk Sucio, Escopeta Sexual, Cerebros Podridos, Escoria, Alcohólicos Cadavéricos, Los GatoZZ SucioZZ de Lima, etc.

“…Soy un borracho, soy un destroy, y en las calles podrido siempre estoy…” – Alcohólicos Cadavéricos

“…a toda esa gente que vive lo normal, solo una cosa nos queda por pensar…soy lo ke quiera y !vete a la mierda!”  –  Morbo

Se llamaban a sí mismos punks, subtes, rockandroles y/o destroys, o sin ninguna etiqueta (solo soy yo, no soy nada, se tú mismo, etc.) indistintamente. Practicaron la autogestión, lo antisistema y la cultura callejera.

“…no es una ¨ A ¨ encerrada en un círculo… ni tampoco es una esvástica…es una mierda integral que creo se opone a lo que comúnmente la gente llama música Rock… el Punk viene a ser el Rock and roll… pero un poquito más rapidito…” banda punk  Los MalditoZZ GatoZZ de Lima[19].

Con el tiempo, tanto anarkopunks como destroys se fueron indiferenciando como movidas visibles, formando parte de los minicircuitos actuantes. Quedan todavía gente y grupos que se identifican con estas movidas.

El Averno

El Jr. Quilca, se convirtió en un reducto de actividades artísticas y contraculturales entre 90s y el nuevo siglo, anarquistas, subtes, metaleros, punks, hardcores, literatos, poetas, artistas urbanos, bohemios, pastrulos, gente sin etiqueta, curiosos, etc. En medio de una ebullición de tocadas y actividades, incluyendo  Cailloma, y locales similares, pululaban los subterráneos. En el boulevard, gente de la movida inicial subte estuvo en amplia actividad a fines de los ochentas, cuando Piero Bustos y Jorge el Negro Acosta, organizaron los “Quilca Chous” en pleno boulevard, al costado del cine Colón, se congregaban, con el “Comité Killka” de la poeta y activista Mary Soto (ex-Kloaka) para presentar poesía & rock. Del pueblo, Voz Propia, Los Mojarras, Eutanasia. También participaron artistas plásticos del colectivo NN de Alfredo Márquez y Alex Ángeles, Pp Lucho García y el brillante Enrique Wong, fallecido antes de tiempo. Y algunos actores de teatro, por ejemplo del grupo “Clavo & Canela” y “Kuerpo” o de lo que había sido “Ulkadi”, a la sazón “Nonato” con Miguel Blásica y la talentosa Martha Gutiérrez[20].

El  Centro Cultural El Averno nace luego de ser retirados los ambulantes libreros de Quilca en el 97, a fines de ese año. El negro Acosta (Del Pueblo) alquilo la tienda del Jirón Quilca 236-A, donde explotó ese espacio “…que todos los artistas necesitamos: libertad de crear, libertad de pensar, libertad de decidir, creación total sin parámetros ni restricciones, todas las sangres, la más lúcidas y frescas propuestas, locura total, vanguardia interminable. UN ESPACIO LIBRE Y AUTÓNOMO…”[21]. Con el concurso de muchos colaboradores, se fue transformando en una obra colectiva y un  lugar contestatario autogestionario, no solo en el arte sino en la política (Acosta lo llamó “Partido Extraterrestre”). Se pintaban murales con artistas comprometidos, se armaban pancartas y reuniones al final del gobierno fujimontesinista, de donde se salía a marchas y manifestaciones; también pasacalles de arte urbano y andino, antitaurinos, en defensa del agua, contra la corrupción, etc. Se organizaron charlas, festivales de poesía, teatro, exposiciones políticas, etc. Se convirtió en  el único centro cultural y contracultural en donde se expresaban diversas manifestaciones desde las andinas, afro peruanas, reggae, rock, metal, recitales, teatro, conferencias, teatro, cine, refugio de comités de provincias, subterráneos, ferias, etc., El Averno incentivó a la cultura vanguardista de los jóvenes y sus expresiones artísticas. Fue un lugar reconocido en guías mundiales de centros culturales. Acosta comentó de forma anecdótica que un día le tocó la puerta un extranjero con una guía turística en mano que listaba al Averno como el único centro cultural alternativo en el Perú y uno de los pocos en América del Sur[22]. El local fue cerrado el 2012, aunque la organización El Averno (Uchu pacha) sigue activo.

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El jirón Quilca y El Averno (Gisell García Sayán)

Una vez más no fueron los subtes los que produjeron este espacio con autogestión, conciencia social crítica, y contracultural propia, pero formaron parte de ella, “… fue uno de los últimos lugares donde se podía reunir la gente… para diferentes eventos… se aprovechó el espacio abierto, hasta cierto punto… pero no como lugar de producción objetiva, subterráneo de repente también, pero poco que ver con la onda punk, como sabes, la gente del negro iba por otro lado…”[23].

 El  Rock Nacional, el rock oficial de estos tiempos:

Aunque esquivos la televisión nacional, y las más importantes radios, el rock en nuestro país tiene un circuito de producción, distribución y difusión de una variedad de bandas y estilos que buscan la consagración y el estrellato. El uso de festivales y conciertos en vivo y  la difusión por internet, son el factor dominante, ya que la piratería sonográfica no tiene control como en otros países; aun así, la grabación de CD y los sellos, productoras es el sostén de la nueva escena. Se dieron grandes conciertos, a manera de ejemplo mencionamos:

El Festival Rock en el Parque de la Muralla 2010, La Mente, Los Protones, Autobus, preparándose para abrir el concierto de Franz Ferdinand, Catervas, Los Mojarras, Barrio Calavera, Yacks, Las Amigas de Nadie, Los Wannabes y Mermelada Pesada desde Tarapoto.

Los festivales El Rock en el Parque del 2013, en la explanada del Parque de la Exposición: con emergentes estrellas: 6 Voltios, Asmereir, Aeropajitas, Inyectores, 3 al Hilo, Tragokorto, M.A.S.A.C.R.E., Emergency Blanket, Mauser, Millones de Colores, Diazepunk, Psicosis, Serial Asesino, Contracorriente, Barrio Calavera, Voz Propia, Area 7, Estado De Sitio, Alhambre, Adictos Al Bidet,  Mortero, Hastakinomas[24].

Los festivales Lima Vive Rock, desde la gerencia de cultura de la comuna limeña, como la del 2014 con Frágil, Narcosis, Mar de Copas, Uchpa, Laguna Pai, Amén, Comité Pokoflo, además de Vaselina, Suda, D’mente Común, Mauser, Los Mortero, Héroe Inocente, Desarme, Adictos al Bidet, Gomas, Los Bacantes (ganadora de Lima Rockea 2014) y Shetevus (ganadora del Concurso de Bandas Emergentes de LVR)[25].

En el 2017 con más de 20000 asistentes, se organizó el Festival del día del Rock Peruano, con la no tan “peculiar” organización:

Consagrados; Mar de Copas, Libido, Zen, Leusemia y la Liga del Sueño;

Alternativos, como Tourista, DaleVuelta (que retorna a los escenarios luego de varios años), Futuro Incierto, Difonía, Serial Asesino, entre otras;

Rock & Pop: Mar de Copas, Libido, Amén, Río y Raúl Romero. También: Zen, La Liga Del Sueño, Trémolo, Los Mojarras, Campo De Almas, Dolores Delirio, Cementerio Club, Tourista y Daniel F.

En el escenario “Under”: Dalevuelta, Futuro Incierto, Narcosis, Chabelos, 6 Voltios, Asmereír, Metamorphosis, Diazepunk, Difonia, Terreviento, Serial Asesino, Por Hablar y Contracorriente[26].

La nueva realidad rockeril, con una alimentada clase media emergente, la búsqueda de prosperidad económica y ascenso socioeconómico, etc., y un público rockero en general, es la cantera de los nuevos productores y consumidores del  llamado Rock Nacional. El uso de la conciencia social y la música juvenil como elemento contestatario ante el sistema, esta relegado a quienes creen y viven con eso, pero en el mainstream del rock (dominante) en lo que va del siglo, en su conjunto,  no.

“…a los chibolos les digo, hagan una canción para la radio, hagan un video clip como sea, traten de meterse en las entrevistas que sea… porque eso les va ayudar a que se puedan realizar… ahorita me parece que ese es el camino… yo creo que ya la música ha dejado de ser la quinta rueda del coche…[27].

 Los subtes… ya fueron?

Existen la diversidad, la heterogeneidad, minicircuitos, muchas movidas que a veces se cruzan u oscilan entre niveles más “under” y los consagrados;  o van por su cuenta, variedad de estilos y corrientes. Algunas bandas permanecen, otras van y vienen, pero siempre hay una permanente generación  de artistas y público. Con una producción de maquetas, cds, y fanzines, con un intermitente circuito de producción y difusión, estas manchas se mueven al margen del sistema comercial dominante, hasta que logran acercarse o entrar en él, es decir del llamado exitoso “Rock Nacional” actual.

Por ejemplo en el 2000 salió el Compilatorio Tu mama Calata. Lima la Podrida bandas: 3 Al Hilo, Escopeta Sexual, Suicidas, Punksucio, Razkolnikov y los Escarabajos Obreros, Héroe Inocente, Desakuerdo, Mortero, Benel y los Bandoleros, Los Malditos Gatos de Lima, Los Falsos del Perú, Los Nerds, Los Arman, El Terrible y los Mongoloides, Los Pantyss, Cono Surf Aeropajitas, Vaselina4, Maniacos, Kondenados, Los Sucios, Morbo, Sindicato Subterráneo, Manganzoides.

El hardcore y punk del siglo XXI merece un estudio aparte, por el gran número de bandas y movidas –circuitos que genera. Destacamos que la presencia de actividades contraculturales, diversos estilos y propuestas se dieron intermitentemente. Lo subterráneo de viejo cuño sigue entremezclado en esta ola desordenada de actividades y estilos. Destacamos algunos eventos a manera de ejemplo, donde prosperan en diferentes niveles, el hardcore y/o el punk, que suelen tener la misma estructura de estrellas, ascendentes o undergrounds, dependiendo de su calidad y actitud. En estas actividades, suele haber muchas bandas y público intermitentes. Por ejemplo por el 2002 tocaban: Confronto, Desarme, P.D.I., Dios Hastío, Autonomía, Reciclaje, Agresor.

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“Corte con un cuchillo de cocina…” (1919) collage dadaísta de Hannah Höch

En el 2002 sale el compilatorio “…Con Odio Se Encontrarán”, con las bandas: Sabotaje, Ingobernables, Gritos de Miseria, Ex Cupidos, Los Rezios, Generación Perdida, S.Q.P. Se formaron una serie de bandas interesantes, como por ejemplo Vaselina, banda de rockandroll gestada en el tufo de la movida subterránea, y con participación activa en diversas movidas y escenarios. Con el tiempo llegaron a tocar en conciertos masivos. Suelen ser parte visible de manchas más rockandroleras.

En el 2005 estalló una mini movida del punk rock y/o subterráneo, pero no del mainstream, si no nuevas bandas con un discurso más callejero y/o revalorativo del punk clásico, “…una  explosión del caos sónico, sin imitaciones, de una forma completamente genuina y legitima, contestatario, ruido rocanrolero y la diversión….” Por ejemplo, el compilatorio de 2005 Punk Rock Autónomo (Pepito Kechua Produkciones) bandas: Morbo, Autonomía, Suicidas, Epidemia Punk. La rejunta de sujetos de la “Gran Estafa”, Autonomía, Morbo, Los Pantyss, Sindicato Subterráneo,  Estamento Combate, Suicidas, etc. Tocaban bandas como El Terrible y los Mongoloides, Morbo,  LoSS Malditos GatoSS de Lima, Los Podridos, Los X, etc. También tocan Los Lemmings, los Arman, los Protones, los Suplentes. Los KKs, Demencia, Desconexion, Los Tisikos, Los Presos, Superfuzz89, Séptimo Día, Tu Mamá Calata, Lo Que Roe, Ropa Interior de Alpaca, etcétera[28]. Esta movida fue una explosión de bandas nuevas y otras que ya tocaba, con una serie de actividades y grabaciones, experimentos y revaloraciones de los estilos más contestatarios y autogestionarios.

La grabaciones a través de estos años fueron creciendo, por ejemplo el 2006 se edita Ruido y Destruye, con: Teocidio, Demonio Tallan, Deforme, Los Rezios, Anal Vomit, Desakuerdo, Shokekos Skapunk, Grito Proletario, Anfo, Jacinto Ataka, Morbo, Dios Hastío, Kondenados, Espiritus Inmundos, Irreverentes, Autonomía, Kaos Endemico, Mortero, Atentado, Reciklaje, Genoxidio.         

En el 2008 se forma la banda Punk DHK (Destruye Huye Krea), revalorizando la esencia del hardcore punk clásico. Crearon las  “Jornadas de Cultura Punk“, que da continuidad a la difusión de las ideas anarquistas y es un lugar para discos punk y fanzines. Desde entonces han producido, tocado y activado en varios circuitos con su proselitismo punk, underground y/o subte. Editan el fanzine Lima de Mierda, y actualmente forman parte de colectivos punks activos. Compartieron tocadas con bandas como: Desastre Social, Saqra, Humanicidio, Distruptor, Kontra Poder, Putrefakto, La Estafa Riot, AKM, Voces de Adentro, La Reina de los Condenados (death goth), Podrida Realidad, Ultimo Destino, TBC, Ekidad, Ratas Rabiosas. Punk Terrorist, etc.

En el 2011 se reagrupó la legendaria banda Eutanasia, con su Global Colapso, y tocaron con Aeropajitas, Barrio Calavera, Desarme, Kamino a la Destrucción y Los Mortero. Se sumaron a las movidas pankekoides existentes, con apariciones por temporadas. Parte de un escenario underground creciente y diverso, que no es parte de la escena dominante.

En el 2013 se daban tocadas con bandas de estilos diversos como el garaje, rockabilly, blues, punk. Muchos estilos tocan en la escena hardcore, punk o subte, porque no tienen un espacio propio o lo suyo no es muy difundido, ejemplo el concierto Tu Tortura 2013, con Jacks y los Inestables (rockabilly), Vaqueros del Espacio, Desacuerdo (rockandroll), Ropa Interior de Alpaca, Lobotomía, Aliento de Puta y las Ratas de Marte (punk experimental), Autonomía (HC), etc.

En el 2014 Aeropajitas, logra tocar en el Teatro Municipal por sus veinte años, en un gran show, bajo la idea que el punk debe estar en todos los niveles, y tener reconocimiento oficial, metiéndose en tocadas grandes y grabando, sin claudicar en contenidos, cosa que fue criticado por los más “purosos” (¿conservadores subtes?). Bandas como esta, que tuvieron un perfil más underground, es un ejemplo de cómo logran entrar en ligas mayores.

En el 2015 compilatorio Muerte a los 80s, es nuestro Tiempo, con bandas como: Drenaje, Los primos, Narcolexia, Putrefakto, Batallón subterráneo, Ekidad, Dhk, Tortura, Vete a la mierda, Guerrilla, La estafa, Panikosocial, Akm. Reafirmaban su condición de actuales y no anacrónicos, que ellos están haciendo su propia escena.

En el 2016, en la Jornada Informativa Contra Campaña (contra la farsa de las elecciones), festival informativo, muralización, fotos, teatro, danza urbana, etc.  Se presentaron: La Inédita, Los Mortero, Malambo, Intraterreno y los Almas Negra – IAN, Desastre Social, PTK, Clandestino Crew, Maestro Caníbal, Soul Mate, Raíces Indígenas, Ariana, Liberato, Compas Marginal, Lo Que Roe, etc. Bandas con contenido crítico más renombrado, junto a bandas más under, ilustran la movilidad entre diferentes “estratos” que ya existen a estas alturas en la escena de rock radical o sonidos más duros[29].

Es enorme la lista de bandas y actividades que corren en paralelo o se entrecruzan en el presente siglo, relacionado lo contestatario, la autogestión, la conciencia social, lo contracultural, con una variedad de estilos, donde lo “subterráneo” suele ser algo sobreentendido, y  que se mueven en paralelo al mainstream, visto como factor alienante del momento, el clasificar esta enorme reproducción de gente no está en los alcances de este artículo, pero su presencia latente debe ser motivo de registro y estudio, así mismo la escena en provincias, de oscilante crecimiento, la  movida hip hop y rap, la fusión cumbia rock y pachangas (movida en ascenso), la mancha ska, desde Carnaval Patético, Psicosis (con larga presencia desde los ochentas con su ska punk), El Ghetto, etc., hasta  Danny Zka y los Fulminantes, Doctor Cobra, Residuos, Malauero, Sin Comillas, La Suerte, Cholo Machine, Calibanes, Los Carpinteros, Skats, Caviares, Barrio Calavera, etc.

Finalmente hay que destacar, que la gente de Poetas del Asfalto, ha venido organizando desde los 90s, eventos que involucran literatura, perfomances, charlas y exposiciones de temas contraculturales, y por supuesto actividades “subterráneas”, casi todo el tiempo, en medio de este bullir de actividades underground. Esta permanente y terca actividad, si bien es cierto no generan un movimiento mayor, pone una latente continuación de este tipo de ideales contraculturales a través de los años. Además de la coherencia entre discurso y acción, tiene el gran mérito de producir el único fanzine contracultural desde hace 21 años, con una ganada permanencia sin “corromperse” o ser digerido o cambiado, por el mercado dominante.

En el 2015, se agruparon los Poetálika, generados de Poetas del Asfalto, que difunden la poesía, pintura, rock subterráneo, etcétera, con el fin de crear un espacio poético-cultural, para exhibir el arte y difundir el rock subterráneo, apoyando al movimiento contracultural Rock Liberado. Comprometidos con el cambio de la realidad, hablan con el arte,  la delincuencia, la pobreza, contra la explotación[30].

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Fernando Laguna, para Poetas del Asfalto 100

Un último intento visible por recuperar el ideario subterráneo contestatario primigenio, de forma organizada, es el  colectivo Rock Liberado: César N y el Cabaret Fragor (cuya continuidad  y militancia de su rockandroll subterráneo y por el sinceramiento de la difusión de la historia subte, está presente desde 1985 hasta hoy), DesaKuerdo, Jack y los Inestables, Conector Plomo, Los Grinch, Decreto Supremo, Anti ley, Los Chuzcos, Bizarro, etc. Luego se dieron cambios en su conformación. Suelen presentarse con el concurso de los Poetas del Asfalto o la mancha  de Poetálika, o por su cuenta, organizando charlas y perfomances. Practican la autogestión y conciencia social. Sus principios básicos son: Recuperar la cohesión para que se dé una real escena alternativa de rock, distanciarse de la corrupción de la escena alternativa vigente, romper dogmas existentes en el rock, compromiso social con causas justas, tener más calidad y apertura a uso de medios, respeto a las diferencias de género, etc. Buscan ser una vanguardia para renovar la escena  (Archivos del Rock Liberado). Activos y en acción desde el 2014.

Hay  una enorme  mancha de rockeros, de diverso origen o edad, que viven por el viejo ideal de libertad o regresan a la  esencia primaria del rock y “…el de enfrentarse al bloque de basura que son los pseudorockeros…” (Kimba Vilis)[31].

Vieron a un viejo y talentoso “no- líder” de la mancha subterránea de antaño, que había abanderado la “lucha”  por la autenticidad de la movida, contra los asquerosos  pop star ochenteros y su papel infame de adormecer a la gente, contra las vedettes dentro de la movida que coquetearon con otros medios para sobresalir, etc., estaba sentado en un auto junto a Chachi Luján.

– ¿Y?! –    “…es que ya no estamos en los ochentas pe….”

IDEAS FINALES… por ahora

A grosso modo conviven en este siglo varios escenarios: suelen entrecruzarse dependiendo de su calidad, inversión, permanencia, estilo y/o ambiciones artísticas. Acompañada de una red de sellos, distribuidoras, festivales o conciertos, difusión, etc., de diferente consistencia. Entre estos “escalones” hay un intercambio de actividades y relaciones que le dan “movilidad”, se suele pasar de un escalón a otro o “compartir” espacios, dependiendo del artista, el estilo, el evento, las relaciones amicales o empresariales, etc. En las partes altas, no es dominante el factor contestatario ni contracultural, más todo lo contrario.

  • El dominante, el mainstream, con grandes festivales y difusión, estrellato, y bandas consagradas.
  • Los que alcanzan gran notoriedad y que están en búsqueda de subir, de diversos estilos. Abundantes.
  • Bandas más pegadas al HC, punk y metal de todo tipo, con una jerarquía propia de acuerdo a su calidad, producción y difusión creciente e intermitente movida.
  • Bandas de circuitos más contestatarios, de estilos diversos, donde predomina la denuncia social, rebeldía, autogestión y confrontación. Aquí se suelen mover los subtes más radicales.
  • Muchos grupos que al no tener un espacio para sus estilos, acompañan a las escenas existentes, en diferentes escalones.
  • Bandas de estilo clásico, en diferentes escalones.

¿Ser subterráneo?:

  1. Para algunos, la diversidad de propuestas sonoras y temáticas que dio la escena de fines de noventa en adelante, que impulsó el actual Rock Nacional, logró el ideario del rock subterráneo, es decir generar un espacio, con autogestión de medios y difusión de propuestas, con un cuidado más artístico (calidad de sonido y presentación). En este caso no es predominante lo contestatario. Dependiendo si están todavía en preestrellato o no, muchos suelen llamarlo todavía “subterráneo” o alternativo por no tener presencia en los medios masivos de comunicación. En todo caso, en ese nivel, es intrascendente el uso de ese término, siendo el mainstream que encabeza la escena del país.
  2. Para otros no solo es autogestión y autoorganización, sino tener la conciencia social ante la realidad y posición, el ser contestatario, pero sin encasillarse en una ideología definida (sin embargo, el ideario anarquista sigue siendo importante), sino también la libertad temática y sonora, sin perder la esencia, con capacidad de alcanzar calidad, sin improvisaciones, tener difusión por cualquier medio que no frene sus principios. Suelen ser atacados por los más “radicales” por dejar de ser, lo que ellos creen debe ser lo subterráneo o contestatario. Por eso muchos revaloran el principio básico: la libertad primaria, la fuente, “…El Rock siempre ha sido una mixtura de varias cosas y nunca ha podido ser del todo embotellable, ni por los marketeros under, ni por los marketeros poperos, simplemente porque el sentimiento, la técnica, la actitud, la fuerza y la parafernalia, junto con la estética y la rebeldía, siempre han ido de la mano y amalgamadas unas con otras…” (César N)[32].
  3. Otros ven que lo subterráneo alude a ser una fuerza en contra, que se mueven en circuitos paralelos y pregonan acabar con los valores y prácticas dominantes, o sea que trata de convertir sus valores y sus prácticas en las oficiales, y mientras no lo logren y sigan siendo una minoría, seguirá existiendo como subterráneos… de hecho ven que lo subterráneo, como parte de la contracultura, será contrario en tanto no llegue a vencer lo establecido[33].
  4. Están los que ven lo subte con los mismos elementos de autogestión y conciencia social, pero solo se centran en lo contestatario, la denuncia política o la vivencia a partir de su identidad; suelen relacionarse solo entre iguales o similares. Suelen atacar a aquellos que se “desvían”, porque incorporan elementos de los poseros o “vendidos”. Tienen una inclinación al gueto, la exclusividad y por ende al aislamiento.
  5. También se le llama subterráneo o underground a manchas no tan notorias, como los góticos, punks, hip hop, electrónicos, etc., de línea autogestionaria, en circuitos pequeños, con ideario más libertario, al margen del mainstream, que a veces suelen relacionarse activamente con las manchas contestarías más grandes.
  6. Otro grupo importante identifica el ser subterráneo con ser libre, sin condicionamientos, ligados a la bohemia y/o drogas (presente en el rock en general), suelen caer en la autodestrucción y el nihilismo más primario, aunque su entorno y temáticas contestatarias van desde lo argumental a lo meramente sonoro.
  7. Por último, sobre todo en el presente siglo, muchos usan indistintamente el término subterráneo, hardcore, punk o rockandroll casi indistintamente, por verlos emparentados, y porque son términos que están relacionados al desempeño rockero que practican. Por supuesto están los que consideran que esto es solo remedo y que ya fue.

Arrastres y viejas taras:

  • Los subtes de ideales primarios, no lograron consolidar un movimiento, pero están activos todo el tiempo. Existen en la diversidad, la heterogeneidad, minicircuitos, muchas movidas y escenas, relevándose y/o reproduciéndose, intermitentes, y a veces sin tener en claro, su propia historia y posibilidades.
  • Suele ser constante la falta de coordinación en grupos de corta duración, incapaces de lograr metas mayores, por ejemplo sellos y productoras propias, que atienda la demanda de su público (como existe en Ecuador o Colombia), predominando esfuerzos individuales. Es decir las metas no son percibidas como posibles o no se apuesta por ello. También hay simple conformismo con un fuerte sentido de espontaneidad, radicalidad o falta de permanencia en el tiempo. Esta falta de visión en conjunto es una tara que se arrastra desde los ochenta.
  • Hay radicalismo entre los “puristas” y los más “abiertos”, el auto sabotaje o enfrentamientos por diferencias de enfoque, es decir, por las distintas maneras de entender lo que es la escena y cómo desenvolverse en ella. Esto produce dispersión desde dentro.
  • Algunas bandas, lograda cierta presencia, no quieren diferenciar entre un evento autogestionado de otro con financiamiento más generoso, en un afán por seguir “subiendo” en la escena. Otras usan lo underground para lograr notoriedad de su radicalismo, dependiendo de qué posición de importancia o ambiciones se encuentren.
  • Otros se conforman con montar eventos precarios, vistos como parte de su idea de ser radical, limitando su propia producción y puesta en escena, por lo tanto limitando su difusión. Olvidan o ignoran que sus referentes extranjeros son muy bien producidos y tienen mucho cuidado en el producto que sacan.

Ante los ataques, radicalizaciones y sectarismos, muchos optan por seguir dentro, sin ceder y revalorando su rebeldía, recordando a los demás la base de todo esto: “…salud y rocknroll… y  somos rocknroll…!”[34].

Una enorme mancha de subterráneos pulula, se reproducen, activan y desaparecen todo el tiempo, sea como se los llame, manoseado el título que alguna vez se les puso, lo cierto es que existen, denuncian, se organizan, producen y consumen en sus circuitos, una y otra vez, entrelazados desordenadamente con el arte, las letras, la producción de literatura, videos, fotografía, teatro, experimentos,  grafitis, campañas y movilizaciones en contra del “sistema”. Es una parte del fenómeno social contestatario que tiene ya larga data, y cuya historia empieza a difundirse para ser reconocida, valorada, y también odiada por un público más amplio….

Marco Salinas “Fósforo

Abril 2017

Notas:

[1] “El Rock Subterráneo y las etapas de su Historia (2007)”, en el blog Caín Subte, Los archivos del rock subterráneo 1983-1992 http://cainsubte.blogspot.pe/2008/06/el-rock-subterrneo-y-la-periodificacin.html)

[2] Entrevista de Henry Spencer,  #LaHabitacion007, 062, Publicado el 23 sep. 2015.

[3] Entrevista en el 2005  https://www.youtube.com/watch?v=LATctBbprqE

[4] Henry Spencer programa #LaHabitación007 Nº 066 Publicado el 24 oct. 2015,  entrevista a Rafo Ráez

[5] Pág. 64, Los sumergidos pasos del Amor. Daniel F.

[6] “Los lunes del sapo”, (Testimonio de Róger Santiváñez) http://sol-negro.blogspot.pe/2010/10/los-miercoles-del-sapo-testimonio-de.html

[7] https://www.youtube.com/watch?v=pjHUGtdOr0c

[8] Piero Bustos, en Tarántula 2, 1994.

[9] “El Retorno del Rock Subte”, Expreso, feb 19 /1995.

[10] Tarántula Nº2, 1994.

[11] “Dictadura de conciencia”, en:http://generacion-cochebomba.blogspot.pe/2010/09/dictadura-de-conciencia.html

[12] Tarántula Nº 4 1995.

[13] 1995 “La Estática Eterna”, en TARANTULA 6, 199.

[14] Audiofobia, vol 1-  Nº 3, agosto 1998.

[15] VENTURO, Sandro, Contra juventud, Ensayos sobre Juventud y Participación Política, 2001 pág. 131-132.

[16] http://salvajefanzine.blogspot.pe/2011/08/el-intierro-de-los-chikipunks-primera.html

[17] Kamilo Riveros. “10 mitos acerca de la historia del Rock Peruano” – PLUS TV. 3G – Historia del Rock Peruano 2013.

[18] Entrevista a Richi Morgue, http://org-amoryodio.blogspot.pe/2011/10/sobre-el-anarkopunk-en-el-peru-lima.html

[19] “El último resorte”,  http://silpivipiapa.blogspot.pe/2007/08/punk-per-arde.html

[20] “Los lunes del sapo”, (Testimonio de Róger Santiváñez) 2010 http://sol-negro.blogspot.pe/2010/10/los-miercoles-del-sapo-testimonio-de.html

[21] “Breve Historia Aclaratoria de la Movida Contracultural en Quilca”, Jorge “Negro” Acosta, 2014. http://subterock.com/movida-contracultural-en-quilca/ )

[22] “A Un Año De La Clausura Del Centro Cultural El Averno”  http://subterock.com/centro-cultural-el-averno/

[23] Conversa con Fernando Laguna 21/4/17.

[24] http://conciertosperu.com.pe/nacional/2013/rock-en-el-parque-xiii-6-voltios-asmereir-diazepunk-y-mas/

[25] http://larepublica.pe/06-09-2014/lima-vive-rock-2014-bandas-nacionales-vienen-participando-en-el-festival

[26] http://elcomercio.pe/luces/musica/piensas-ir-al-dia-rock-peruano-esto-debes-saber-noticia-1971091

[27] Entrevista a Daniel F.  Rockwasipro – publicada en febrero 2017 https://www.youtube.com/watch?v=tCQpBuAAZeU

[28] http://silpivipiapa.blogspot.pe/2007/08/punk-per-arde.html

[29] Propagandas y volantes.

[30] Perú 21, Lunes 20 /6/2016 Grupo Poetalica: “Nos une la amistad, la poesía y el rock”.

[31] Kimba Vilis: “Lo Subte nunca va a morir”, http://subterock.com/kimba-vilis/

[32] https://www.facebook.com/CESARNROCK.

[33] Conversa con Rubén Ruiz,  abril 2017.

[34] Conversa con Omar Martel, abril 2017.

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Oda a la revolución

UN POEMA DE FERNANDO CASSAMAR EN EL MES DE ANIVERSARIO DE LABERINTOS SUBURBANOS 

*

La travesía de Laberintos suburbanos empezó el 2 de marzo del 2015, como una apuesta en pos de una ilustración alternativa, cuya razón luz, desde el principio optara por una suerte de visión tubular, visión que tuviese como analogía la noción de un centro negro, cuyos márgenes iluminados, inmaculados, van abriendo la posibilidad de detenernos en lo poco visible, como acción de descentramiento de los focos de atención en exfocos, en excentros que permitan el desocultamiento de lo minoritario, de lo marginal, de lo excluido, para abarcar así todas las variables posibles y pasibles de ser relatadas, enunciadas e historiadas, como apertura hacia multiplicidades y diferencias nuevas o simplemente nunca antes vistas, ya sean políticas, antropológicas, sociales, sexuales, sub o paraculturales, insertas en un espectro en el que lo que se desea iluminar no sea lo ya racionalizado, sino lo irracional, lo oscuro, apuntando a aquello que de alguna manera podríamos identificar como antimainstream, pero que no solo se detenga en lo contracultural, sino que en su espacio abarque también lo bizarro, lo monstruoso, lo escabroso y amoral.

Muchas veces hemos errado y otras pocas acertado en este sentido, pero en nuestro descargo diremos que, pese a que nuestro objetivo −visto en el manifiesto-exposición de motivos− ha sido abordar los problema ligados a los márgenes de esa mundialidad política, económica, cultural, psicológica, ideológica y antropológica de las sociedades en tránsito, el tema resulta aún difícil, y entendemos que los fines relacionados a la asunción de una estética del no, asociados a un nomanismo no solo geográfico sino también óntico, como mecanismo de búsqueda aspiracional de todo lo encubierto o negado, haga funcionar este espacio como un observatorio de experimentación y de experiencias marginales y múltiples, pero de efectos colaterales en otros campos, que tiene como eje de aglutinación a todo lo historiable y/o clasificable, pero abordados desde una noción derridarianamente deconstructora y su debilidad por los márgenes.

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“La Libertad guiando al pueblo” (1830). Eugène Delacroix.

De allí que, teniendo aún a marzo como marco insularmente poético, decidimos seguir rescatando la idea de la revolución, pero ahora en abstracto, asociada a lo que estaría más allá de aquel Octubre rojo, desde la compresión de ese limbo arquetípico, en el que la revolución se presenta como experiencia pura de transformación y cambio, como el punto de partida de lo radicalmente nuevo, pero que, como esencia revolucionaria, tiene un origen y no sabemos si un fin. De ahí que para Richard Rorty la Revolución francesa nos ha demostrado que la totalidad del léxico de las relaciones sociales y la totalidad del espectro de las instituciones podían ser reemplazados, como si dijéramos, de la noche a la mañana; mostrándonos también un espectro iluminista en el que, como ideal de emancipación, casi todo ha sido posible. Idea que fue prolongándose con la Revolución socialista soviética, origen y consecuente, algunas veces incierto, de las que vinieron y vendrán luego.

En este sentido, la evidencia de que aquel 25 de octubre, día que según el calendario juliano se capturó el Palacio de Invierno de Petrogrado, hoy San Petersburgo, que dio inicio a la revolución bolchevique, se confronta con la evidencia de que, según nuestro calendario gregoriano, en realidad no fue un 25 de octubre, sino más bien un 7 de noviembre de 1917. Por lo que cabe destacar que, en ese ambiente bolche plagado aún de entusiasmo jacobino, se pueda entender el porqué, tras el regreso de Lenin y sus acompañantes, un 16 de abril de 1917, tras el fin de su exilio, a la estación de Petrogrado, la multitud los recibiera entonando el himno francés, La Marsellesa, que en ese momento era aún el himno de los socialistas rusos. Y finalmente comprender que la revolución, como Saturno, termina también por devorar a sus hijos, como terminó engulléndose a Danton, a Robespierre, a Trotsky y a tantos otros.

En este sentido, ya Peter Weiss nos había dicho que era la figura de Marat la que nos llevaba en línea directa hacia Marx, algo que nosotros agregamos y corregimos, diciendo que la línea directa es hacia Lenin, asumiendo este punto como el eje central del poema que ahora les presentamos, poema en el que desfilan nombres, situaciones y eventos revolucionarios múltiples (LS).

*

*

Oda a la revolución / Marat iluminado

 

Fernando Cassamar

 

Nací para buscarte en las regiones tenebrosas…

En los espacios silenciosos

/ en los que la luna no se oculta nunca

Nací para nombrarte en las calles desoladas

en lugares sombríos

…sin razones ni motivos…

……………………………………………

 

Pero tú dices ¡No!

y todo se derrumba

Y me levanto y vuelvo a caer

para elevarme nuevamente sobre el horizonte

Pero eso ya no importa…

cierro los ojos y tú desapareces…

Sin embargo empieza a fulgurar

el espejismo claro de tu rostro

ante mis ojos ciegos.

 

Y continúas…

Tú no cambias –dices―

Y quizá porque no nos pertenecemos

o solo porque no me pertenezco

me encuentro con Robespierre y Danton

en el centro de mis turbaciones,

pensando en los Zinóvievs y Lenins

de nuestras futuras revoluciones…

Y tranquilo espero

…pero tú nunca apareces…

 

Y nadie entiende por qué

después de mil fracasos

/ sigo sosteniendo tus sueños entre mis manos pálidas

Repitiendo que la ruta a la plenitud existe

que la vida resplandece,

…y que el dolor desaparece…

Pero cuando la esperanza se revela

/ en el albor resplandeciente

de esta última aurora

…todo se ilumina.

 

Y me interno en los laberintos de la expectación y el delirio,

mientras los Guevaras, Cienfuegos y Castros

florecen desde la miseria de mi ciudad exaltada,

de mi Bastilla centelleante

de mi villa encendida.

Y yo les digo:

“Nosotros hemos inventado la revolución”…

pero nadie responde…

Y veo ascender los ensueños del mundo

/  desde la ciudad radiante

Elevándose como las auroras boreales de este último invierno

Mientras los vahos relucientes de las máquinas de Watt

construyen ciudades celestiales en el horizonte.

 

Entonces susurras:

“Todo está consumado…

lo saben los Trotskis y los Maos de nuestra alma”

Pero en los campos roturados…

los arados continúan gritándome…

que tú no existes porque no me perteneces

porque ya no sueñas como antes…

porque ya no vives en mí

Porque cambié los ensueños de tu cuerpo

por el dulce clamor de las multitudes

Por la eufonía radiante de sus máquinas industriales

Por el glorioso canto de la fraternidad y la justicia

de la libertad y la razón.

………………………………………………….

 

Sin embargo vuelvo

Retorno como Marat iluminado

para ser acuchillado

por mi Corday querida

…en el dulce nombre de su amor…

Porque la revolución duele

porque la revolución se traiciona

porque también ella desfallece…

Y consumido por mis ansias

de insurrección descontrolada

desciendo desde el cielo sombrío…

para instalarme con la lluvia entre sus brazos.

Y por la mañana… al despertar…

veo que la mujer de mi vida

aprieta el gatillo

para volarme los sesos…

Para decirme que la vida es efímera

y que el amor siempre ha sido fugaz…

 

Y si te dicen que caí

sabrás que fue cierto

…que he muerto muchas veces

para cerrar el ciclo trágico

de nacimientos y de muertes

Pero ahora renazco…

como cada mañana

para volver a ser asesinado

por sus frías manos…

Mientras las mías

continúan abiertas a la devoción por el mundo.

 

Porque yo nací para eso…

nací para nombrar tus plazas vacías,

tus espacios inertes,

tus alborozos dulces y acres…

Nací para entonar tus nombres infinitos

en lugares en los que los sueños

/ ya no inspiren esperanzas…

 

Para eso nací aquí…

… Nací para sembrar la revolución en ti.

 

 

Fernando Cassamar

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Alienación e identidad. Los músicos cusqueños de los años 60’ y 70’

 Francisco León

Al analizar la realidad de la ciudad de Huancayo (Perú), en mi libro Wanka Rock, Primera historia del rock en Huancayo, explicaba que los músicos huancas al ejecutar y hacer suyo el rock, no habían sufrido de alienación, sino que lo sucedido allí fue un proceso de apropiación: “La “apropiación” del rock, que no es alienación, es mestiza; es decir, se da aunando las características propias de la sociedad que los formó y de la cual no lograron desligarse de manera concreta”[1].

En ese trabajo mencionaba las tres etapas de ejecución del rock, que son: A) Aprendizaje; b) Mímesis, que consistía en un “aprehender el lenguaje”; c) Creación, es decir, lo propio, que a la postre definiría una “identidad” musical propia: “Aquí se ingresa en el antiguo debate entre ¿cuánto “pierde” o a cuánto “renuncia” el músico andino en su proceso de occidentalización y cuánto logra “obtener” para la construcción de su identidad cultural mestiza?”[2]

La alienación no estaría dada para ninguno de los dos casos -Huancayo y Cusco-, en la ejecución en sí de la música rock. Pues debemos rescatar que lo particular del rock and roll, en su performance, es, en muchos casos, su característica como vehículo sincrético.

Sus seguidores se sienten a la vez como participantes en una forma de expresión específica y universal y como innovadores de identidades locales, nacionales, étnicas u otras. Es un fenómeno paradójico. Una forma cultural asociada con la cultura norteamericana y con intereses comerciales muy fuertes, es utilizada para construir un sentido de diferencia y autenticidad local.[3]

 

Tampoco trataremos la “alienación” de los músicos desde el enfoque marxista de distribución del trabajo, debido a la insipiencia del mercado de esos años, aunque no dejamos de mencionarlo, a fin de que el lector tenga mayor amplitud de panorama.

Creemos que un estudio sobre la alienación tiene que partir de un análisis de las formas de trabajo. En estos términos, el arte, la música, no están desligados de una forma de trabajo, por lo que el problema de la alienación tiene que ser abordado a partir del análisis del lugar que ocupan los sujetos en el proceso productivo.[4]

 

Para el caso del Cusco, sostendremos que la alienación estuvo dada en un conjunto de “circundantes”, exportados, reproducidos de la propia sociedad donde el fenómeno musical se manifestó. Estos “circundantes”, propios de nuestro país poscolonial, afectaciones y esnobismos afectaron también al público seguidor.

Este elogio del mestizaje que se combina con la idealización de lo blanco prueba la vigencia, negada pero presente, de una situación acertadamente llamada postcolonial. Coexiste la ruptura que niega el colonialismo con la continuidad que lo reafirma. Así, el imaginario peruano, y en general latinoamericano, está marcado por valores estéticos de origen colonial que colocan a la mayoría de los “nativos” en una situación deficitaria, de rebajamiento y menoscabo de la propia autoestima.[5]

 

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Los Espectros, banda cusqueña de los años 60s, integrada por Julio Garay, Luis Garay, Ronald Venero, Percy Pacheco, Teni Nuñes del Prado. También la integraron Daniel Silva, Coco Hurtado y Walter Alegría

Estos determinarían un extrañamiento, del adjetivo latín ălĭēnus, que implica un “extrañamiento de sí”. El sujeto en cuestión toma distancia de lo que “es”, es decir de la forma en que histórica y socialmente ha sido construido, en tanto parte de una colectividad. El sujeto sufre un vaciamiento, que es llenado con “ideas” de una realidad de la que no forma parte o no le corresponde. Así tenemos lo que James Petras define como “imperialismo cultural”, factor que jugó un importante papel en la estrategia de dominación mundial en los años de la Guerra Fría[6].

En la esfera política, el imperialismo cultural desempeña un papel importantísimo en el proceso de disociar a la población de sus raíces culturales y de sus tradiciones de solidaridad, sustituyéndolas por «necesidades» creadas por los medios de comunicación, que cambian con cada campaña publicitaria. El efecto político consiste en alienar a los pueblos de sus vínculos con sus comunidades y clases tradicionales, atomizar y separar a los individuos de los demás.[7]

 

La alienación impide el reconocimiento del contexto social en el que los personajes se desenvuelven y “anula” el contexto cultural donde y desde el cual debe nutrirse e identificar su obra creativa. A continuación citamos una entrevista hecha a un actor social de aquellos años, el señor Mario Farfán del grupo El Plasmah!:

¿Los sucesos de la toma de tierras en La Convención, los afectaron como jóvenes que eran durante aquellos años?

 Las noticias alarmaron al pueblo, pero no eran muy continúas. Pero era una cuestión que no trascendía mucho. Además era un asunto de los comunistas y nosotros estábamos más preocupados en conocer la música de afuera.

¿Había un proceso de alienación entonces que los disociaba de la realidad?

Sí, había mucha alienación, mucha discriminación en los colegios particulares. Era mal visto hablar quechua o escuchar huaynos.[8]

Mencionamos, como otro ejemplo, lo que nos comentó el músico Jesús Garay, de la agrupación Pueblo Andino, en relación a la banda Los Espectros, una de las pioneras del rock en Cusco, liderada por sus hermanos.

Todos pensaban que Los Espectros era un grupo argentino. Mi hermano Julio Garay, que era el vocalista, había tenido que exiliarse en Argentina, por cantar contra la dictadura. A su regreso ya se le había pegado el dejó de allá. Cantaba como argentino.[9]

 

A continuación, citamos un testimonio tomado del libro Cusco tierra y muerte de Hugo Neira. Él estuvo en Cusco el año 1964, como corresponsal, debido a los problemas suscitados por la toma de tierras. Neira, un joven periodista enviado por el diario Expreso, buscó entrevistarse con el mítico líder sindical y campesino Emiliano Huamantica. Sin embargo, solo llegó para el sepelio. El dirigente comunista había muerto en un extraño accidente. Esto fue una parte de lo que presenció.

La manifestación ha llegado a la Plaza de Armas. De pronto levanto la vista. En un edificio reciente y por lo tanto de mal gusto, unas jovencitas miran al público, al parecer muy divertidas. Me asombra su alegría desafiante. Este dolor cholo no les corresponde, las deja frías. De clase media, hijas quizá de comerciante o militar, blancas, con deportivos atuendos que pretenden imitar la llamativa elegancia de los jóvenes de la clase alta de la sociedad limeña, ellas son aquí un ejemplo de la creciente limeñización en los hábitos de las clases acomodadas del país. Frente al terrible espectáculo que tenían a sus pies, mostraban la misma pavorosa inconsciencia de la burguesía capitalina ante estas manifestaciones de una fuerza que, por desesperada, puede extirpar de raíces su mundo, sus placeres, sus ventajas.[10]    [*] 

 

Lo que Neira llama “pavorosa inconsciencia de la burguesía capitalina”, no es otra cosa que la repetición, inconsciente, de un discurso hegemónico, estructurado y dirigido desde la Capital. Dicho discurso, iniciado desde la colonia, establece y determina un conjunto de valores y cierto tipo de consumo cultural, como “superiores” y dignos de ser imitados, o asumidos como tal, para no caer en las antípodas de lo que estos representan.

Cuando viajamos de vacaciones a la capital en el verano del 66 nos pasábamos horas y horas visitando las tiendas de discos de Héctor Roca para comprar las últimas novedades y difundirlas en mi programa de radio. Luego nos íbamos a las tiendas Sears y Scala Gigante, esta última del recordado empresario Salvador Majluf, para comprar el último aullido de la moda. A propósito, en el verano del 67 nuestro viaje coincidió con el de Henry Aragón. Recuerdo que él casi vacía Scala comprándose varios pantalones de bota ancha y camisas de colores por docenas.[11]

 

¿Existía una doble alienación vehiculizada por el rock y sus “circundantes”? Es decir: la que dictaminaba el discurso capitalino, arriba mencionado, y la del Imperialismo Cultural estadounidense. ¿La aproximación, de los jóvenes cusqueños al rock, estuvo relacionada a una cualidad “aspiracional-occidental-blanqueante” del mismo? ¿O solo era parte de un proceso de diferenciación, de construcción identitaria?

El imperialismo cultural puede definirse como la penetración y dominación sistemáticas de la vida cultural de las clases populares por parte de las clases gobernantes de Occidente, con vistas a reorientar las escalas de valores, las conductas, instituciones e identidades de los pueblos oprimidos para hacerlos concordar con los intereses de las clases imperiales.[12] 

 

Recordemos que el rock formaba parte de una red de consumo cultural en la que solo tenían participación los MESTIZOS. Era una forma musical exógena, alejada, de manera absoluta, del espíritu y los intereses de los indígenas. ¿Cuánto de sincretismo tuvo, o de aprehensión de lo foráneo para su resignificación?

El mestizo cusqueño evoca al indígena como referente de autenticidad al mismo tiempo que marca distancia con el indígena real, objetivándolo en términos de un “otro” étnica y geográficamente diferente.[13]

 

Dicha “autenticidad local”, que mencionábamos al inicio, pudo haberla conseguido el grupo Los Spectros de los hermanos Garay, los mismos que luego fundarían el Trébol.

Lo mismo ocurrió con los temas “Ollantay” y “Cuando el indio llora”, grabados por la banda cusqueña Los Spectros como resultado de la fusión de la música autóctona con un ritmo renovado, arreglos que demostraban que la nueva ola no era contraria al sentimiento nacional.[14]

 

El Trébol compuso un tema de manera íntegra en quechua: “El viento pregunta por ti”, aparecido en el disco Buscándote de 1973, cuyo título en castellano solo sirvió para “camuflarlo” ante la disquera, en este caso El Virrey. Nuestro amigo y “arqueólogo” del rock Arturo Vigil comenta al respecto:

Cantar en quechua significó parte de la búsqueda de una identidad. Estamos hablando de la época pre Velasco. Es un rock bastante melódico, con mucha fusión y un sonido particular. Por ahí metían quenas o charangos, pero era un sonido rockero básico de guitarras, bajo y batería […] La onda que se hizo en el Cusco es bastante diferente a la de Lima. Lamentablemente, en esa época, los pocos grupos de provincia que había, tenían que venir aquí a la capital a grabar necesariamente. El Trébol es un grupo que se debe rescatar porque es el pionero, el primer grupo fundacional en quechua de nuestra historia rockera.[15]

 

A pesar del trabajo de grupos como El Trebol o Los Spectros. ¿Fueron estos solo la excepción que confirmó la regla? ¿Qué buscaban más allá de afianzar su identidad y autorepresentarse frente la hegemonía de las bandas capitalinas? ¿Cuánto de denuncia, ante una situación social asimétrica en sus relaciones, había en ello? El investigador Torres Rotondo tiene una visión muy particular al respecto:

El Trébol quizás fue una respuesta en ‘buena onda’ a lo que significó El Polen[16], ya que lo tomaron como la banda limeña que quería hacer música andina. Entonces, los Trébol cantaron en quechua como tratando de demostrar que las bandas de provincia existían en un contexto prejuicioso, donde gobernaban las bandas de la capital y sus tendencias.[17]
el-trebol

El Trébol, banda de los 70s, ha sido el primer grupo de rock peruano en grabar temas en quechua. De izquierda a derecha: Julio Garay (bajo y voz), Héctor Garay (primera guitarra y voz), Vladimiro Montesinos (homónimo del siniestro asesor en la batería) y Roberto Garay (segunda guitarra)

¿Una respuesta solo en el nivel de competitividad? Aparentemente sí, pues las líricas, y como la de la mayoría de bandas peruanas de esos años, no canalizaban el descontento reinante en ciertos sectores sociales, ni mucho menos el de los invisibilizados del sistema, como los campesinos cusqueños que realizaban la toma de tierras, antes mencionados.

En los años sesenta, la mayoría de la población peruana vivía en el campo, trabajando en la agricultura y en la pesca. Sin embargo, la urbanización tomaba cada vez más fuerza. Cuando en 1940 el 64.6% de la población vivió en el campo, en 1961 la cifra disminuyó a 52.6%. En 1961 el 51.8% de la población económicamente activa trabajaba en la agricultura.
La situación del campesinado fue penosa. Los campesinos no tenían derechos políticos porque ellos fueron analfabetos, es decir, no hablaran castellano, sino quechua o aymará. Ninguna escuela les enseñaba a leer ni a escribir. Como consecuencia, solo 20% de todos los peruanos con derecho a sufragar pudieron votar. La distribución de la tierra fue otro problema: el 12% de los propietarios tenían el 95% de las tierras. También la distribución de los ingresos fue en general muy desigual. En 1961 unas 61,300 personas se apropiaron del 44% del ingreso nacional. Un millón y medio de obreros en el campo, 44% de la población económicamente activa, recibieron el 13% del ingreso producido en el Perú. Y mientras en la capital del Perú (Lima), por cada 2,000 habitantes había un médico, en el departamento de Cuzco, uno de los centros de las actividades revolucionarias, la cifra fue un médico por cada 40,000 habitantes.[18]

 

¿Por qué, a diferencia de sus epígonos estadounidenses, los jóvenes de clase media y mestizos no retrataran una realidad terrible como la peruana, pero que en cierta manera “no les correspondía”? El uso de la lírica como suerte de exorcismo, incluso personal, fue casi nulo, por decir lo menos, a diferencia de lo que el Movimiento Subte Limeño[19] traería en los años 80. ¿Es que acaso no veían los problemas de esos años? ¿O la misma alienación hacía creer que esto no era así?

El lenguaje de las canciones, explicita las demandas o cuestionamientos a todo nivel. Puede tratarse de un viaje introspectivo como:

“Estoy muy solo y triste acá en este mundo abandonado tengo una idea, esa la de irme al lugar que yo    más quiera…” (La Balsa – Tanguito)

 

O de fuerte reclamo social:

Hombres de hierro que no escuchan la voz. 
Hombres de hierro que no escuchan el grito.
Hombres de hierro que no escuchan el llanto.
Gente que avanza se puede matar.
Pero los pensamientos quedarán. (Hombres de hierro – León Gieco)

 

La letra es un vehículo de carácter más “objetivo”, para dicho fin, que la propia música en sí, incluso con sus giros y licencias poéticas. Las canciones de las bandas peruanas de los años 60 y hasta mediados de los 70, casi en su totalidad, solo transmitían mensajes románticos o algún tipo de “rebeldía” indefinida, buena para una “revolución” de fin de semana[20]. Los mensajes emitidos por los grupos locales, los de Cusco incluidos, no generaron un tipo de reacción colectiva en el receptor como la que sucedió en otros países. Podemos tomar el caso del movimiento hippie o la “resistencia” contra la dictadura en la Argentina, en la que sus músicos sí se comprometieron.

[…] la protesta de la década de los sesenta, como la historia misma, fue el resultado de la compleja  convergencia de las fuerzas de la política, la economía, la tecnología, la ideología, las pasiones humanas y diferentes elementos culturales” (García. “Protesta y Política: Los Movimientos Anti-Guerra en Estados Unidos 1965-1975” p. 34). Los sesentas fueron años de activismo, confusión, violencia y radicalización sobre el estilo de vida estadounidense. Los movimientos se organizaron y crecieron bajo un objetivo común, la expectativa de constituir un nuevo modelo para la sociedad postindustrial que fuera más acorde con los ideales de igualdad de la nación.[21]

 

Parece ser, que finalmente, la intención de los músicos cusqueños, y peruanos, no estaba orientada a la consecución de tales metas. La música era para ellos un hobby. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿quién era el público objetivo de las bandas de rock cusqueñas? ¿A qué estrato social pertenecían? ¿Qué visión tenían sobre sí mismos, de la sociedad y el lugar que les correspondía en ella? Y ¿qué papel jugó el tradicionalismo y la (auto)censura?

 

Francisco León

Adelanto del libro: Cusco en los años 60, una arqueología del rock y sus “circundantes”.

 

Notas:

 [*] Ayer y hoy. Podemos hablar ya de una extensa historia del rock nacional. En el vídeo vemos al grupo cusqueño La Base, que siguiendo a  Los Siderals, banda ayacuchana de los 60s, pionera de la fusión, grabó el 2012 su versión rockera-punk de “Vírgenes del sol”, tema emblemático de la “peruanidad”, obra del clásico compositor peruano Jorge Bravo de Rueda  (Nota Ed.)

 [1] LEÓN Francisco, Wanka Rock. Primera historia del rock en Huancayo. (Inédito)

[2] LEÓN Francisco, Wanka Rock. Primera historia del rock en Huancayo. (Inédito)

[3] REGEV, Motti, 1997 “Rock Aesthetics and Musics of the World”. Theory, Culture & Society, 27, No. 3: 125-142. En: HUBER, Ludwig. Consumo, cultura e identidad en el mundo globalizado: estudios de caso en los Andes. – Lima, IEP: 2002. — (Colección Mínima, 50). http://www.cholonautas.edu.pe – Biblioteca Virtual. P.9.

[4] SAPONARA Spinetta Valeria, La cosificación actual del músico del under; el caso del rock en la argentina actual. X Jornadas de Sociología. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires. 2013. En http://www.aacademica.org/000-038/416

[5] PORTOCARRERO, Gonzalo, La utopía del blanqueamiento y la lucha por el mestizaje, en Hegemonía cultural y políticas de la diferencia. P 167.  http://biblioteca.clacso.org.ar/clacso/gt/20130722095432/Gonzalo_Portocarrero.pdf

RIBKE Nahuel, Música popular en el cono sur durante el periodo de la guerra fría (1947-1989). Universidad de Tel Aviv/ Seminar Hakibutzim College. P. 8. En: E.I.A.L., Vol. 27 – No 1 (2016). En: eial.tau.ac.il/index.php/eial/article/view/1395

[6] Funcionando como una meta-estructura que organizaba la vida política y social en campos radicalmente enfrentados, el periodo de la guerra fría ejerció también como un divisor de aguas en el campo de la producción musical. Si por un lado la antinomia entre música popular, social y “autóctona” versus música pop, “alienada” y “extranjerizante” actuó como una poderosa representación social bajo la cual se constituían identidades grupales culturales y políticas, nuevos trabajos históricos, testimonios y autobiografías reflejan una relación más fluida y menos dicotómica entre estilos musicales, identidades políticas e industrias culturales.

RIBKE Nahuel, Música popular en el cono sur durante el periodo de la guerra fría (1947-1989). Universidad de Tel Aviv/ Seminar Hakibutzim College. P. 8. En: E.I.A.L., Vol. 27 – No 1 (2016). En: eial.tau.ac.il/index.php/eial/article/view/1395

[7] PETRAS James, Imperialismo cultural, extraído del periódico Madres de la Plaza de Mayo (Argentina) http://www.nodo50.org/ekintza/spip.php?article234

[8] Entrevista realizada para el presente libro.

[9] Testimonio de Jesús Garay en la presentación de mi novela Los Stones. FIL Cusco 2016.

[10] NEIRA Samanez Hugo, Cuzco: tierra y muerte. P. 36.

[11] https://herberthcastroinfantas.wordpress.com/la-nueva-ola-en-el-cusco/

[12] PETRAS James, Imperialismo cultural, extraído del periódico Madres de la Plaza de Mayo (Argentina) http://www.nodo50.org/ekintza/spip.php?article234

[13] CÁNEPA. K. Gisela. Geopoética de identidad y lo cholo en el Perú. Migración, geografía y mestizaje. Artículo, aparecido en: http://www.guamanpoma.org/cronicas/12/3_geopoetica.pdf

[14] https://herberthcastroinfantas.wordpress.com/la-nueva-ola-en-el-cusco/

[15] ALAYO Orbegozo Fernando. Piruwpi Rock: El Rock en Quechua en el Perú. Versión en PDF sacada del internet.

[16] Grupo de Folk-Rock formado por los hermanos Raúl y Juan Luis Pereyra luego de salir de Los Shain’s y estar en Los Drag’s. En 1969 Juan Luis Pereyra empezó a hacer una música distinta a la que hacía antes, esta vez con influencia hippie y de la música andina. Al poco tiempo se le unió su hermano Raúl Pereyra y otros amigos en su casa de Miraflores. El mismo Juan Luis le pondría el nombre al grupo. Debutaron oficialmente como El Polen en abril de 1971. Luego el grupo viajó al Cusco a buscar espiritualidad. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre.

[17] ALAYO Orbegozo Fernando. Piruwpi Rock: El Rock en Quechua en el Perú. Versión en PDF sacada del internet.

[18] VRIJER Peter,  La lucha guerrillera en el Perú: los vibrantes años sesenta.  21/06/07. Artículo aparecido en: http://www.nodo50.org/mariategui/laluchaguerrilleraenelperu.htm

[19] “Como un ave Fénix que renace de sus cenizas, en los 80, esta escena roquera revive. Y revive repotenciada, politizada y rebelde. Frente a una anémica corriente pop/rock comercial privilegiada por las radios (Frágil, Hielo, Pax, Chachi Luján, Féiser –de un sujeto escupible como Álamo Pérez Luna–, Dudó, Imágenes, Río, Arena Hash y un olvidable etc.), aparece un grupo de muchachos de diferentes barrios de Lima con una propuesta que no se queda en lo musical, ni siquiera coquetea con este enfado juvenil y rebelde de soy rebelde porque el mundo me ha hecho así que tanto gusta a las disqueras, si no que propone protesta y subversión de los valores de una moral decadente, corrupta y asesina, como la que se evidenciaba en aquellos años inaugurales del primer gobierno aprista […] En estas condiciones es que irrumpe el movimiento subte peruano, englobando el punk, post punk, folk, hardcore y metal. Grupos: Narcosis, Leusemia, Eutanasia, Excomulgados, Guerrilla Urbana, Éxodo, Autopsia, Sociedad de Mierda, Zcuela Crrada, Flema, María T-Ta, Eructo Maldonado, Voz Propia, Héroe Inocente, el hardcore Ataque Frontal, G-3 y ellos aún viven, QEPD Carreño, la fusión lograda de Del Pueblo, que se convierte en toda una corriente, los líricos Salón Dadá y Sor Obscena, el dark de Lima Trece, Cardenales, el metal de Masacre, Kranium, Hadez, etc […] sacuden una Lima acostumbrada a un hard rock tardío y elitista, al pop fresa e idiotizante que diseminaba Panamericana y Once Sesenta y a la dictadura de los ranking Billboard de EUU”. Texto de Rafael Inocente, reproducido en mi libro próximo a editarse: Pino, una vida en rock.

INOCENTE Rafael, “Rock y política, una visión de la escena roquera en el contexto socio económico peruano”, en el fanzine Poetas del Asfalto. Número 69, octubre 2010. S/N.

[20] “Mi hermana María Emma me había dado un sermón y me puse a llorar. En seguida me encerré en el baño y compuse ‘Lamento hippie’, una canción de rebeldía”. La nota recalca también que: “Sus canciones fueron compuestas en los días tristes, en que sufrió dolorosas penas sentimentales” (Declaraciones hechas por la cantante nueva olera Lucy Villa en la  Revista Ecran No 48, 1968) Texto de ROLDÁN Martín, Rock peruano hecho por mujeres. Artículo aparecido en:

http://generacion-cochebomba.blogspot.pe/2007/10/rock-peruano-hecho-por-mujeres.html

[21] LANDÍNEZ González Juan Pablo, La Influencia de la Cultura Rock sobre los movimientos de protesta gestados en la década de los sesenta en los Estados Unidos. Disertación de Grado Presentada como requisito para optar al título de Politólogo En la Facultad de Ciencia Política y Gobierno Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Versión PDF. Pp. 15-16.

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Política cultural en el Perú de ayer y hoy

C. Feliciano Mejía H.

 

A QUINTO CERECEDA MUCHO,
Comunero de Choqqeqa, padre de familia de 41 años, asesinado
con bala de guerra en el cráneo el 14 de octubre de 2016,
cuando protestaba contra la minera china Las Bambas,
 de la zona de Antuyo, Pumamarka, Choqqeqa,
 provincia de Cotabambas, Apurímac,
 zona de la nación Chanka.

 

INTRODUCCIÓN

ALLIN PUNCHAU WARMY-QARIKUNA, KUMUNKUNA, PUKARUNAKUNA. ALLIN WATA RI. “Kaypi kachkani, mana wakuspa. ¡Qaparispa!”, tayta Arguedas rimakun. Ñuqa nini: Qaparispa kani-tiani. Uyariy WAWQEYKUNA-PANAYKUNA. Allin punchau qamusqan. Sumaq puka inticha qamusqarí. Makikunawanchispa. Lliu. Uyariymi.[1]

Quizá muchos no comprendan las palabras escritas líneas arriba, con las que inicio mi disertación sobre Política Cultural en el Perú. Y quizá le encuentren sentido solo unos pocos que conocen algunos de estos vocablos escritos evidentemente en una de nuestras lenguas madre ―es decir la principal y la más difundida―, EL RUNASIMI, idioma que junto al Pukina ―ya desaparecido―, y el Aimara ―vigente aún y con fuerza pero solo en el Altiplano―, continúa marginado en nuestro país y en todo el extenso territorio que conformó el antiguo Tawantinsuyo (Ecuador, Bolivia, Perú, parte de Chile, Argentina y Colombia).

Es un hecho de Política Cultural, la marginación e intento de muerte de nuestra lengua, “Desinteligencia” debida a la APLICACIÓN CONSCIENTE DE UNA POLÍTICA CULTURAL QUE SUFRIMOS Y ARRASTRAMOS DESDE EL PERÍODO COLONIAL ESPAÑOL (comprendido entre los años 1532 y 1821-24), PROLONGADO POR UN ESTADO SEMICOLONIAL ANGLO-FRANCÉS (entre los años 1821-24 A 1918), convertido hoy, 2016, en SEMICOLONIA NORTEAMERICA, (desde 1919 a nuestros días, especialmente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, luego de la repartija que se hicieran del mundo, Roosevelt-Stalin-Churchill).

MI DEFINICIÓN

Para entendernos, primero deberé definir qué entiendo por política cultural, en su más amplia acepción. Entiendo por POLÍTICA, toda acción teórico-práctica realizada en función de la perpetuación o el desplazamiento del Poder. Y por CULTURA, toda creación material o intelectual realizada por los pueblos y sintetizadas por las clases sociales. Pero, más específicamente, comprendo por política cultural la ejecución de un programa que regula la creación material e intelectual de una clase social; un programa aplicado por la clase social dominante, ubicada en la cima del poder, que auspicia un tipo cultural que obedece solo a los gustos e intereses de la clase social dominante, clase que enfrenta y niega a las otras.

llegada-de-colon

“Colón llegando a la isla Guanahaní”, José Garnelo y Alda, 1892. De su nombre se deriva la palabra colonia y colonialismo

SUBRAYAMOS que todo lo anterior son solo ideas, palabras, paparruchadas si no entendemos que somos casi 32 millones de peruanos obligados a caminar bajo el dominio de una semiburguesía que integra el 2% de la población del Perú, una ínfima minoría dependiente que ejerce la administración al servicio de los que ostentan el poder en el Perú: los Estados Unidos de Norteamérica.

Nosotros no correspondemos a niveles A-B-C-D-E-F, como dicen los voceros de las encuestadoras o las empresas de “marketing” peruanas, sino a clases sociales que, en una pirámide, y por fines didácticos nombramos desde el nivel inferior, llamado lumpen proletariado (y para esto nos basamos en datos del Censo del INEI 2007, XI de Población y VI de Vivienda), sin porcentaje pues propiamente no es una clase, pues sus integrantes provienen de todas las clases sociales y no forman un todo distinguible, salvo por su marginalidad en la sociedad, donde el Obrero asciende al 18,4 %. Las cifras de este censo apuntan a que “en la industria en general” laboran entre un 10,8 a 13,6 %, Siendo la Población Económicamente Activa (PEA), el 53,7 %; mientras hay 10’637,880 de personas ocupadas y 460,266 desocupadas. Entre el campesinado y los pequeros, solo en Huancavelica, Cajamarca, Amazonas, San Martín y Huánuco, ascienden al 54% de la población. En tanto, la clase media tiende a ser muy variable, según los procesos históricos, tendiendo a desaparecer o a crecer, según su movilidad u oportunismo de sus integrantes que son el 40 % de la población ocupada. Mientras esta pirámide imaginaria es coronada por el 2% de la semiburguesía, que NO ES NACIONAL y NO DEFIENDE LO NACIONAL, en un contexto en el que LA GRAN BURGUESÍA NO EXISTE,  salvo la integrada por extranjeros y funcionarios de trasnacionales que residen en el país. Una pirámide que se sostiene así, en el tiempo, gracias a los dos pilares fuertes del país: las Fuerzas Armadas y Policiales, y la Iglesia (que en nuestro caso católica-apostólica-romana). Comprender esto es de capital importancia para entender el hecho cultural actual en el Perú.

CÓMO SE COME LA COSA

Hay que ir directamente a lo concreto, a lo específico y actual, para comprendernos. Y hay que empezar por la educación primaria y secundaria, dándole una mirada a los currículos de las escuelas públicas peruanas, currícula dada por Ministerio de Educación del Perú, en la que notamos la ausencia de los antiguos cursos de Castellano y Literatura, en los que se estudiaba la literatura peruana, además de la ausencia del curso principal de ¡Historia del Perú!, que debo entender está subsumido entre las Ciencias Sociales. La machacona insistencia por el estudio de la religión, como adoctrinamiento, que es la religión cristiana, además del inglés, como lento y persistente sustitutivo del castellano, tras la idea de que “cuando terminas una carrera, si no sabes inglés, no sabes eres nada”.

Cito el Programa de Educación Básica Regular de Educación Primaria del Ministerio de Educación Pública-Perú[2]

educacion-primaria

Programa Curricular de Educación Secundaria del Ministerio de Educación Pública-Perú[3]

educacion-secundaria

Vistas estas currículas a vuelo de pájaro, se nota que en este solamente teórico Estado Laico peruano (que por Concordato de una Dictadura Militar –la de Odría― con los Cristianos, hasta nuestros días, el Estado le paga un sueldo a los sacerdotes de la iglesia cristiana-apostólica-romana), tanto a nivel Básico y de Secundaria, se enseña Educación Religiosa (que no es siquiera una Historia de la Religiones, y que en mis tiempos era RELIGIÓN, a secas) que consiste en adoctrinar en la fe de la religión cristina-apostólica-romana a todos los peruanos. En tanto, el castellano, como segunda lengua, me Pregunto: ¿CUÁL ES LA PRIMERA LENGUA? Si desde 1974-75, es decir, hace 41 años, la segunda lengua oficial peruana es el RUNASIMI, mal llamado QUECHUA. Mientras en los currículos actuales NO EXISTE un curso dedicado a la enseñanza de esta lengua, ni en los estudios primarios ni en los secundarios, ni en las universidades; no obstante que sí existe, de manera remarcada y persistente el Área de Inglés como lengua extranjera, haciendo hincapié en que, hace no pocas semanas atrás, vía los medios masivos, el actual presidente del Perú, Pedro Pablo Kucsynski decía con jolgorio: Debemos difundir más el inglés en los colegios y universidades!!!!!

IMPORTANCIA DE LO CULTURAL EN LAS SOCIEDADES

LA ÚLTIMA BARRERA PARA VENCER DEFINITIVAMENTE A LAS SOCIEDADES DERROTADAS PERO NO VENCIDAS, COMO LA PERUANA, ES LA DEL CAMPO CULTURAL. José María Arguedas, el más grande narrador de la literatura peruana de todos los tiempos -el más completo y a la altura de Quevedo, Lope de Vega, Góngora o Cervantes, es, a mí modo de ver, César Vallejo-, quien, al recibir el Premio Inca Garcilaso de la Vega, escribió en su artículo NO SOY UN ACULTURADO:

“Fue leyendo a Mariátegui y después a Lenin, que encontré un orden permanente en las cosas; la teoría socialista no sólo dio un cauce a todo el porvenir sino a lo que había en mí de energía, le dio un destino y lo cargó aún más de fuerza por el mismo hecho de encauzarlo. ¿Hasta dónde entendí el socialismo? No lo sé bien. Pero no mató en mí lo mágico”

arguedas_jose_maria

José María Arguedas (1911-1969). Autor de emblemáticos libros, como Todas las sangres, de 1964.

“Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz, habla en cristiano y en indio, en español y en quechua”

“Imitar desde aquí a alguien resulta algo escandaloso. En técnica nos superarán y dominarán, no sabemos hasta qué tiempos, pero en arte podemos ya obligarlos a que aprendan de nosotros y lo podemos hacer incluso sin movernos de aquí mismo”[4]

Arguedas es contundente, aunque, pienso, que por distracción, convicción o afán de hacerse entender por el hispanoparlante, usa equivocadamente las categoría de INDIO -error hispano por la ignorancia de haber creído llegar a la India- (anotemos que Cristóbal Colón murió con la sospecha de haber llegado a la India y jamás imaginó haber descubierto el Nuevo Continente) y de QUECHUA (que es una altitud –de 2,300 a 3,500 msnm- de las 8 Regiones Naturales descubiertas por el Dr. Javier Pulgar Vidal. Así: Chala: 0 a 500 msnm,  Yunga: 500 a 2,300 msnm; Quechua: 2,300 a 3,500 msnm; Suni o Jalka: 3,500 a 4,000 msnm; la Puna: de 4,000 a 4,800 msnm; la Janka: de 4,800 a 7,800 msnm, y ya en la selva, la zona Rupa-Rupa: de 400  a 80 msnm; y finalmente la octava región natural, la Omagua: de 80 a 0 msnm ).

Sobre el nombre de la lengua ¡Quechua! el mismo José María se rectifica en otra oportunidad diciendo “que el indio no sabe que a su lengua le llaman quechua”. Además de algo que parece broma, pues en Cusco, hay una Alta Academia –o algo así― de la Lengua ¡QUECHUA!, repitiendo el craso error de los primeros diccionarios hechos por españoles.

Repito: LA ÚLTIMA BARRERA PARA VENCER DEFINITIVAMENTE A LAS SOCIEDADES DERROTADAS, ES LA CULTURAL. Mientras una sociedad no sea rota y vencida en lo cultural, tiene posibilidades de revertir este hecho histórico y volver a florecer. Y ello no depende de las revoluciones y la toma o asalto del poder, ni de la buena voluntad de las sociedades que toman su destino en manos, sino de SU ANTIGÜEDAD, pero con una necesidad imprescindible de lo anterior.

La verdadera revolución se da después de la toma o conquista del poder, en determinada sociedad, y esta se da en lo ideológico y en lo cultural, que es eminentemente ideológico. Ver la cultura China, 800 millones de personas en la miseria económica y moral, sumidas por el opio inglés impuesto hasta con una guerra, antes del triunfo de su revolución en 1949, y su reversión a lo genuinamente chino, vía su capacidad de resistencia. Evidentemente debo indicar que, a pesar de ello, dado la degeneración de su Partido Comunista luego de la muerte de su líder, el presidente Mao Tse Tung, el gobierno, devenido en social fascismo, se yergue ahora como Imperialismo, con visos a ser, en breve, el primer Imperialismo en la Tierra (estos días con 1,380’778,537 personas), tras suceder al Imperialismo Norteamericano, hoy en proceso de caída y descomposición, y al Imperialismo Ruso, que luego de su proceso breve de socialismo, después de la toma del poder por los Soviets, y la degeneración de su partido tras la muerte de Lenin, devino en social revisionismo, lo cual finalizó el 10 de noviembre de 1989 con la caída del Muro de Berlín, siendo inficionado por el capital;  hoy afianzándose, con Putin a la cabeza, como otro Imperialismo más. De ahí la pugna bélica entre Rusia y U.S.A. en Medio Oriente, sobre todo en estos días en las ciudades de Turquía y el genocidio en Alepo.

En ello, la comprensión del fenómeno y sus implicancias, nos condiciona culturalmente, quiérase o no. Pues el proceso de asunción de lo nacional, lo cultural y lo científico en las sociedades mencionadas –el primer aparato y hombre al espacio, por Rusia; el envío de naves a Marte, por los Chinos-; y, en fin, la transformación de toda la sociedad, solo se comprende por la antigüedad de estas sociedades luego de la extensa lucha por la liberación lograda. Y ello nos da esperanza, a los peruanos en particular y a los latinoamericanos en general, de alcanzar la ansiada libertad.

Sociedades de menor antigüedad, derrotadas militarmente y luego vencidas en lo cultural, han desaparecido en Latinoamérica y en el mundo, fagocitadas, tragadas por sociedades dominantes. Para nosotros, hoy y ahora, andinos, orientales, la confrontación con el capital y el Capitalismo (donde el ser humano es inexistente, salvo como un número en la estadística de una computadora o en una tarjeta de plástico; cosificado, sin familia, como núcleo amantes de la violencia y el irrespeto por el otro; por las otras sociedades culturales, enemigos de la verdadera democracia); la confrontación, repito, es inevitable. El capitalismo, cuyo motor es el dinero, con lo cual se mide el “éxito” y donde la solidaridad –o Ayni en nuestro caso- es impensable.

Nuestro Ayni es un hecho cultural que seguimos practicando en estos días. A los peruanos, si bien consecuentes en resistencia heroica -bélica o no bélica desde 1532-, no nos es posible hacer predominar nuestra cultura en Perú. Para ello es necesario, primero, hacer la revolución para imponer nuestros términos, imponer nuestra lengua, nuestros conceptos de religiosidad, científicos y humanistas. Conceptos todos dimanados de una sociedad oriental, y no occidental, como es la andina.

Pedirle ayuda a este sistema actual para una política cultural popular, pedirle apoyo, pedirle sostén es ingenuo, intonso, risible. La sociedad peruana de hoy es como un gigante árbol de nogal totalmente podrido, da solo a veces hojas y flores hermosas. Las raíces milenarias de ese árbol somos nosotros los RUNAS. Evidentemente, los dominadores en el Perú que aplican su política cultural, su programa, semiburgués, quieren desaparecer este árbol y poner en su lugar un árbol de plástico. Un proceso revolucionario exitoso llevado y dirigido por el RUNA igual, tirará a ras de tierra ese nogal podrido, para verlo renacer con la fuerza y la potencia de 24 mil años de antigüedad.

PROCESO

VEAMOS EN FORMA SUMARIA LAS CABEZAS DEL PODER EN PERÚ A LO LARGO DE SU HISTORIA: Inka, Español, Anglo-Francés, Norteamericano y sus 13 Bases Militares en Perú. Lo Inka no era exterior o extraño a las sociedades sudamericanas, como idea política y concepción cultural. En el Perú provenimos de los primeros hombres de hace 24 mil años, cuyos vestigios primeros se encontraron en las Cuevas de Pikimachay, a 24 kilómetros de la actual ciudad de Huamanga, en dirección a las Pampas de Quinua (hay bibliografía de los principales historiadores al respecto). El proceso de la historia Inka no ha sido estudiado desde el enfoque de los RUNAS. Muy pocos historiadores modernos peruanos, si no todos, no dominan el runasimi. Consignado así, desde la perspectiva del dominador, cuyos orígenes solo se han tomado en cuenta en lo mítico desde el ángulo folklórico.

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Fotograma de la película La controversia de Valladolid, escrita por Jean-Claude Carrière

Es tal la ignorancia expresa al respecto, que al principio de la Colonia española  se discutía si nosotros teníamos alma (Véase La Junta de Valladolid, entre los años 1550 y 1551, realizada en el Colegio de San Gregorio, de Valladolid, dentro de la llamada polémica sobre los naturales llamados indígenas americanos o indios), y hasta ahora, la negación de la escritura nuestra, olvidándose hasta hoy de que existimos.

Un dato importantísimo, a tomar en cuenta para un desarrollo posterior, nos refiere a Alfredo Torero y otros, que afirman que en el ámbito geográfico del antiguo Tawantinsuyo, hoy, entre monolingües y bilingües, existen 24-26 millones de runasimi parlantes –ojo: entre bilingües y monolingües- sin contar los aymara parlantes. Y en los currículos de la educación peruana no existe ese curso de enseñanza y aprendizaje de nuestros idiomas. ¡NO EXISTEN! Y ello es consecuencia de la aplicación de una política cultural de tintes genocidas. Pues la llamada “cultura Inka” no fue sino el ápice, la punta del témpano, de una cultura de 22 a 24 mil años de antigüedad, que solo brilló por algo más de cien años; de ellos, setenta confinados en los límites actuales del Altiplano al Cusco, contenido por los Chankas de entonces, cuyo límite sur es actualmente Apurímac. Mas, derrotados los Chankas luego de que estos lograran tomar Cusco, por alrededor de 30 años, los Inkas llegan hasta Pasto en el sur de Colombia. Los Inkas, al conquistar los señoríos del norte, además de otras obligaciones, imponen hechos culturales como el aprendizaje y uso del runasimi como lengua general, el panteón o religión solar, entre otros; respetando las lenguas y panteones religiosos locales, y hasta autoridades.

Imperio Inka es una burla torpe o torpe ignorancia. Olvidan la Dualidad Andina y la Cuatripartición, incluso para la guerra, la no sucesión automática del poder, la sociedad Matriarcal cuyo centro era Mama Waku, corazón de las Panakas, decididoras de los grandes lineamientos políticos del Ande y por ende de lo Inka. Y muchos otros aspectos por los que hablar de imperio es supina torpeza. Los Inkas fueron pues como la cabeza de un pez, cuyas escamas eran las llamadas “culturas” actuales. Premunidos de criterios científicos modernos no capitalistas, arqueología moderna, nos daremos cuenta que fueron los Inkas vehículos de la condensación de UNA NACIÓN EN FORMACIÓN, un proyecto trunco por la llegada de los españoles, quienes pudieron triunfar tan rápidamente, porque los dirigentes de los señoríos norteños, recién conquistados por los Inkas, los veían, y era natural, como enemigos, mientras veían como salvadores a los españoles. Además de contar estos con otra tecnología: la rueda, la pólvora, el caballo, etc., y su gran experiencia guerrera después de finalizadas las guerras de reconquista contra los árabes, en la península ibérica.

La población de entonces, en estas latitudes, era abundante, pero los historiadores no se ponen de acuerdo. Unos afirman eran 8 millones, otros 12 y otros 18. En todo caso, es un hecho que al final de la colonia española, de los Runa no quedaban sino algo de 2 y medio millones de naturales. Runas o “indios”. Pero ahora somos los más numerosos. La «CIA» en su documento: «The world factbook» (…) consigna grupos “étnicos” de la siguiente manera: Indígenas 45 % de la población, mestizos 37 %, caucásicos 15 %, otros 3 %[5]. Esto significa que somos el 82 % de la población peruana –de ingas o mandingas. Según el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, somos 31’900,929 seres humanos en Perú, y, es decir, los de piel marrón –según la denominación racial despectiva del yanqui común; en todo caso no somos blancos, ni negros ni amarillos, si de razas se puede hablar hoy aún -o Cobrizos-, acá, en el Perú, somos 26’158,761.78.

Ojo, como hecho cultural mundial. Hablar de razas es obsoleto. Las razas y su concepto llevaron y llevan al racismo, con su culminación en el fascismo. Remarquemos: NO HUBO NI HAY RAZAS. En el mapa del genoma humano NO EXISTE EL GEN RAZA.

De los 31’900,929 peruanos, según el INEI, el 50 % vive en casa de estera, adobe o quincha. De la Población económicamente Activa del Perú el 76 a 84 % no tienen empleo y se la buscan día a día, sol por sol, y a la cual ahora quieren “formalizar” para que pague impuestos. ¡Vaya! Los que no tienen empleo inventan una forma de sobrevivir, “un empleo” y, evidentemente es marginal al sistema. Los administradores de los poderes fácticos peruanos recaban entre 18 y 17 % de impuestos a la renta del empleo formal que es ínfimo en Perú. Y quieren formalizar para “cobrarles” menos impuestos a aquellos que todo se lo inventaron para no morir. No nos dejan ni hablar nuestra lengua y quieren que paguemos más impuestos. Pero es necesario decirlo: Al comprar un pan o una caja de fósforos ya estamos pagando impuestos. Comprender esto es comprender una situación cultural, “natural” en Perú.

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“Los funerales de Atahualpa”, Luis Montero, 1865-1867

Pero, volviendo a los tres niveles de dominio del Perú (colonia española, semicolonia anglo-francesa y semicolonia norteamericana). Sintetizo, solo por citar algunas perlas:

  • Negar nuestra humanidad (ver si teníamos alma, ello conllevaba a que podían descuartizarnos y colgarnos en ganchos en los mercados como carne para los perros de guerra españoles, o para pararnos de tres en fondo para “templar las hojas de espadas toledanas” y no en aguas ácidas, atravesándonos hasta dar con el “temple”; y de la labor de aniquilamiento de las minas ni se hable).
  • Negar nuestras lenguas madre (el runasimi es negado y en la práctica perseguida).
  • Negar nuestro arte. Nunca hemos creado arte, solo folklore. La pintura y escultura nunca existió en nuestras vidas, sin saber que hasta Picasso y Mark Rothko, vieron que “pintábamos” con plumas y lana en los tejidos. Y que nuestro arte estaba integrado a nuestras vidas, pero no como productos para la venta, pues no queríamos ni poseíamos moneda.
  • Negar nuestra escritura. Nunca hemos tenido escritura. (Es su problema y mejor, por el momento, que no lo sepan).
  • Negar nuestra literatura. Nunca henos tenido literatura antes de la española, aunque luego de las investigaciones para un trabajo mío he visto que tenemos hasta catorce formas estróficas poemáticas y otras subformas como el jailly,  Waqailly,  Jaicha, Atqjailli, Taki,Angosay, Wawaki, Waylas, Urpi, Aymoray, Wanka o Wanku, Cashua, Arawi, Waynu. Y ello no es sino una leve aproximación.
  • La destrucción de nuestros templos y Wakas, para que, en los mismos emplazamientos y usando los mismos materiales crearan iglesias y catedrales cristianas. (La plaza del Cusco es un ejemplo patético).
  • Tras los actuales terremotos, al usar los presupuesto del Estado peruano, se priorizan en forma veloz la reconstrucción de templos cristianos.
  • HACER DEL PRODUCTO CULTURAL UNA MERCANCÍA, CUANDO EN NUESTRO MUNDO DE RUNAS, EL HECHO CULTURAL ESTABA Y ESTÁ HOY INTEGRADO A LA VIDA COTIDIANA: Escultura en la arquitectura, imágenes del panteón religiosos –dios sol, por ejemplo-, la pintura en tejido en nuestras ropas, e igualmente en estandartes y escudos, con plumas, platería en utensilio y artilugios para la ropa. Ejm.: El Yauri.
  • La negación del uso de nuestros símbolos: Maskaypacha y hasta ropa, que, por su lenguaje cifrado, definía el origen y la proveniencia de grupos sociales.
  • La ignorancia de que el mayor evento cultural, que puede equipararse al Poema cinético y a la Poesía integral, es la Fiesta Comunal.
  • El funcionamiento nuestro en el Ande, en la Rueda Comunal.
  • Predominancia de lo anónimo, en el autor del hecho cultural, frente al culto a la persona, el ego y nombre en los productos de Occidente.

LA “INDEPENDENCIA”

Por pugna contra el monopolio impuesto por la corona española en Sudamérica, el imperialismo inglés y francés deciden romperlo. Pues los avatares de la historia habían ya madurado, y el imperialismo español se debilitaba, pudría y disgregaba. Los pensadores de este lado del continente pensaban en la libertad, después de la radical Revolución Francesa. El imperialismo francés ingresó tras San Martín, mientras, tras bambalinas, el imperialismo inglés se posicionaba con la lucha de Bolívar. San Martín se va a morir a Francia, y los pueblos de este continente ponen la sangre, y sin embargo  no consiguen nada.

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Tras la República, la población indígena no perdió su condición de sumisión y olvido

El resultado es EL IMPUESTO AL INDIO, uno de los primeros decretos de Bolívar que ni los españoles se atrevieron a dar. La “creación” de Ecuador y Bolivia, haciendo una línea fronteriza imaginaria, cortando en dos nuestro lago sagrado, el Titikaka. La posterior partición del sur peruano por medio de Chile y la sangre de su pueblo, por el interés inglés por el salitre, salitre que consiguen con el “triunfo” de la Guerra del Pacífico. Los señores de la guerra, después de Bolívar, se entronizan en todo el continente, y nacen las republiquetas que hoy conocemos: una de ellas es el Perú.

Como cuestión anecdótica anotamos que hasta 1930-35, el idioma francés era de uso de la cúpula administradora del gobierno peruano, y lo es hasta hoy día matizado con el inglés. Puedo afirmar, casi con certeza, sin poder probarlo por ahora, que ningún jefe de Estado o miembro del cuerpo diplomático peruano sabe runasimi.

Anotado, repetimos lo de arriba por ser esencial: “Somos el 82 % de la población peruana. Según el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, somos 31’900,929, es decir, los de piel marrón, acá en el Perú somos 26’158,761.78, de los 31’900,929 peruanos anotados. Según el INEI, el 50 % vive en casa de estera, adobe o quincha. Y según la prensa y los medios de información cotidianos, en la Población Económicamente Activa del Perú el 76 a 84 % de peruanos no tienen empleo y se la buscan día a día, sol por sol. Y, a estos, ahora los quieren “formalizar” para que paguen impuestos”.

Todo esto es verdad, pero hay que agregar que de Política cultural no se habla en el aire, pues se está hablando de personas humanas. En el Perú la desnutrición infantil, era de 23.8 %, en el 2009, y se ha reducido al 17.7 %, en el 2013. Es decir, en el 2009 los niños desnutridos crónicos, en la República del Perú “libre e independiente por la voluntad de los pueblos, y por la justicia de su causa que dios defiende…” o algo así, eran: 7’337,213.67; en el 2009 y en el 2013 ¡SOLO! 5’423,168.64 NIÑOS.

“(…) las regiones con mayor índice de desnutrición infantil crónica son Huancavelica (42 %), Cajamarca (35 %), Huánuco (29 %), Apurímac (29 %) y Ayacucho (28 %) (…) Pero también hay lugares específicos donde las cifras son alarmantes, como en la provincia arequipeña de La Unión, donde la desnutrición infantil crónica llega al 36 %. (…) Otro caso alarmante es el distrito de Omacha, en el Cusco, donde las cifras de desnutrición llegan al 80 %”. Fuente: RPP, redactado el 6 de agosto de 2015[6]

EN EL INEI, INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS E INFORMÁTICA, DEL GOBIERNO DEL PERÚ, NO EXISTE INFORMACIÓN, ES DECIR, NO EXISTEN LOS POBLADORES DE OMACHE. CONSULTADO DA CERO DE CERO EN POBLACIÓN.

Sí.  Lo arriba anotado es así. Comprenderlo es elemental para entender la política cultural impuesta sobre el peruano. Y plantear sus alternativas. Y reitero, machaconamente: Lo cultural, la política cultural no es, no se debe comprender en abstracto, sino a partir del ser humano actual: del niño desnutrido de Puno o de Madre de Dios; o de Villa María del Triunfo, Villa El Salvador, Ancón o de San Juan de Lurigancho, el distrito más grande de Lima y del Perú: 1 millón 91 mil 303 habitantes.

 LA ERA ACTUAL COMO SEMICOLONIA NORTEAMERICANA

Que nadie ponga en duda, por favor, este aserto: el Perú es semicolonia. Si no, ¿por qué es que tenemos gigantes Bases, y la mayor cantidad está ubicada en Sudamérica, TRECE EN TOTAL EN EL PERÚ, una semilegal, a cargo de los norteamericanos coludidos con el fascismo sionista, como la de Santa Lucía, Madre Mía, Satipo, Nanay, Callao, etc? Y hoy en día, se colocan Bases más pequeñas en la zona de los valles de Apurímac, Ene y Mantaro – VRAEM─, 57 bases pequeñas, gastando parte de los 10 mil millones de soles, del 2011 al 2016, con 10 mil personas entre fuerzas armadas y policiales; y se están comprando además 24 helicópteros M17, un satélite espía a Francia, valorado en 597 millones de soles, ya funcionando desde hace un mes, que solo vivirá 10 años (datos en TV, La Hora N, Jaime de Althaus, en entrevista al ex jefe de la DINA -Dirección Nacional De Inteligencia- Sr. André Gómez De La Torre, noche del 6 de octubre de 2016, comentando el nombramiento del actual jefe de la DINA, Guillermo Fajardo).

militarizacion¿Por qué, los soldados norteamericanos, que ahora son más de 3,200 en Perú, no pueden ser juzgados por las leyes peruanas, y ello con “aprobación” del Congreso peruano?

Al ministerio del Interior y de Defensa se le asigna como último presupuesto anual  10,657’294,117.00 soles, mientras al Ministerio de Cultura le dan 342’486,094.00 soles, de los cuales 295’326,286.00 millones son gastos corrientes, o sea fijos, pago de burocracia y afines, y solo restando 47’159,808.00 en gastos de capital, que podríamos suponer se podría gastar en el hecho cultural nacional, pero no, sabiendo que en las resoluciones supremas respectivas se autoriza a gastar esa partida hasta en adquisiciones de inmuebles. Y vemos la celeridad en repintar y remozar iglesias. (Y no hablemos de tener una prensa editorial popular, canales de tv populares, diarios masivos populares).

Volviendo a lo de semicolonia norteamericana. Si no, ¿por qué, como siempre, hacer la Carta de Intención, o como se le llame ahora, al Fondo Monetario Internacional, controlado por los Estados Unidos, para aprobar nuestros presupuestos?

Como vemos, el RUNA u hombre peruano sufre un genocidio físico y cultural. Cada año, ya sea por causa del “El niño” o “La niña” o “El friaje”, los niños, ancianos, hombres y mujeres mueren y mueren y no aparecen en las estadísticas. Ello es un genocidio físico, año a año; y con la desaparición de esos RUNAS, se van con ellos su sabiduría de resistencia, su cultura oculta. Y sabemos que de darse en Perú una transformación de las estructuras como en 1917 en Rusia o 1949 en China, deberá ALIMENTARSE AL HOMBRE PERUANO POR TRES GENERACIONES PARA QUE LLEGUE A SER NORMAL.

Según el economista Richard Webb, que realizó hasta dos mapas de la pobreza del Perú, e interviene en el trabajo del INEI (Instituto Nacional de Estadísticas e Informática): “De cada diez peruanos, siete u ocho eran pobres (….)”[7]. Para una población actual de 31’900,929 de peruanos, nos da 22’330,640.3 de pobres si son 7 de 10, 25’520,743.2 si somos 8 de cada 10. Y cada una de estas personas que viven en total desigualdad, son depositarios de una sabiduría y cultura milenarias. Y el solo hecho de sobrevivir, lo evidencia.

FINAL

Sin embargo se resiste. Resistimos en forma no bélica (persistencia de la lengua y crecimiento, religiosidad, filosofía, ciencia, especialmente en lo agrícola). Por eso Arguedas dice bien, al recibir el Premio Garcilaso de la Vega en su discurso de agradecimiento: “Dentro del muro aislante y opresor, el pueblo quechua, bastante arcaizado y defendiéndose con el disimulo, seguía concibiendo ideas, creando cantos y mitos. Y bien sabemos que los muros aislantes de las naciones no son nunca completamente aislantes”.

Y resistencia en forma bélica, desde Cajamarca y la traición de Pizarro a Atawallpa, la larga lucha de Manko Inka, pasando por el levantamiento continental de Túpac Amaru II y las continuas batallas emprendidas por José de San Martín Matorras y Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco, donde ya vimos: Se instrumentalizó la sangre derramada por los Runas del continente.

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“Túpac Amaru”, de Jesús Ruiz Durand, de la Serie La Reforma Agraria, 1968-73.

A pesar de ir sin norte claro, para el Runa fue notable el aprendizaje de la guerra de guerrillas, con Andrés Avelino Cáceres entre 1881- y 1883, en la Campaña de la Breña, contra Chile. Igualmente en la guerra civil peruana de 1894-95, donde Nicolás de Piérola se alza contra el gobierno negativo del mismo Andrés A. Cáceres. Y el levantamiento, en marzo de 1885 en Huaraz, Ancash, encabezado por el campesino analfabeto y alcalde de Marián, Pedro Pablo Atusparia y su segundo Pedro Cocachín o jefe guerrillero Uchkupedro.

Ya en el siglo XX, el Runa peruano participa en el levantamiento insurreccional de la APRA (1948); el levantamiento campesino de 1963, dirigido por Hugo Blanco, sofocado a los inicios de la lucha armada; las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional –ELN- en 1963 dirigido por el poeta Javier Heraud y Alaín Elías; la guerrilla del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), proclamándose marxista leninista, dirigida por los guerrilleros Luis de la Puente Uceda, Gonzalo Fernández Gasco, Rubén Tupayachi Solórzano y Guillermo Lobatón (1964); la guerrilla del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru –MRTA- que inicia sus acciones en julio de 1985, dirigido por Víctor Polar Campos (en prisión), que en la actualidad no tiene accionar. Y, al final o antes, la participación y aprendizaje del Runa peruano dentro de las filas del Partido Comunista del Perú –PCP-, dirigido por el filósofo comunista Abimael Guzmán Reynoso (en prisión), que se levanta en armas en junio de 1980 y prosigue hoy su accionar organizativo a nivel nacional y armado en determinadas zonas, teniendo en sus manos parte del territorio peruano; cuya una de sus últimas acciones armadas se produjo el 9 de abril de 2016 en el poblado de Qatunqaza, en Santo Domingo de Acobamba, de la Provincia de Huancayo en la Provincia o Región de Junín, en el centro del Perú, con el resultado de 11 muertos, diez uniformados y un civil.

Son hechos de nuestra historia que internándose en nuestro inconsciente colectivo motivan un condicionamiento de nosotros en tanto hombres pensantes, ideológicos, culturales.

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 Queremos enfatizar al finalizar que El hecho cultural, la Política Cultural tiene que ver con el ser humano ─si no es papel abstracto y pura palabrería─ y en nuestro caso hablamos especialmente del RUNA PERUANO, en resistencia bélica y no bélica desde 1532. Ello hasta hoy día, en octubre, Perú de 2016, cuando nos quieren hacer creer, vía los medios radiales, televisivos, periodísticos e internet, que vivimos en progreso, ya a lindes del desarrollo, que vivimos en paz, en medio de una genocidio legal, lento y planificado, por potencias que nos han colonizado y semicolonizado los últimos 484 años.

 Feliciano Mejía H.

Lima, 7 – 9 de octubre de 2016

Notas

[1] Buenos días señoras, señores, señores del Común (de Comunidad), hombres colorados. Muy buen año, sí. “Aquí estoy, no muerto. Gritando todavía”, el Sr. Arguedas, decía. Yo digo: Yo estoy gritando todavía. Escuchen hermanos, hermanas. Hermoso, buen día ya viene. Hermoso sol rojo ya viene sin duda. Por nuestras propias manos. Todos. Óiganme”. (Not. ed.)

[2] http://www.minedu.gob.pe/curriculo/pdf/31052016-programa-nivel-primaria-ebr-religion-2.pdf

[3] http://www.minedu.gob.pe/curriculo/pdf/31052016-programa-nivel-secundaria-ebr-religion-2.pdf

[4] https://www.servindi.org/actualidad/3252

[5] http://www.espejodelperu.com.pe/Poblacion-del-Peru/Composicion-etnica-del-Peru.htm

[6] http://rpp.pe/lima/actualidad/conoce-el-panorama-de-la-desnutricion-infantil-en-el-peru-noticia-83018

[7] “¿Dónde están los pobres?”, Webb, Richard, El Comercio, lunes 21 de setiembre de 2015.

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