Subterráneos. Historias, vigencias o nostalgias

Marco Salinas “Fósforo 

 

“…hay que romper los esquemas, de los que rompieron los esquemas…”
Dictadura de conciencia

*

A través de los años se realizaron aproximaciones y estudios sobre lo subterráneo, con interpretaciones, mitos, desmitificaciones y posturas novedosas, que han hecho posible que se pueda acceder a muchos datos y testimonios interesantes. Hay distintas posiciones, desde la conceptualización hasta la periodización y sus lecturas, por lo que surgen naturales discrepancias[1]. Y no hay un consenso general, pues para algunos el proceso murió a mediados de los ochentas, para otros  en  los noventas, y finalmente están los que piensan que  aún continúa en el presente siglo. En este breve artículo haremos una síntesis de los ochentas, mencionando las transformaciones del fenómeno en los noventas y sus efectos en el presente siglo, sugiriendo algunos alcances.

El llamado rock subterráneo fue un fenómeno social contracultural que no logró consolidarse como un movimiento. Para muchos protagonistas y opinantes esto fue casi irrepetible por las condiciones socio-económicas que le dieron origen, mientras para otros, fue el comienzo de toda una forma de vida que continúa, y que tuvo como base la auto-organización, la autogestión, la toma de conciencia social y la negación o crítica al sistema.

Coyuntura de los ochentas

Terminada la dictadura militar, con un programa “liberal” en curso, devino un período de crisis económica-social creciente. En medio del ascenso de partidos y de organizaciones de izquierda, huelgas y marchas, se inician las acciones armadas de un grupo de comunistas de inspiración maoísta, denominados por el Estado, Sendero Luminoso, quienes declararon empezar la revolución armada, e iniciaron la guerra para tomar el poder, con atentados terroristas, coches bomba, paros armados, sabotajes, tomas de tierras, etcétera, generando la respuesta del Estado, que tras las redadas policiales, la entrada de las fuerzas armadas al combate, asesinatos y ejecuciones extra judiciales, desapariciones, fosas comunes, arrestos tanto de culpables como de inocentes, inició una verdadera guerra civil no reconocida por el orden establecido. A esto se sumó la corrupción generalizada, las migraciones masivas hacia las ciudades, los muertos y desaparecidos casi a diario; pero sobre todo la sensación de incertidumbre, de no futuro para los sectores populares y juveniles. El Estado, con el gobierno aprista, entró en colapso, mientras la ciudad vivía como escenario de la guerra sucia, asesinatos selectivos, escasez de alimentos, apagones, toques de queda, desempleo creciente, informalidad generalizada; se vivía una incertidumbre diaria, mientras se ensanchaba la brecha económica social entre clases populares y privilegiadas.

caos

Los subterráneos

Los antecedentes inmediatos de lo subte, a fines de los 70s., se relacionan con la idea de generar un espacio donde expresarse en español y expresar la realidad local, bajo códigos estéticos musicales propios, ya que la  escena rockera imperante, era elitista, complaciente,  alienante (tenían como bandera el virtuosismo, el cantar en inglés, con temáticas muy acordes a la de los países de la industria rockera, como tocar covers, etc.), imponiendo los cánones a los jóvenes del momento.  Paralelamente se activaron artistas, literatos y músicos que buscaban expresividad propia que devino en contestataria, y que, junto a los más chibolos, no se sentían representados por lo existente. Cabe destacar, que bandas “fusión” como Seres Van, Kotosh, Soljani, Del Pueblo, etc., fueron los que integraron la cultura popular andina y el rock o música urbana. Además de otros estilos, se expresaron también bandas más rockeriles de jóvenes, artistas vanguardistas, etc., explotando lo que ahora se llama, rock subterráneo.

Ya para 1983 hay una creciente escena en español, de donde cobraron notoriedad los más jóvenes y radicales, que terminarían encarnando sentimientos y frustraciones vividas en la época. En ellos la influencia del rock and roll, el  punk (el hazlo tú mismo y el rechazo “todo”) y otros estilos,  se hizo evidente, a pesar de la precaria información que venía de Occidente en relación a sus propios movimientos rockeriles.

Pronto devino en un fenómeno social, con una clara característica, la toma de conciencia visceral de la realidad económica–social, con una fuerte espontaneidad, una inclinación a la izquierda en general, para luego acercarse con más fuerza a interpretaciones del ideario anarquista; pero especialmente fue visceralmente contestatario. Sin una organización única, tuvo un carácter de confrontación hacia todo lo establecido, yendo más allá de la música. Involucró la autogestión en teatro, artes plásticas, poesía, fanzines, maquetas, etc. con la acción de poetas, artistas plásticos, intelectuales, bohemios, rockeros, curiosos, revistas, etc. Eran movidas en paralelo, que se entrecruzaban y  reproducían, y que terminaron confluyendo en este algo “nuevo”, que generó una “escena” propia, un circuito de rebeldía, consumo y difusión, ubicado al margen del circuito oficial. Y aunque la explosión de 1984 al 1985 auspiciaba la madurez de este proceso, “la movida” no se consolidó, no se concretó como un movimiento. Pues la disgregación ya es evidente desde 1986.

A la enorme presión de la cruda realidad, la falta de recursos económicos y técnicos, la precariedad de los eventos y la radicalidad de músicos y público, la limitada información del rock internacional, se unieron otros problemas:

  1. La difusión marginal alcanzada no logró plasmar estrategias de mayor expansión (generar un medio productivo y mercado propio o intentarlo a través del establecido). A pesar del interés algunos medios por producir discos (luego del triunfo en ventas de la maqueta auto-gestionada de Narcosis y del disco de Leuzemia, por un sello oficial), no lograron salir a un mercado mayor.
  2. Radicalidad: estuvo plagada de poses, peleas, sectarismos, etc., el raje, la chismosería, el alcohol y drogas, la diversión colindaban con la rebeldía y el interés por hacer algo más que ser solo una catarsis. La auto-marginación y la intolerancia se activaron en diferentes niveles, desde amicales, hasta sociales e incluso por el estilo o procedencia barrial.
  3. La composición social era heterogénea, surgieron contradicciones inevitables, reflejo en pequeño de una sociedad racista y fracturada internamente:                – Clases acomodadas, buscan un medio más libre, en una realidad vista sin “sin futuro”. Otros buscaban ser variedad a los que había en su entorno o no se identificaban con él.  –Los sectores populares no necesariamente marginales, donde la rebeldía y críticas a la sociedad, se presentaban como coherentes, descargaron sus frustraciones. Con un minimalismo exagerado y falta de metas más sólidas, estallaron las peleas entre “cholo punks” contra “pitu punks”, entre los “jarkores” contra los “hardcores”, etcétera, dispersando, desde dentro, el espacio que inicialmente fue compartido e indistinto.  El ser lacroso, malcriado, antitodo, radical, etc. se volvió bandera de “autenticidad”, y quiso reemplazar a la pluriculturalidad, inicial.
  1. Estos factores alimentaron el aislamiento y marginalidad. Sin la explosión de un movimiento real, las manchas se separaron y se volvieron más subterráneas que nunca, aunque se mantuvieron activos. La música tropical andina o chicha, que desarrolló un mercado que permitió la expansión de amplios sectores populares, fue la antítesis al aislamiento relativo de los subterráneos.
  1. Desde entonces se manifestó, con una desordenada continuidad, en parte gracias a “los relevos”: al pasar el tiempo los que tenían cierta permanencia se iban (los que se quedaron fueron pocos, mientras muchos se alejaban porque consideraban que se estaba repitiendo lo mismo, que ya se había hecho, que era mucha pose y remedo), siempre aparecía gente joven que se informaba de los tiempos de auge subterráneo, e intentaban “recrearlo otra vez”, continuarlo o empezarlo de nuevo.

En algún momento, luego de creciente dispersión desde 1986, las peleas y los enfrentamientos entre “pitucos” (estratos altos) y “misios” (estratos bajos)  abrirán sus propios espacios, donde manifestarán temas de la realidad, más de acorde a lo que sentían. Por ejemplo para 1987 grupos como G3 y otras bandas y manchas, renegarán del término “subterráneo”, pero continuarán tocando con grupos similares, con temas de crítica social combinados con búsqueda de identidad, con temas más intimistas, hastiados de tantas agresiones y pleitos.

rocksubterraneo

Portada del CD La historia del rock subterráneo

A partir de 1987 la “escena” se moviliza a El Hueco de Santa Beatriz, con el visible accionar de Eutanasia, (“única banda verdaderamente Punk” (Daniel F) con sectores más populares y una movida subte anarquista, continuada luego por PTK (cerró en 1993); y la Jato Hardcore (cerró en  1989) y  Los Reyes Rojos, con sectores más clase-medieros, con una serie de actividades autogestionarias contestatarias, proselitistas, musicales y diversión. Por supuesto había tocadas en los conos y el centro de Lima. Los puntos de encuentro se ampliaron de la Colmena, a las galerías Brasil, a otros distritos, y luego a Quilca, donde se gestó el boulevard de la Cultura, de artistas, literatos, bohemios y rockeros.

Paralelamente y cruzándose, se incorporaron nuevos estilos y tendencias (desde post punk al noise) mientras la movida metalera crecía ondulantemente,  a veces siendo parte de lo subte,  incluso con choques, como las broncas con la Horda Metálica. (La gran mancha metal peruana espera aún merecidos estudios).

El fracaso de una autogestión eficiente y la difusión masiva, hizo que se tenga una información relativa de lo subterráneo luego de un tiempo: En un barrio popular donde a veces se tocaba, eran vistos como “maricones” o simplemente “metaleros”, mientras que en un barrio de clase media o alta, eran vistos como “delincuentes  o vándalos”, de acuerdo a sus cánones de lo decente o aceptable.  Incluso muchos jóvenes rockeros actuales no tienen idea que esto se había dado y continuado.

Coyuntura de los 80s y los 90s

A fines de los 80s y comienzos de los 90s, la situación de violencia y crisis llegó a estados realmente alucinantes, no solo por los paquetazos económicos, sino por la generalización urbana de la violencia, desapariciones, paramilitares, migraciones masivas, la explosión de la informalidad y delincuencia. En el  92 el golpe de Estado puso en estado de sitio al país, con sus redadas, jueces sin rostro, juicios masivos sin defensa, los despidos masivos y huelgas, etcétera, y se vivió en zozobra económica y militar que golpeó con mucha fuerza; luego se alcanza la “estabilización” del régimen neoliberal desde 95, mientras se favorecía a la clase empresarial con privatizaciones, la liquidación de empresas estatales, el dominio de capitales extranjeros, a un costo altísimo en materia de derechos laborales, civiles y económicos para las clases populares.

En este tránsito, salieron los subterráneos más radicales de todos, tocando mayormente hardcore o punk, con un discurso subversivo. Pedían coherencia con la lucha armada en curso (rompían la A de la “anarquía inglesa”, se acompañaban a veces de bombos andinos y periódicos murales, fanzines como Dialéctica Rock, Juventud Clasista, etc.), estaban en línea con los grupos alzados en armas; grupos como Polución Nocturna, Capilla Ardiente, Semilla Nociva, Miseria, Clan, Bloque Inmerso, Gritos de la Ciudad, etcétera. Fueron los únicos subterráneos que lucharon frontalmente contra el “sistema”. No fueron subversivos infiltrados, fueron subterráneos convencidos de que era la única manera de cambiarlo todo. Se disolvieron a medida que paso el tiempo, y hubo muertos y presos.

A partir de los 90s, con la caída del bloque comunista y el desprestigio teórico de las izquierdas, llega el embate del llamado posmodernismo (con el cambio de paradigmas),  la globalización, el anuncio de una nueva era y la renovación del rock en general, mientras se pregona el neoliberalismo como elemento mundial dominante. En medio de discursos fundamentalistas “liberales” y la caída del socialismo “real”; el mundo monopolar con dominio de USA y Europa, entraba en vigencia.

Rock en los noventas, los alternativos y los subtes

En la cultura juvenil occidental, se manifestó con fuerza la onda grunge y/o alternativa y la parafernalia de la llamada Generación X, que se levantaba como la renovación del momento, alimentando e inspirando en nuestro país, el inicio de una “apertura” de una escena rockera al margen de la oficial. Esto produjo un período de auge y difusión de bandas y producciones en general. Con la recuperación económica, a mediados de los noventas, aparecen sellos independientes, locales, programas radiales y revistas, y se impone lo que se llegó a llamar en algún momento la “movida alternativa”. Reapareció para un nuevo público sonidos, historias, estéticas punks, hardcore, indie, etc. “arrastrados” desde la moda grunge, como algo “nuevo” y renovador. Descubrieron que aquí también  hubo movida underground anterior, por ello se prestó atención a lo subte, mientras se difundía la noventera innovación.

Maria-Teta

Patricia Roncal “Maria Teta”, de Empujón Brutal

Muchos subtes, que se habían alejado en los ochentas, entraron a los 90s luego de haberse sentido en solitario, luego de cierto alejamiento, con búsqueda personal, porque percibieron que la unión anterior había desaparecido. Ante la nueva realidad, encontraron  puertas en esta escena creciente, y fue vista como el surgimiento de grupos con cierta contraculturalidad todavía no comercial. Pronto encontraron que había un nuevo espacio para reaparecer e incorporarse a la nueva movida, mientras surgían músicos netamente noventeros.

La apertura de esta nueva “escena”, la revitalización de la música underground, los nuevos locales para tocar y escuchar, de producción, difusión y la parafernalia que se gestó, encarnaban no solo a la nueva generación (y la adaptación de mucha gente ochentera) sino que conseguía desde otras orillas, lo que los subtes no había logrado por sí mismos, una “apertura y posibilidad” de difundirse y crecer.

Entonces, mientras la nueva generación se activaba, gente de la movida subte ochentera, que querían ser artistas, componer y producir,  tomaron  impulso en la creciente nueva ola, que fue percibido por algunos, como la trasformación de lo underground a otra escena renovadora. Estas movidas  fueron vistas por muchos, como el tránsito de la etapa subterráneo (el radical ochentero) a su decadencia y/o transformación en otra cosa, y por generalización la decadencia de lo “subterráneo” a secas. Por ejemplo:

Wicho García, a quien siempre le apestó lo subterráneo, por verlo como algo posero y falso, tenía aspiraciones artísticas; después del 85 no quería saber nada de su primera banda, y continuó detrás de sus aspiraciones aprendiendo de producción hasta su nueva oportunidad, en los noventas,  “…con el tiempo dejo lo amargo…luego Narcosis fue también una puerta de salida –para lograr- la banda Mar de Copas…[2].

Pedro Cornejo pasó por Guerrilla Urbana y Frente Negro, con vena de productor con fanzines y revistas, columnista y escritor de temas rockeros, de sellos como Eureka, Navaja Producciones, el sello Apu, y difusión de rock en el programa Distorsión[3].

Rafo Ráez tenía a la banda Se Busca, luego tocó con Eutanasia, en ambos casos los integrantes se fueron al extranjero, con ganas de crecer artísticamente como solista y como tal se presentaba esporádicamente, luego terminó como Rafo Raez y los Paranoias, con letras más intimistas, una prolífica composición en letras y sonidos experimentales[4].

Gonzalo Pua, de G3, luego de tener un espacio propio sin ser ya “subterráneo”, tenía aspiraciones artísticas y creativas;  en los noventas armaron bandas paralelas como el Beat Sudaca o Back Door Men, y luego Inyectores, Kuraka, etc.

Daniel F con Leuzemia, Frente Negro, etc., también solista, era un gran oyente del rock clásico y tenía aspiraciones artísticas, produjo la Kursiles… (10) maquetas con experimentos entre 1986 y 1991, fanzines y grabaciones, fue un abanderando del rollo radical subte, sobre todo contra lo comercial y el vedetismo dentro y fuera de la escena, hasta mediados de los 90s, para luego terminar de estrella, en vías de empresario y codeándose con los que tanto despreció.

¿Y los subterráneos más “clásicos”?

Caminando en medio del tránsito, ondulantemente se agrupaban y dispersaban, denunciando la crudeza de la violencia, la sobrevivencia y la imposición de un nuevo orden autoritario, mientras arrastraban y crecían viejas polémicas:

  • Ser espontáneo rebelde y menos “artista” (los que entienden que subte o punk es ser más directo sin tanto pulimento), con fuerte tendencia antiintelectual; hacer crecer solos la “movida” sin “contaminarse” con otras escenas, y dar batalla. Ser consecuente era difundirse en ambientes propios (aunque precarios) y no juntarse con los “poseros”, la gente nueva sin conciencia subte y sus medios.
  • Alcanzar calidad artística y de producción sin dejar de ser contestatarios, no descuidar la calidad e innovarse, sin desechar el poder entrar a espacios más amplios (“caballo de Troya”) con variadas estrategias, sin perder la “esencia” para que se conozca la propuesta y servir de impulso para que entre la “mancha”.
Pogo

El pogo, rito emblemático del rock subterráneo

Los ataques, pleitos, el sabotaje interior y la indisposición entre la misma gente estuvo permanente desde entonces, muchos abanderados radicales atacaban a los amigos por diferencias de enfoque, al no tener metas más tangibles para alcanzar como grupo. Sin embargo, siempre se armaban bandas, con gente de antes o nueva, reagrupándose o separándose, tomaban fuerza para luego dispersarse, esa es la constante de su ondulante permanencia. Son los minicircuitos, movidas dentro de movidas, de corta o mediana duración, actividades, producción y difusión ondulante.

A comienzos de los noventas, la gente nueva con ya veteranos subtes se organizaron en el Taller, con gente de Eutanasia,  Cesar N,  Erik de Desconcierto,  KRFG (KontraReaccionariosFascistasGenocidas), Extraña Misión, Irreverentes, como también a gente de la plástica, poetas, etc., quienes llegaron a realizar un par de conciertos y editaron una maketa en forma conjunta titulada «Producción Autónoma» con los grupos: Ellos Aún Viven, Combustible, Último Refugio, Actitud Frenétika y los Desayunados.[5]

También se grabó en el 92  No Hemos Muerto (con Dictadura de conciencia/PTK); Al Ritmo de Mis Huesos (con Profetas del Carajo); Emergiendo de la Clandestinidad (con Reaxión), etc.

Mención honrosaLeo Bacteria, quien en 1991 con su banda pionera del noise, M.D.A, Manifiesto de Asquerosidad, sacó Pobredumbre Social, maqueta editada en 1991 por Asco Tapes, la misma que en el 2008 fue re-editada; luego formó Insumisión, industrial hardcore, y una serie de formaciones, editor del fanzine Azko. Militante subterráneo y anti taurino. Formó luego el exitoso Pestaña en el 2004; en el 2009  formó Paladar Conejo. Su producción fue prolífica con una serie de grabaciones y experimentos electrónicos, murió en el 2011.

Entre 1992-1994 Piero Bustos organizaba los “Lunes del Sapo, en la muy concurrida Las Rejas o el Chino, llamado luego Mamani’s Pub”, donde se dieron una serie de actividades de poesía radical, con rock subterráneo y rockandroll, “…Grover Gambarini actuaba como maestro de ceremonias, con el uniforme punk, mientras –por ejemplo- Richy Lakra y los Poetas del Asfalto se desgañitaban con sus aguerridos versos en la garganta. También… a los remanentes de Neón, Estación 32, Cultivo, Vanaguardia, Geranio Marginal, Zafarrata, Noble Katerva, Aedosmil, todas agrupaciones poéticas de los 90s –un tanto ya dispersas- pero que volvían a la carga… cuando no Domingo de Ramos y su bandera negra de Kloaka. O la belleza y lucidez de la poeta Dalmacia Ruíz-Rosas…”[6]. Se convirtió en un punto de encuentro y actividades contraculturales de Quilca, con algunos registros fílmicos. Este bar adquirió fama cuando desapareció la No-Helden, del jirón Chincha con Wilson, y ya no había un hueco para realizar conciertos subtes.

También se hicieron actividades en el Foco Rojo, que era un pequeño video pub del distrito de Breña. Tocaron allí Psicosis, Del Pueblo, Visos de Burdeos, Mojarras, Combustible, Cardenales, Zopilotes, Kamuflaje, etc. En septiembre del 93, Piero Bustos ―quien cumplía años esa noche―, fue invitado para abrir el show de Mojarras, y durante su segmento fue apoyado por Nilton de Actitud Frenética, en batería, César N, en guitarra y Daniel F, en bajo[7].

En el 93, algunos evaluaron y percibieron que se venía otra ola de la “movida”, conscientes que se arrastraban algunos lastres como el discurso politicoide exagerado, perspectivas inalcanzables como la revolución social, las poses punk de barrio sin metas, las drogas, etc., mientras habían algunos intentos por llegar al reconocimiento usando los medios más oficiales, participando en grabaciones o simplemente armando bandas.

Mientras, bandas con impulso de la Onda Alternativa tocaban, y viejos subtes se incorporaban al nuevo impulso rockeril, ejemplo Los Espirales, que tocaban con el renacido G3 y QPD CARREÑO, Voz Propia, Rafo Ráez, etc.

Los más “subtes” produjeron la maqueta ENTRE HÉROES Y COBARDES (con PTK. Dictadura de Conciencia, RX, Deformales, Ratas, Malditos Poetas, Rafo Ráez, Actitud Frenética, Dogma SS), Si Pudiéramos Vivir de Rafo Ráez, y No se Apaga el Motor de Combustible,  Emergiendo de la Clandestinidad de Reaxión,

A partir de 1994 la cosa siguió creciendo, y se dio una gran difusión en tocadas y ventas de sus producciones. Sin embargo confluyen bandas nuevas y rejunta de viejos subtes reapareciendo para el nuevo público. Había expectativas similares a las de 1984, y era vista como un año de transición[8]. Los locales, pubs, discotecas fueron los lugares que se abrieron para tocar:

Se activó el CONDOROCK– Festival de “Música Alternativa”, auspiciado por la Municipalidad de Lima, en la Carpa (en el mismo lugar de los ochentas) y que sirvió de vitrina para las bandas “emergentes” de ese entonces. Tocaron Leuzemia, Narcosis, Mar de Copas, la Liga del Sueño, Dolores Delirio, los Hijos del Sol, Del pueblo del Barrio, Rafo Ráez, Los Mojarras, Radio Kriminal, Psicosis y Azules Moros. Mientras los Leuzemia se  volvieron a juntar en el Mamani’s Pub[9].

Aunque comenzaron a tocar en lugares más “fichos” y había una creciente movida, se separan Deformales, Ratas, SNA y otros, surge Kólico, tocan los Rupturas, Hadez, Kranium (banda a veces llamada de folk metal mezcla el heavy metal con el folk de los Andes y el pasado milenario de la cultura inca, admirada por su estilo único y sus temas sociales), Psicosis, PDI, Profetas del Carajo, Radio Criminal, Desarme. Mientras unos grupos se separan surgen otros como Autonomía, Último Refugio, Ensamble, Muerte Prematura, Woos, RX, Claro Pe Loco, Kamuflaje, Belika, La Porción, Circo de Marionetas, Ilusión Marchita, etc.[10].

Además tocaban bandas hardcore como Dictadura de Conciencia, apareció primero en el recopilatorio No Hemos Muerto, junto a las bandas como Desarme, PDI, Nada Tuyo, Futuro Incierto, Decisión Final. Luego en un Split en vivo junto a Psicosis llamado En Todas Partes. El demo oficial sería un split junto a PTK, grabado en 1994 en el estudio del recordado Fílderes[11]. Tocan también bandas como Komando Antimierda (con la vocalista Mabel), Komplot, Hecho Nada, Generación, Los Rezios, etc., en diferentes sitios, pero sobre todo en un nuevo punto del momento alternativo, Barranco.

Todas estas actividades, la aparición de viejos Subtes y el número de bandas, además de la moda de la Generación X, hizo que se descubriera a un creciente público, la existencia de un “underground” anterior. Mientras la moda alternativa y la comercialización se imponían.

El 95 y las expectativas

Se abrían sellos, radios, producciones, locales y tocadas. Proliferan grupos nuevos y viejos subtes rearman sus bandas o forman bandas nuevas. Esta situación rockeril emergente, era heterogénea, ya no era necesariamente subterránea, pero si tenía su impronta en la mayoría de eventos. Desde el Agustino hasta Barranco, pasando por Quilca, al cono norte, sonaban programas radiales de rock, etc.

Se juntaron otra vez los Leuzemia, con ideales de presentar lo hecho y hacer más cosas y servir de impulso a lo “subterráneo” (ahora medio mezcla entre grupos más proletas y otros en ascenso como artistas) en pleno resurgimiento. Además de festivales, conciertos, grabaciones, fanzines y revistas,  parecieron videos de rock en programas como Hard Head (canal 33) o Disolvencia (canal 11). Se consolidaba el sello Navaja, produciendo Cero de Dolores Delirios, distribuyó el disco A la Mierda lo Demás de Leuzemia (de éxito inmediato). Combustible grabó De Tripas Rock n Roll. Tocaba Rafo Ráez con grabaciones y presentaciones, Radio Criminal, Resortes, Psicosis, Azules Moro, La Sonora del Amparo Prodigioso, Los Criollos, etc.

Habían bandas en espera de “subir” y bandas con renovado espíritu subte y/o rockero, como Cardenales, Combustible, Irreverentes, Desidia, Futuro Incierto, Kaos y Desorden, Carnaval Patétiko, Perú No Existe (interesante propuesta dark punk o death goth subte?), SdH (Sudor de Huevos), Los Rezios (siguen tocando HC hasta hoy, incluso con incursiones en Europa), Dios Hastío (que se volvieron una de las bandas más importantes del hardcore crust latinoamericano hoy en día), Perros Hambrientos, Tres al Hilo, Autonomía, Porkavida (luego Aeropajitas), Ilusión Marchita (dark), Dogma SS, Malditos Poetas, Cenizas, Irreverentes, Desastre Social, Rupturas, Héroe Inocente, Manganzoides, etc.

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La ciudad de la furia: Lima, al fondo, el Cerro San Cristóbal

Pero las diferencias internas y conflictos se agudizaron, incluso en eventos grandes, por ejemplo, el festival del Agustirock 95, con gran infraestructura y bandas del momento (Mojarras, Actitud Frenética, Combustible, G3, Mar de Copas, Leuzemia, Rafo Raez, Dolores Delirio, etc.) que terminó en broncas y peleas inútiles de los asistentes, fue el mismo día que el Gran Encuentro Nacional de Cultura (con bandas más “subtes” como PTK, Perú NO existe, Desastre Social, Perros Hambrientos, etc.), que convocaba a gente de provincias, terminó en bronca[12]. Además había “autosabotajes”, descoordinaciones idas y venidas de bandas, pero sobre todo la confusión en participar en tu “propia” escena o ser parte de esto nuevo que se gestaba y visto con mucha desconfianza.

Recrudeció más  el enfoque sobre cómo ampliar la propuesta subte: por medios propios autogestionados para preservar su esencia contestataria o aprovechando medios más comerciales, con el peligro de ser “suavizados” y hasta cambiados, a cambio de difusión y ventas. Se planteaba también que si las bandas llegaban a alcanzar notoriedad, servirían como punta de lanza para abrir espacio a las bandas subtes, para que “emerjan” y lleguen a la difusión.

Con una simpleza ya clásica se dividía a la gente entre los “subterráneos” y los “alternativos”, y sus respectivas generalizaciones, a pesar de que se entrecruzaban en este proceso. A veces esos conceptos eran usados casi indistintamente en muchas actividades y publicaciones. Muchos fueron duramente criticados, como Voz Propia, Combustible, Narcosis, G3, Zopilotes, Liga del Sueño, Psicosis, Mar de Copas, etc. (Esto era la extensión de la tradicional y subte más “radical” tendencia ochentera, de acusar de vendidos o inconsecuentes a bandas como Voz Propia, Eructo Maldonado, Lima 13, Eutanasia en el 87 por sus acercamientos a medios no auténticos o autogenerados) siendo una de las voces más visibles y acusadoras la del Daniel F, quien requintaba contra todos “ellos” desde su pasquín Tarántula y lo siguió haciendo por un tiempo más.

El tan ansiado circuito underground, bajo el ideario ochentero (incluso hubo cambios de temas de denuncia, más intimistas, antiautoritarios, animalistas, etc., ya no era la guerra), pululaba,  pero siguieron apareciendo y desapareciendo  los minicircuitos, que fue la manera de manifestarse estas movidas, bajo un creciente ola de sellos, programas, grabaciones y festivales de música rock en general.

Despegaba también el estrellato con fuerza y un nuevo circuito rockeril más heterogéneo y con perspectivas de rentabilidad y fama. Se delimitaba límites:  “…los grupos que ke se han dado cuenta de que son buenos tienen en sus miras, simplemente, vivir de la música, explotar lo que ke saben, sacarle el jugo a esa “habilidad ke Dios les ha dado”… Lo triste es ke en ese camino, se olviden de sus orígenes, se olviden de su lugar de procedencia, de donde salieron y de kienes, en un primer momento, les dieron su apoyo…” en referencia a Mojarras, Zopilotes, quienes negociaban sus pagos con empresarios y organizadores subtes, por igual[13].

A fines de los noventas ya estaban delimitadas las fronteras; con bandas nuevas (“alternativas”) o recicladas, que se mueven en un creciente circuito rockero, con grabaciones, festivales, difusión y un creciente público admirador, y por otro lado grupos subtes de viejo cuño, apareciendo y desapareciendo, por ejemplo:

En un concierto llamado “Demos Muerte al Alternativo (porque el único alternativo que vale la pena es el alternativo muerto…): tocaron Dios Hastío, Generación Perdida, Los Rezios, Aslo Q’ Chucha Punk Ron, Complot, Komando Antimierda y Agresión Extrema, en el local El Más Allá de Barranco. Estas tocadas eran compartidas con bandas como Aeropajitas, Hecho Nada, Espirales, Autonomía, Irreverentes, y bandas más “rankeadas” de lo subte como PTK, Dogma SS, etc. Codo a codo, en el entorno del emergente Rock “alternativo”.

poster-concierto-subte-80Bandas rabiosamente subterráneas grabaron Nuestro Silencio Ahoga sus Gritos, con el colectivo Sonidos de Acción de Lima. Con: Hecho Nada, Komando Antimierda, Autonomía, Irreverentes, Generación Perdida, Aslo Q’ Chucha Punk Ron, Complot, Rezios, Irreverentes.

En 1997 se editó “Mil Gritos Contra el Tedio”, con la bandas Mar de Copas, Cementerio Club, Los Nuevos Predicadores, El Guetho, El Berde Borde, Distorsión, Maldito Sur, El Aire. Por Apu Records, el ascenso de la creciente movida alternativa. Mientras los subtes siguen pululando intermitentemente (los Rezios se autogestionan la maqueta Joder es Necesario).

Surge el colectivo Poetas del Asfalto (antecedente El Poste), que desde su nacimiento reivindicó lo subterráneo, dirigido hacia las letras, la poesía, música underground, etc, destacando el Richi Lakra, luego con el Primo Mujica y muchos e intermitentes colaboradores. Su continuidad hasta el siglo XXI lo sindica como el fanzine más longevo del Perú, por ello su gran importancia como referente a lo contestatario, marginal y jodidamente autogestionario, relacionado a la cultura underground, subterránea, callejera y marginal.

En la vieja línea subte, prevaleció la incapacidad de coordinar y organizarse para lograr las metas de expansión, repitiendo viejas deficiencias, donde bandas subtes eran criticadas por tocar en pubs u organizadas por algún sello, o a bandas que cobraban interés masivo, acusados de vendidos, Es decir dispersión desde dentro, incapacidad de consolidar trabajo coordinado. Ya no era los “pitu punk” contra los “misio punk”, se había transformado: se aferraban al viejo concepto ochentero de ser “subterráneo”, (equivalente a ser consecuentes), ahora eran los subterráneos  contra los alternativos (los “vendidos” o los nuevos comercialones poseros), sin delimitarse claramente, quién era quién y qué se estaba gestando: un nuevo escenario rockero, heterogéneo y diverso, en ascenso, que daría paso a bandas y festivales “consagrados” en el siglo XXI.

Para 1998 en la escena rockera emergente se hablaba de la “Masificación Subterránea”: “… en los procesos de masificación de la escena, la evidente demanda, produjo mayor y mejor oferta de bienes de producción, mejores instrumentos, equipos de sonido, de grabación sonora u audiovisual, etc. Sumado a acceso a recursos (de software, muchas veces pirata)… además del creciente acceso a discos en blanco y eventualmente al establecimiento de fábricas disqueras. Todo esto dio como resultado de  proliferación de productos creados desde los distintos circuitos que cada banda lograba articular…[14], reconociendo la gran importancia de haber gestado un circuito propio, pero sin tener el elemento de crítica y conciencia social confrontacional, como un pilar necesario.

Muchos pensaron que se estaba alcanzando una de las metas de lo “subterráneo”, la autogestión y circuito propio  y durante un tiempo (y a veces aún hoy), el “ya lo conseguimos”.

Desde orillas distintas, y a veces llena de puentes, se entendía de diferente manera lo que era o no era subterráneo, lo actual o lo anacrónico. Mientras en una serie de tocadas y actividades de bandas “subterráneas” sale la maqueta Rock Contra los Ricos, con los Rezios y Autonomía. En 1999 salen maquetas como, Desde la Cotidianidad, con Rezios y ANFO.

Una nueva generación se unía a la de los “alternativos” noventeros en el tránsito al nuevo siglo, ya no eran los ochentas obviamente: proliferan los conciertos, festivales, discotecas, masas de nuevos jóvenes consumidores de la nueva escena, con algunas atracciones por la contracultura, la rebeldía de fin de semana, excesos de drogas y experimentación, marcas de ropa y discos nacionales e importados, mientras el gobierno de Fujimori-Montesinos, agotado por la profunda corrupción, que había engendrado un verdadero narcoestado, se mantenía a fuerza de autoritarismo y de privilegiar al sector empresarial y privado, y se manifestó una naciente crisis económica. Sectores muy variados, desde una alicaída izquierda hasta demócratas de todo tipo, se manifestaban en las calles, reclamando democracia verdadera y denunciando la podredumbre política. Miles de jóvenes activos eran parte de este tránsito, desde universitarios, hasta trabajadores, jóvenes que ya no tenían que sobrevivir a bombas o paquetazos, mientras que los artistas emergentes del período anterior, vivían la nueva realidad y producían para ella.

“… Lo que se puede decir hoy de las movidas es que su consistencia política, cualquiera que esta fuera, resulta más un deseo que una realidad. El perfil del cliché de la generación X, es decir el de una juventud estimulada por las drogas y el exceso, donde el placer estético se absolutiza desplazando todo tipo de preocupaciones “sociales” y donde la ética del individualismo marca el horizonte de sus aspiraciones personales, tal vez esté más cercano a los jóvenes de clases medias que participan en las movidas de lo que uno podría esperar. Tomando en cuenta algunas excepciones, se trata de chicos y chicas de clase media poco conscientes del país cholo y bullente en el que viven…”[15].

1987. EP Ataque Frontal (New Wave Records, Francia)

ATAQUE FRONTAL s/t 7″ 1988. Arte: Jaime Higa.

El circuito creció y había gran demanda y oferta en la escena. Es la era de  los conciertos masivos con importantes inversiones, una ola, sobre todo, del punk y hardcore melódico (influencia del pop o neo punk), los chikipunks entraron con fuerza en la escena (reinaron hasta el 2003): hijos de la “pacificación” y la era digital, favorecidos por la nueva escena y cantando a una realidad más intimista, segura, una escena divertida y de “protesta” suavizada, fueron la moda del momento. Influenciados por el punk melódico estadounidense, prosperaron 6 Voltios,  Dalevuelta, Tiempo Fuera, Tragokorto o 40 Gramos, tocaban con Rezaca, De la Nada, Diafonía, Número Perfecto, 40 Gramos, Recarga, Estado de Sitio, etc., y se reprodujeron en grandes festivales. Se tocaba en el centro, Barranco-Miraflores, Los Olivos, el Cono Sur, etcétera, pero se fueron disolviendo y dieron sus últimas patadas exitosas en el 2006[16], quedando las bandas de más renombre.

Por un tiempo los chikipunks eran el “enemigo” visible, acusados de impostores, poseros, alienados, niños bien disfrazados de rebeldes, etc., por los subtes de viejo cuño. Se masifica el  repetir fórmulas seguras en lo musical y estético, apareciendo modas fuertes como el Emo (que tiene una reproducción de bandas y circuito vía Internet) influenciados por la vertiente  que destacó más por su apariencia andrógina y el reciclaje visual de otras tribus urbanas,  adecuándolos a su naturaleza adolescente, el intimismo destacando lo emocional, sin fines definidos. Fueron atacados por metaleros y “punks” extremistas. Pronto se difundió la moda emo por la ciudad, incluso en grandes sectores de jovencitos no rockeros, sobre todo en los conos, donde predominaba la chicha. Su notoria presencia duró hasta aproximadamente el 2008.

También los Emo incomodó a mucha gente, por ejemplo se dio el concierto Para de Sufrir Conchadetumadre, con Ezquisofrenia, Agresor, MAD –rock político, Justicia Inmoral, A.K.M, Hongos en el Cerebro, Los Chuzcos, Desacuerdo (rock and roll), Generación Perdida, Narcolexia, El Terrible y los Monogoloides, PTK, Tres Testículos, etc.

Desde el 2000, la escena rockeril creció en lo artístico musical, con una gran diversidad, difusión y mercado. Impulsaron el ahora llamado “rock nacional”  a niveles que  la industria del pop ochentero, no había podido sostener ni diversificar, pero ahora viejas estrellas ochenteras celebran junto a las nuevas  súper estrellas locales, quienes prosperan y tienen su propios retos de difusión y producción, en medio de un pujante público, ávido de hits y coleccionables temas. La radio y TV aún no les abre ampliamente las puertas (aferrados a los muy rentables y “seguros” cumbia, reggaetón o salsa), lo que sirvió para que algunos digan convenientemente, que son los underground o incluso subterráneos. Sin embargo el estrellato y masificación fue disipando y hasta disolviendo, en general, algún contenido de conciencia social  y crítica radical al sistema (si alguna banda tenía o tiene eso) y/o volviéndolo nada incómodo, complaciente, un producto más, un estilo más,  siendo parte del mainstream, lo dominante hasta hoy. Este logrado escenario rockeril  en su conjunto, no es contestatario (crítica y conciencia social) ni contracultural, más todo lo contrario, es parte dinámica del sistema, así como lo fueron los grupos pop de los ochentas. Paralelamente estrellas internacionales de renombre, visitan el país con teloneros consagrados, y una amplia difusión digital, disqueras, sellos, revistas, colectivos, grabaciones y premios en el extranjero, etc.

Desde el 92 se había manifestado con fuerza los  “correlatos locales de procesos globales”, un mismo proceso que se dio antes (los subtes ochenteros habían generado una peculiar identidad de tiempos de guerra y carestía); aparece música, tendencias, etc., en el extranjero, que se reinterpreta de acuerdo a la realidad local, a veces, de manera mucho más acelerada; incluso hay una variedad de propuestas que van más allá de la etiqueta de lo que es rock, que implica una variedad de estilos y fusiones, diversidad que proviene de la primera escena subterránea[17]. Por ello hablar de un rock netamente peruano, (el “rock nacional”) no se puede en términos puristas.

Anarkopunks y Destroys

Entre 1998 – 2006, surgió una mancha, con los idearios básicos de los subterráneos, la crítica social, la autogestión, lo antisistema, la idea de tener su propio espacio y escena, pero centrándose en la anarquía y lo punk. Pero también otra mancha, que defendieron el ideario de vivir sin imposiciones, lo antisistema, y se expresaron en medio de la bohemia y la parafernalia “callejera”, como volviendo a lo más simple del rock: ser “libre”. Un ambiente mezclado, a veces enfrentado, otras confluyendo.

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LEUZEMIA – Leuzemia (1985)

Los Anarkopunks: gente que se sentían punk y querían trabajar por lo libertario, la Anarquía a fondo, se desarrollaron en el cambio de siglo. Inicialmente se consideraban la continuación del rock subterráneo, en cuanto trabajar en colectivo (algunos lo llamaron neosubterráneo, pero esta denominación no pegó), pero luego evaluaron que lo subte estaba disperso, que devino solo en musical, y estaba medio mutilado. Se organizaron eventos relacionados con la música con el colectivo Axión Anarko Punk. Inicialmente compartían espacios con otras bandas como ARZ, Asmereír, Tragocorto, Irreverentes, etc., y otros eventos netamente políticos. Incluso se grabó “Yo los Descubrí” con Anfo, 6 Voltios, Generación Perdida y Diazepunk.

En busca de coherencia, gestaron un circuito propio, interdistrital y hasta en otros departamentos, con tocadas, proselitismo activo, festivales, conversatorios, debates, fanzines, boletines, colectivos y una tupida red de comunicaciones y escritos (Buscando un Camino, Desobediencia, Contradicción, La Protesta, El Grillete, Barricada, Detesta!!, Invasión Ácrata, etc.), con nexos con movidas internacionales. Incorporaron corrientes como el veganismo, la libertad sexual, derechos de los animales, ambientalismo, etc. La banda Generación Perdida (grabaron el 99 la maqueta Anarkopunks contra el Estado) destaca por ser uno de los pilares, además Dizpareuna, Dislexia, Sabotaje, Ekidad, Mili KK, Ingobernables, A.S.C.O., Los Dólares, Autonomía, etc. Con clara influencia estético, teórico y organizacional de las movidas anarko punks de otros países, siendo prolíficos en actividades autogestionadas y contraculturales. A partir del 2005 – 2006 se disgregaron como bloque, luego de haber generado su propio circuito.

“…Nuestra cultura es el punk, fusionado con el anarquismo, continuar la evolución, ya no estamos en el 77… nuestra cultura es el punk, nuestra política el anarquismo, abrir espacios contraculturales, actuando como herman@s de lucha…!” Generación Perdida

Entraron en contradicciones internas, deficiencias de organización y alcances, cierto aislamiento y fueron acusados de sectarios y autoritarios. “…Entonces cada uno se iba apartando, quedando el término, el cliché de repente, algo inmanejable en cuanto a la idea de movimiento, como lo subterráneo; para mí lo subterráneo no es que haya muerto pero sí el movimiento pues no está, es inexistente. Eso me pasó así, con el anarcopunk…muchas de esas bandas que se decían anarcopunk, la gente misma…abandonan el nombre y comienzan a llamarse solamente punks, relacionados claro con la lucha anarquista y todo…[18].

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EUTANASIA en uno de sus conciertos de 1988

Los Destroys: eran músicos y público como parte de la “escena” underground en general, que inicialmente compartían escena también, con los anarkopunks, pero estos, al “cerrar filas” pidiendo más coherencia, causó en muchos una reacción: sintieron imposición, manipulación, y que no debían “obedecer”. Pregonaron el rechazo a cualquier intento de querer “dirigirlos” contra todo “autoritarismo”, defendieron la idea básica de la libertad y espontaneidad y crítica social, en medio de conciertos, reuniones siendo parte de un ambiente callejero, rockero y bohemio. Ambas manchas se entrecruzaban en tocadas, espacios público, y relaciones amicales. Terminaron moviéndose en paralelo a la movida anarko punk y hasta hubo “enfrentamientos” y encono, por pregonar enfoques distintos dentro de lo underground. Tocaron bandas como Epidemia Punk, Morbo, Ingobernables, Inexpertos, Punk Sucio, Escopeta Sexual, Cerebros Podridos, Escoria, Alcohólicos Cadavéricos, Los GatoZZ SucioZZ de Lima, etc.

“…Soy un borracho, soy un destroy, y en las calles podrido siempre estoy…” – Alcohólicos Cadavéricos

“…a toda esa gente que vive lo normal, solo una cosa nos queda por pensar…soy lo ke quiera y !vete a la mierda!”  –  Morbo

Se llamaban a sí mismos punks, subtes, rockandroles y/o destroys, o sin ninguna etiqueta (solo soy yo, no soy nada, se tú mismo, etc.) indistintamente. Practicaron la autogestión, lo antisistema y la cultura callejera.

“…no es una ¨ A ¨ encerrada en un círculo… ni tampoco es una esvástica…es una mierda integral que creo se opone a lo que comúnmente la gente llama música Rock… el Punk viene a ser el Rock and roll… pero un poquito más rapidito…” banda punk  Los MalditoZZ GatoZZ de Lima[19].

Con el tiempo, tanto anarkopunks como destroys se fueron indiferenciando como movidas visibles, formando parte de los minicircuitos actuantes. Quedan todavía gente y grupos que se identifican con estas movidas.

El Averno

El Jr. Quilca, se convirtió en un reducto de actividades artísticas y contraculturales entre 90s y el nuevo siglo, anarquistas, subtes, metaleros, punks, hardcores, literatos, poetas, artistas urbanos, bohemios, pastrulos, gente sin etiqueta, curiosos, etc. En medio de una ebullición de tocadas y actividades, incluyendo  Cailloma, y locales similares, pululaban los subterráneos. En el boulevard, gente de la movida inicial subte estuvo en amplia actividad a fines de los ochentas, cuando Piero Bustos y Jorge el Negro Acosta, organizaron los “Quilca Chous” en pleno boulevard, al costado del cine Colón, se congregaban, con el “Comité Killka” de la poeta y activista Mary Soto (ex-Kloaka) para presentar poesía & rock. Del pueblo, Voz Propia, Los Mojarras, Eutanasia. También participaron artistas plásticos del colectivo NN de Alfredo Márquez y Alex Ángeles, Pp Lucho García y el brillante Enrique Wong, fallecido antes de tiempo. Y algunos actores de teatro, por ejemplo del grupo “Clavo & Canela” y “Kuerpo” o de lo que había sido “Ulkadi”, a la sazón “Nonato” con Miguel Blásica y la talentosa Martha Gutiérrez[20].

El  Centro Cultural El Averno nace luego de ser retirados los ambulantes libreros de Quilca en el 97, a fines de ese año. El negro Acosta (Del Pueblo) alquilo la tienda del Jirón Quilca 236-A, donde explotó ese espacio “…que todos los artistas necesitamos: libertad de crear, libertad de pensar, libertad de decidir, creación total sin parámetros ni restricciones, todas las sangres, la más lúcidas y frescas propuestas, locura total, vanguardia interminable. UN ESPACIO LIBRE Y AUTÓNOMO…”[21]. Con el concurso de muchos colaboradores, se fue transformando en una obra colectiva y un  lugar contestatario autogestionario, no solo en el arte sino en la política (Acosta lo llamó “Partido Extraterrestre”). Se pintaban murales con artistas comprometidos, se armaban pancartas y reuniones al final del gobierno fujimontesinista, de donde se salía a marchas y manifestaciones; también pasacalles de arte urbano y andino, antitaurinos, en defensa del agua, contra la corrupción, etc. Se organizaron charlas, festivales de poesía, teatro, exposiciones políticas, etc. Se convirtió en  el único centro cultural y contracultural en donde se expresaban diversas manifestaciones desde las andinas, afro peruanas, reggae, rock, metal, recitales, teatro, conferencias, teatro, cine, refugio de comités de provincias, subterráneos, ferias, etc., El Averno incentivó a la cultura vanguardista de los jóvenes y sus expresiones artísticas. Fue un lugar reconocido en guías mundiales de centros culturales. Acosta comentó de forma anecdótica que un día le tocó la puerta un extranjero con una guía turística en mano que listaba al Averno como el único centro cultural alternativo en el Perú y uno de los pocos en América del Sur[22]. El local fue cerrado el 2012, aunque la organización El Averno (Uchu pacha) sigue activo.

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El jirón Quilca y El Averno (Gisell García Sayán)

Una vez más no fueron los subtes los que produjeron este espacio con autogestión, conciencia social crítica, y contracultural propia, pero formaron parte de ella, “… fue uno de los últimos lugares donde se podía reunir la gente… para diferentes eventos… se aprovechó el espacio abierto, hasta cierto punto… pero no como lugar de producción objetiva, subterráneo de repente también, pero poco que ver con la onda punk, como sabes, la gente del negro iba por otro lado…”[23].

 El  Rock Nacional, el rock oficial de estos tiempos:

Aunque esquivos la televisión nacional, y las más importantes radios, el rock en nuestro país tiene un circuito de producción, distribución y difusión de una variedad de bandas y estilos que buscan la consagración y el estrellato. El uso de festivales y conciertos en vivo y  la difusión por internet, son el factor dominante, ya que la piratería sonográfica no tiene control como en otros países; aun así, la grabación de CD y los sellos, productoras es el sostén de la nueva escena. Se dieron grandes conciertos, a manera de ejemplo mencionamos:

El Festival Rock en el Parque de la Muralla 2010, La Mente, Los Protones, Autobus, preparándose para abrir el concierto de Franz Ferdinand, Catervas, Los Mojarras, Barrio Calavera, Yacks, Las Amigas de Nadie, Los Wannabes y Mermelada Pesada desde Tarapoto.

Los festivales El Rock en el Parque del 2013, en la explanada del Parque de la Exposición: con emergentes estrellas: 6 Voltios, Asmereir, Aeropajitas, Inyectores, 3 al Hilo, Tragokorto, M.A.S.A.C.R.E., Emergency Blanket, Mauser, Millones de Colores, Diazepunk, Psicosis, Serial Asesino, Contracorriente, Barrio Calavera, Voz Propia, Area 7, Estado De Sitio, Alhambre, Adictos Al Bidet,  Mortero, Hastakinomas[24].

Los festivales Lima Vive Rock, desde la gerencia de cultura de la comuna limeña, como la del 2014 con Frágil, Narcosis, Mar de Copas, Uchpa, Laguna Pai, Amén, Comité Pokoflo, además de Vaselina, Suda, D’mente Común, Mauser, Los Mortero, Héroe Inocente, Desarme, Adictos al Bidet, Gomas, Los Bacantes (ganadora de Lima Rockea 2014) y Shetevus (ganadora del Concurso de Bandas Emergentes de LVR)[25].

En el 2017 con más de 20000 asistentes, se organizó el Festival del día del Rock Peruano, con la no tan “peculiar” organización:

Consagrados; Mar de Copas, Libido, Zen, Leusemia y la Liga del Sueño;

Alternativos, como Tourista, DaleVuelta (que retorna a los escenarios luego de varios años), Futuro Incierto, Difonía, Serial Asesino, entre otras;

Rock & Pop: Mar de Copas, Libido, Amén, Río y Raúl Romero. También: Zen, La Liga Del Sueño, Trémolo, Los Mojarras, Campo De Almas, Dolores Delirio, Cementerio Club, Tourista y Daniel F.

En el escenario “Under”: Dalevuelta, Futuro Incierto, Narcosis, Chabelos, 6 Voltios, Asmereír, Metamorphosis, Diazepunk, Difonia, Terreviento, Serial Asesino, Por Hablar y Contracorriente[26].

La nueva realidad rockeril, con una alimentada clase media emergente, la búsqueda de prosperidad económica y ascenso socioeconómico, etc., y un público rockero en general, es la cantera de los nuevos productores y consumidores del  llamado Rock Nacional. El uso de la conciencia social y la música juvenil como elemento contestatario ante el sistema, esta relegado a quienes creen y viven con eso, pero en el mainstream del rock (dominante) en lo que va del siglo, en su conjunto,  no.

“…a los chibolos les digo, hagan una canción para la radio, hagan un video clip como sea, traten de meterse en las entrevistas que sea… porque eso les va ayudar a que se puedan realizar… ahorita me parece que ese es el camino… yo creo que ya la música ha dejado de ser la quinta rueda del coche…[27].

 Los subtes… ya fueron?

Existen la diversidad, la heterogeneidad, minicircuitos, muchas movidas que a veces se cruzan u oscilan entre niveles más “under” y los consagrados;  o van por su cuenta, variedad de estilos y corrientes. Algunas bandas permanecen, otras van y vienen, pero siempre hay una permanente generación  de artistas y público. Con una producción de maquetas, cds, y fanzines, con un intermitente circuito de producción y difusión, estas manchas se mueven al margen del sistema comercial dominante, hasta que logran acercarse o entrar en él, es decir del llamado exitoso “Rock Nacional” actual.

Por ejemplo en el 2000 salió el Compilatorio Tu mama Calata. Lima la Podrida bandas: 3 Al Hilo, Escopeta Sexual, Suicidas, Punksucio, Razkolnikov y los Escarabajos Obreros, Héroe Inocente, Desakuerdo, Mortero, Benel y los Bandoleros, Los Malditos Gatos de Lima, Los Falsos del Perú, Los Nerds, Los Arman, El Terrible y los Mongoloides, Los Pantyss, Cono Surf Aeropajitas, Vaselina4, Maniacos, Kondenados, Los Sucios, Morbo, Sindicato Subterráneo, Manganzoides.

El hardcore y punk del siglo XXI merece un estudio aparte, por el gran número de bandas y movidas –circuitos que genera. Destacamos que la presencia de actividades contraculturales, diversos estilos y propuestas se dieron intermitentemente. Lo subterráneo de viejo cuño sigue entremezclado en esta ola desordenada de actividades y estilos. Destacamos algunos eventos a manera de ejemplo, donde prosperan en diferentes niveles, el hardcore y/o el punk, que suelen tener la misma estructura de estrellas, ascendentes o undergrounds, dependiendo de su calidad y actitud. En estas actividades, suele haber muchas bandas y público intermitentes. Por ejemplo por el 2002 tocaban: Confronto, Desarme, P.D.I., Dios Hastío, Autonomía, Reciclaje, Agresor.

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“Corte con un cuchillo de cocina…” (1919) collage dadaísta de Hannah Höch

En el 2002 sale el compilatorio “…Con Odio Se Encontrarán”, con las bandas: Sabotaje, Ingobernables, Gritos de Miseria, Ex Cupidos, Los Rezios, Generación Perdida, S.Q.P. Se formaron una serie de bandas interesantes, como por ejemplo Vaselina, banda de rockandroll gestada en el tufo de la movida subterránea, y con participación activa en diversas movidas y escenarios. Con el tiempo llegaron a tocar en conciertos masivos. Suelen ser parte visible de manchas más rockandroleras.

En el 2005 estalló una mini movida del punk rock y/o subterráneo, pero no del mainstream, si no nuevas bandas con un discurso más callejero y/o revalorativo del punk clásico, “…una  explosión del caos sónico, sin imitaciones, de una forma completamente genuina y legitima, contestatario, ruido rocanrolero y la diversión….” Por ejemplo, el compilatorio de 2005 Punk Rock Autónomo (Pepito Kechua Produkciones) bandas: Morbo, Autonomía, Suicidas, Epidemia Punk. La rejunta de sujetos de la “Gran Estafa”, Autonomía, Morbo, Los Pantyss, Sindicato Subterráneo,  Estamento Combate, Suicidas, etc. Tocaban bandas como El Terrible y los Mongoloides, Morbo,  LoSS Malditos GatoSS de Lima, Los Podridos, Los X, etc. También tocan Los Lemmings, los Arman, los Protones, los Suplentes. Los KKs, Demencia, Desconexion, Los Tisikos, Los Presos, Superfuzz89, Séptimo Día, Tu Mamá Calata, Lo Que Roe, Ropa Interior de Alpaca, etcétera[28]. Esta movida fue una explosión de bandas nuevas y otras que ya tocaba, con una serie de actividades y grabaciones, experimentos y revaloraciones de los estilos más contestatarios y autogestionarios.

La grabaciones a través de estos años fueron creciendo, por ejemplo el 2006 se edita Ruido y Destruye, con: Teocidio, Demonio Tallan, Deforme, Los Rezios, Anal Vomit, Desakuerdo, Shokekos Skapunk, Grito Proletario, Anfo, Jacinto Ataka, Morbo, Dios Hastío, Kondenados, Espiritus Inmundos, Irreverentes, Autonomía, Kaos Endemico, Mortero, Atentado, Reciklaje, Genoxidio.         

En el 2008 se forma la banda Punk DHK (Destruye Huye Krea), revalorizando la esencia del hardcore punk clásico. Crearon las  “Jornadas de Cultura Punk“, que da continuidad a la difusión de las ideas anarquistas y es un lugar para discos punk y fanzines. Desde entonces han producido, tocado y activado en varios circuitos con su proselitismo punk, underground y/o subte. Editan el fanzine Lima de Mierda, y actualmente forman parte de colectivos punks activos. Compartieron tocadas con bandas como: Desastre Social, Saqra, Humanicidio, Distruptor, Kontra Poder, Putrefakto, La Estafa Riot, AKM, Voces de Adentro, La Reina de los Condenados (death goth), Podrida Realidad, Ultimo Destino, TBC, Ekidad, Ratas Rabiosas. Punk Terrorist, etc.

En el 2011 se reagrupó la legendaria banda Eutanasia, con su Global Colapso, y tocaron con Aeropajitas, Barrio Calavera, Desarme, Kamino a la Destrucción y Los Mortero. Se sumaron a las movidas pankekoides existentes, con apariciones por temporadas. Parte de un escenario underground creciente y diverso, que no es parte de la escena dominante.

En el 2013 se daban tocadas con bandas de estilos diversos como el garaje, rockabilly, blues, punk. Muchos estilos tocan en la escena hardcore, punk o subte, porque no tienen un espacio propio o lo suyo no es muy difundido, ejemplo el concierto Tu Tortura 2013, con Jacks y los Inestables (rockabilly), Vaqueros del Espacio, Desacuerdo (rockandroll), Ropa Interior de Alpaca, Lobotomía, Aliento de Puta y las Ratas de Marte (punk experimental), Autonomía (HC), etc.

En el 2014 Aeropajitas, logra tocar en el Teatro Municipal por sus veinte años, en un gran show, bajo la idea que el punk debe estar en todos los niveles, y tener reconocimiento oficial, metiéndose en tocadas grandes y grabando, sin claudicar en contenidos, cosa que fue criticado por los más “purosos” (¿conservadores subtes?). Bandas como esta, que tuvieron un perfil más underground, es un ejemplo de cómo logran entrar en ligas mayores.

En el 2015 compilatorio Muerte a los 80s, es nuestro Tiempo, con bandas como: Drenaje, Los primos, Narcolexia, Putrefakto, Batallón subterráneo, Ekidad, Dhk, Tortura, Vete a la mierda, Guerrilla, La estafa, Panikosocial, Akm. Reafirmaban su condición de actuales y no anacrónicos, que ellos están haciendo su propia escena.

En el 2016, en la Jornada Informativa Contra Campaña (contra la farsa de las elecciones), festival informativo, muralización, fotos, teatro, danza urbana, etc.  Se presentaron: La Inédita, Los Mortero, Malambo, Intraterreno y los Almas Negra – IAN, Desastre Social, PTK, Clandestino Crew, Maestro Caníbal, Soul Mate, Raíces Indígenas, Ariana, Liberato, Compas Marginal, Lo Que Roe, etc. Bandas con contenido crítico más renombrado, junto a bandas más under, ilustran la movilidad entre diferentes “estratos” que ya existen a estas alturas en la escena de rock radical o sonidos más duros[29].

Es enorme la lista de bandas y actividades que corren en paralelo o se entrecruzan en el presente siglo, relacionado lo contestatario, la autogestión, la conciencia social, lo contracultural, con una variedad de estilos, donde lo “subterráneo” suele ser algo sobreentendido, y  que se mueven en paralelo al mainstream, visto como factor alienante del momento, el clasificar esta enorme reproducción de gente no está en los alcances de este artículo, pero su presencia latente debe ser motivo de registro y estudio, así mismo la escena en provincias, de oscilante crecimiento, la  movida hip hop y rap, la fusión cumbia rock y pachangas (movida en ascenso), la mancha ska, desde Carnaval Patético, Psicosis (con larga presencia desde los ochentas con su ska punk), El Ghetto, etc., hasta  Danny Zka y los Fulminantes, Doctor Cobra, Residuos, Malauero, Sin Comillas, La Suerte, Cholo Machine, Calibanes, Los Carpinteros, Skats, Caviares, Barrio Calavera, etc.

Finalmente hay que destacar, que la gente de Poetas del Asfalto, ha venido organizando desde los 90s, eventos que involucran literatura, perfomances, charlas y exposiciones de temas contraculturales, y por supuesto actividades “subterráneas”, casi todo el tiempo, en medio de este bullir de actividades underground. Esta permanente y terca actividad, si bien es cierto no generan un movimiento mayor, pone una latente continuación de este tipo de ideales contraculturales a través de los años. Además de la coherencia entre discurso y acción, tiene el gran mérito de producir el único fanzine contracultural desde hace 21 años, con una ganada permanencia sin “corromperse” o ser digerido o cambiado, por el mercado dominante.

En el 2015, se agruparon los Poetálika, generados de Poetas del Asfalto, que difunden la poesía, pintura, rock subterráneo, etcétera, con el fin de crear un espacio poético-cultural, para exhibir el arte y difundir el rock subterráneo, apoyando al movimiento contracultural Rock Liberado. Comprometidos con el cambio de la realidad, hablan con el arte,  la delincuencia, la pobreza, contra la explotación[30].

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Fernando Laguna, para Poetas del Asfalto 100

Un último intento visible por recuperar el ideario subterráneo contestatario primigenio, de forma organizada, es el  colectivo Rock Liberado: César N y el Cabaret Fragor (cuya continuidad  y militancia de su rockandroll subterráneo y por el sinceramiento de la difusión de la historia subte, está presente desde 1985 hasta hoy), DesaKuerdo, Jack y los Inestables, Conector Plomo, Los Grinch, Decreto Supremo, Anti ley, Los Chuzcos, Bizarro, etc. Luego se dieron cambios en su conformación. Suelen presentarse con el concurso de los Poetas del Asfalto o la mancha  de Poetálika, o por su cuenta, organizando charlas y perfomances. Practican la autogestión y conciencia social. Sus principios básicos son: Recuperar la cohesión para que se dé una real escena alternativa de rock, distanciarse de la corrupción de la escena alternativa vigente, romper dogmas existentes en el rock, compromiso social con causas justas, tener más calidad y apertura a uso de medios, respeto a las diferencias de género, etc. Buscan ser una vanguardia para renovar la escena  (Archivos del Rock Liberado). Activos y en acción desde el 2014.

Hay  una enorme  mancha de rockeros, de diverso origen o edad, que viven por el viejo ideal de libertad o regresan a la  esencia primaria del rock y “…el de enfrentarse al bloque de basura que son los pseudorockeros…” (Kimba Vilis)[31].

Vieron a un viejo y talentoso “no- líder” de la mancha subterránea de antaño, que había abanderado la “lucha”  por la autenticidad de la movida, contra los asquerosos  pop star ochenteros y su papel infame de adormecer a la gente, contra las vedettes dentro de la movida que coquetearon con otros medios para sobresalir, etc., estaba sentado en un auto junto a Chachi Luján.

– ¿Y?! –    “…es que ya no estamos en los ochentas pe….”

IDEAS FINALES… por ahora

A grosso modo conviven en este siglo varios escenarios: suelen entrecruzarse dependiendo de su calidad, inversión, permanencia, estilo y/o ambiciones artísticas. Acompañada de una red de sellos, distribuidoras, festivales o conciertos, difusión, etc., de diferente consistencia. Entre estos “escalones” hay un intercambio de actividades y relaciones que le dan “movilidad”, se suele pasar de un escalón a otro o “compartir” espacios, dependiendo del artista, el estilo, el evento, las relaciones amicales o empresariales, etc. En las partes altas, no es dominante el factor contestatario ni contracultural, más todo lo contrario.

  • El dominante, el mainstream, con grandes festivales y difusión, estrellato, y bandas consagradas.
  • Los que alcanzan gran notoriedad y que están en búsqueda de subir, de diversos estilos. Abundantes.
  • Bandas más pegadas al HC, punk y metal de todo tipo, con una jerarquía propia de acuerdo a su calidad, producción y difusión creciente e intermitente movida.
  • Bandas de circuitos más contestatarios, de estilos diversos, donde predomina la denuncia social, rebeldía, autogestión y confrontación. Aquí se suelen mover los subtes más radicales.
  • Muchos grupos que al no tener un espacio para sus estilos, acompañan a las escenas existentes, en diferentes escalones.
  • Bandas de estilo clásico, en diferentes escalones.

¿Ser subterráneo?:

  1. Para algunos, la diversidad de propuestas sonoras y temáticas que dio la escena de fines de noventa en adelante, que impulsó el actual Rock Nacional, logró el ideario del rock subterráneo, es decir generar un espacio, con autogestión de medios y difusión de propuestas, con un cuidado más artístico (calidad de sonido y presentación). En este caso no es predominante lo contestatario. Dependiendo si están todavía en preestrellato o no, muchos suelen llamarlo todavía “subterráneo” o alternativo por no tener presencia en los medios masivos de comunicación. En todo caso, en ese nivel, es intrascendente el uso de ese término, siendo el mainstream que encabeza la escena del país.
  2. Para otros no solo es autogestión y autoorganización, sino tener la conciencia social ante la realidad y posición, el ser contestatario, pero sin encasillarse en una ideología definida (sin embargo, el ideario anarquista sigue siendo importante), sino también la libertad temática y sonora, sin perder la esencia, con capacidad de alcanzar calidad, sin improvisaciones, tener difusión por cualquier medio que no frene sus principios. Suelen ser atacados por los más “radicales” por dejar de ser, lo que ellos creen debe ser lo subterráneo o contestatario. Por eso muchos revaloran el principio básico: la libertad primaria, la fuente, “…El Rock siempre ha sido una mixtura de varias cosas y nunca ha podido ser del todo embotellable, ni por los marketeros under, ni por los marketeros poperos, simplemente porque el sentimiento, la técnica, la actitud, la fuerza y la parafernalia, junto con la estética y la rebeldía, siempre han ido de la mano y amalgamadas unas con otras…” (César N)[32].
  3. Otros ven que lo subterráneo alude a ser una fuerza en contra, que se mueven en circuitos paralelos y pregonan acabar con los valores y prácticas dominantes, o sea que trata de convertir sus valores y sus prácticas en las oficiales, y mientras no lo logren y sigan siendo una minoría, seguirá existiendo como subterráneos… de hecho ven que lo subterráneo, como parte de la contracultura, será contrario en tanto no llegue a vencer lo establecido[33].
  4. Están los que ven lo subte con los mismos elementos de autogestión y conciencia social, pero solo se centran en lo contestatario, la denuncia política o la vivencia a partir de su identidad; suelen relacionarse solo entre iguales o similares. Suelen atacar a aquellos que se “desvían”, porque incorporan elementos de los poseros o “vendidos”. Tienen una inclinación al gueto, la exclusividad y por ende al aislamiento.
  5. También se le llama subterráneo o underground a manchas no tan notorias, como los góticos, punks, hip hop, electrónicos, etc., de línea autogestionaria, en circuitos pequeños, con ideario más libertario, al margen del mainstream, que a veces suelen relacionarse activamente con las manchas contestarías más grandes.
  6. Otro grupo importante identifica el ser subterráneo con ser libre, sin condicionamientos, ligados a la bohemia y/o drogas (presente en el rock en general), suelen caer en la autodestrucción y el nihilismo más primario, aunque su entorno y temáticas contestatarias van desde lo argumental a lo meramente sonoro.
  7. Por último, sobre todo en el presente siglo, muchos usan indistintamente el término subterráneo, hardcore, punk o rockandroll casi indistintamente, por verlos emparentados, y porque son términos que están relacionados al desempeño rockero que practican. Por supuesto están los que consideran que esto es solo remedo y que ya fue.

Arrastres y viejas taras:

  • Los subtes de ideales primarios, no lograron consolidar un movimiento, pero están activos todo el tiempo. Existen en la diversidad, la heterogeneidad, minicircuitos, muchas movidas y escenas, relevándose y/o reproduciéndose, intermitentes, y a veces sin tener en claro, su propia historia y posibilidades.
  • Suele ser constante la falta de coordinación en grupos de corta duración, incapaces de lograr metas mayores, por ejemplo sellos y productoras propias, que atienda la demanda de su público (como existe en Ecuador o Colombia), predominando esfuerzos individuales. Es decir las metas no son percibidas como posibles o no se apuesta por ello. También hay simple conformismo con un fuerte sentido de espontaneidad, radicalidad o falta de permanencia en el tiempo. Esta falta de visión en conjunto es una tara que se arrastra desde los ochenta.
  • Hay radicalismo entre los “puristas” y los más “abiertos”, el auto sabotaje o enfrentamientos por diferencias de enfoque, es decir, por las distintas maneras de entender lo que es la escena y cómo desenvolverse en ella. Esto produce dispersión desde dentro.
  • Algunas bandas, lograda cierta presencia, no quieren diferenciar entre un evento autogestionado de otro con financiamiento más generoso, en un afán por seguir “subiendo” en la escena. Otras usan lo underground para lograr notoriedad de su radicalismo, dependiendo de qué posición de importancia o ambiciones se encuentren.
  • Otros se conforman con montar eventos precarios, vistos como parte de su idea de ser radical, limitando su propia producción y puesta en escena, por lo tanto limitando su difusión. Olvidan o ignoran que sus referentes extranjeros son muy bien producidos y tienen mucho cuidado en el producto que sacan.

Ante los ataques, radicalizaciones y sectarismos, muchos optan por seguir dentro, sin ceder y revalorando su rebeldía, recordando a los demás la base de todo esto: “…salud y rocknroll… y  somos rocknroll…!”[34].

Una enorme mancha de subterráneos pulula, se reproducen, activan y desaparecen todo el tiempo, sea como se los llame, manoseado el título que alguna vez se les puso, lo cierto es que existen, denuncian, se organizan, producen y consumen en sus circuitos, una y otra vez, entrelazados desordenadamente con el arte, las letras, la producción de literatura, videos, fotografía, teatro, experimentos,  grafitis, campañas y movilizaciones en contra del “sistema”. Es una parte del fenómeno social contestatario que tiene ya larga data, y cuya historia empieza a difundirse para ser reconocida, valorada, y también odiada por un público más amplio….

Marco Salinas “Fósforo

Abril 2017

Notas:

[1] “El Rock Subterráneo y las etapas de su Historia (2007)”, en el blog Caín Subte, Los archivos del rock subterráneo 1983-1992 http://cainsubte.blogspot.pe/2008/06/el-rock-subterrneo-y-la-periodificacin.html)

[2] Entrevista de Henry Spencer,  #LaHabitacion007, 062, Publicado el 23 sep. 2015.

[3] Entrevista en el 2005  https://www.youtube.com/watch?v=LATctBbprqE

[4] Henry Spencer programa #LaHabitación007 Nº 066 Publicado el 24 oct. 2015,  entrevista a Rafo Ráez

[5] Pág. 64, Los sumergidos pasos del Amor. Daniel F.

[6] “Los lunes del sapo”, (Testimonio de Róger Santiváñez) http://sol-negro.blogspot.pe/2010/10/los-miercoles-del-sapo-testimonio-de.html

[7] https://www.youtube.com/watch?v=pjHUGtdOr0c

[8] Piero Bustos, en Tarántula 2, 1994.

[9] “El Retorno del Rock Subte”, Expreso, feb 19 /1995.

[10] Tarántula Nº2, 1994.

[11] “Dictadura de conciencia”, en:http://generacion-cochebomba.blogspot.pe/2010/09/dictadura-de-conciencia.html

[12] Tarántula Nº 4 1995.

[13] 1995 “La Estática Eterna”, en TARANTULA 6, 199.

[14] Audiofobia, vol 1-  Nº 3, agosto 1998.

[15] VENTURO, Sandro, Contra juventud, Ensayos sobre Juventud y Participación Política, 2001 pág. 131-132.

[16] http://salvajefanzine.blogspot.pe/2011/08/el-intierro-de-los-chikipunks-primera.html

[17] Kamilo Riveros. “10 mitos acerca de la historia del Rock Peruano” – PLUS TV. 3G – Historia del Rock Peruano 2013.

[18] Entrevista a Richi Morgue, http://org-amoryodio.blogspot.pe/2011/10/sobre-el-anarkopunk-en-el-peru-lima.html

[19] “El último resorte”,  http://silpivipiapa.blogspot.pe/2007/08/punk-per-arde.html

[20] “Los lunes del sapo”, (Testimonio de Róger Santiváñez) 2010 http://sol-negro.blogspot.pe/2010/10/los-miercoles-del-sapo-testimonio-de.html

[21] “Breve Historia Aclaratoria de la Movida Contracultural en Quilca”, Jorge “Negro” Acosta, 2014. http://subterock.com/movida-contracultural-en-quilca/ )

[22] “A Un Año De La Clausura Del Centro Cultural El Averno”  http://subterock.com/centro-cultural-el-averno/

[23] Conversa con Fernando Laguna 21/4/17.

[24] http://conciertosperu.com.pe/nacional/2013/rock-en-el-parque-xiii-6-voltios-asmereir-diazepunk-y-mas/

[25] http://larepublica.pe/06-09-2014/lima-vive-rock-2014-bandas-nacionales-vienen-participando-en-el-festival

[26] http://elcomercio.pe/luces/musica/piensas-ir-al-dia-rock-peruano-esto-debes-saber-noticia-1971091

[27] Entrevista a Daniel F.  Rockwasipro – publicada en febrero 2017 https://www.youtube.com/watch?v=tCQpBuAAZeU

[28] http://silpivipiapa.blogspot.pe/2007/08/punk-per-arde.html

[29] Propagandas y volantes.

[30] Perú 21, Lunes 20 /6/2016 Grupo Poetalica: “Nos une la amistad, la poesía y el rock”.

[31] Kimba Vilis: “Lo Subte nunca va a morir”, http://subterock.com/kimba-vilis/

[32] https://www.facebook.com/CESARNROCK.

[33] Conversa con Rubén Ruiz,  abril 2017.

[34] Conversa con Omar Martel, abril 2017.

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4 comentarios

Archivado bajo Historia del Rock, Rock peruano, Rock subterraneo

4 Respuestas a “Subterráneos. Historias, vigencias o nostalgias

  1. Cuánto he aprendido al leer tu post acerca de la relación música-entorno social. Sobretodo he podido entender toda una etapa socioeconómica y política que vivimos en el país y su repercusión en la sociedad. Saludos

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  2. Miguel

    Gracias Marco, amplia y dedicada investigación que aun puede hallar mas referentes. Con ULKADI (performance y teatro) eramos parte de esa movida que quizo que el referente de lo subte y contracultural creciera desde lo teatral y de alli a sus variantes experimentales. Fuimos uno de los grupos pioneros que desde el teatro enfocabamos la performance. Nonato fue un espectáculo que se presentó en 1991 en la Universidad Agraria con la presentación también de la revista de poesía Polvo Enamorado que dirigían Nelly Gutierrez y el poeta Willy Gómez Migliaro. Estabamos en ese proyecto Martha Gutierrez, Germain Machuca (bailarín), Fidel Melquiades ese gran artista plástico de la escena gran amigo e integrante de Yuyachkani y quien escribe esto, Miguel Blásica. Como bien me pide Fernando Cassamar espero escribir lo que fue el recorrido de Ulkadi, (Nelson Ochia, Slim Diaz, Martha Gutierrez y yo) de 1989 a 1992 cuando fuimos detenidos en Seguridad del Estado (excepto Slim que estaba en Alemania). Urge escribir sobre esta experiencia a pesar de contar con muy poco materia lgráfico y casi ningun vídeo. Es parte de la memoria que ahora enfoca con interés la movida subte, abrazo.

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    • Marco Salinas

      Muchas gracias por el aporte… el artículo publicado fue presentado para Poetas del Asfalto en un julio…tuvo la intención de ser un primer alcance, una vista rápida y general, del asunto subte post ochentas, con muchos detalles importantes faltantes. Espero ampliarlo a un formato mas decente, con obvios datos e interpretaciones mas amplios,y claro, hay harto que rebanar sobre cosas que se pasaron por alto en la memoria de estos eventos…espero contar con tus aportes en el mediano plazo, muchas gracias.

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