Cómo ser feminista

María Dolores Hernández

Si quieres ser feminista, lo primero que tienes que hacer es un recorrido por los recuerdos de tu infancia y desmantelar todo ese tejido de color rosa que diseñaron para ti.

Busca en el álbum de fotos familiar aquellos rastros en forma de imágenes que delaten de qué manera tu madre, tías y abuelas te revelaron los secretos sobre qué significa ser una mujer. Después, coge todas esas fotos, periódicos, revistas Cosmopolitan, tijeras y pegamento y empapela la pared de tu habitación con el collage resultante de la técnica que aprendiste en ese taller de Arteterapia que organizó la asociación de mujeres de tu barrio para canalizar tu frustración.

La partida - María Dolores Hernández

María Dolores Hernández – “La partida” -2014

Una vez que te sientas algo más empoderada, sal a la calle con tacones o sin ellos, y ocupa el espacio público como si realmente te perteneciera. Muchos machos se cruzarán en tu camino y sacarán sus rayos láser para escanearte bilateralmente, otros ejercerán la técnica del silbido y los más osados te lanzarán sonidos irritantes a los que ellos llaman “piropos callejeros” Sé precisa en tu decisión de responder ante el ataque porque si tu puntería falla, el dardo que lanzaste volverá hacia ti y te punzará en cualquier parte del cuerpo, provocándote un tremendo escozor.

Tras atravesar la calzada con los respectivos anuncios publicitarios de maquillaje, gel anticelulítico y toallas higiénicas tipo “aquehuelenlascosasquenohuelen” busca un espacio seguro. Puede ser una cafetería en la que te zambullas en la nueva edición de la Mística de la feminidad o de Vindicación de los Derechos de la Mujer, ambos de lectura obligatoria. También puedes acudir a una galería de arte donde, si tienes mucha, mucha suerte encontrarás una exposición de Judy Chicago o Ana Mendieta. Quizá te apetezca tomarte una cerveza. En ese caso, qué mejor que acudir a aquel bar donde no pisen esos especímenes hetero-masculinos, porque cada vez estarás más harta del flirteo atolondrado en la barra, gin-tonic en mano y de responder de manera asertiva a la pregunta ¿Qué hace una chica sola y tan guapa como tú en un sitio como éste?

Wollstonecraft-right-of-woman

Vindicación de los derechos de la mujer (1792), de Mary Wollstonecraft, es una de las primeras obras feministas que responde a los teóricos del derecho machistas del siglo XVIII.

Además, has de plantearte sobre el origen de tu sexualidad y del porqué solo tiras con hombres ¿En qué momento decidiste que eras heterosexual? ¿Por qué no cruzar a la otra acera? Y si todavía tienes alguna duda, quizá te ayude ir al videoclub en peligro de extinción si es que todavía existe, y alquilar la película “La vida de Adele” para comprobar si tu vagina se humedece ante aquellas explícitas escenas de sexo entre mujeres. Afortunadamente, no auto-censurarás ningún tipo de fantasía porque te encuentras en pleno proceso de liberación corpóreo-revolucionaria.

Por otra parte, también tendrás que memorizar el significado de algunos términos tales como “heteronormatividad”, “falocentrismo” o “neomachismo” para enriquecer tu discurso antipatriarcal y no quedarte atrás en el debate. Recuerda que la palabra “sororidad” se convertirá en el mantra de la relación que establezcas con otras compañeras que se declaren como feministas o no, y que “el peor enemigo de una mujer es otra mujer” es una falacia inventada por un hombre, de eso estoy segura. Recuerda también enseñarle este concepto a tus amigas y a compadecerte de ellas cuando quieran asesinar a esa maldita zorra que se atrevió a robarles el novio.

Si tienes la suerte de contar con la presencia de niñas o adolescentes en tu entorno, aprovecha para indagar sobre qué significa para ellas pertenecer al segundo sexo y regálales libros de biografías de grandes mujeres de la historia adaptados para su edad. Así se convertirán en las pequeñas feminazis de su colegio y estarás contribuyendo al desarrollo de nuestro país desde dentro, alimentando el discurso en las nuevas generaciones. Bien hecho.

Judy-Chicago-“Creation-of-the-World”-1985

Judy Chicago – “Creation of  the World”- 1985

Posiblemente, hayas terminado con esa relación que definiste como tóxica después de realizar un análisis exhaustivo del papel que interpretan las princesas en las películas de Disney ya que recién te has enterado de que cuando terminaba el rodaje, no les quedaba otra que embriagarse y adormecer su conciencia con algún que otro psicofármaco del que se hicieron adictas. Y es que el guion les obligaba a creer que el príncipe las salvaría pero todos resultaron ser unos auténticos machirulos que las obligaban a lavar sus calzoncillos y a tener sexo cuando en realidad no les apetecía. Fue así como empezaste a boicotear al amor romántico y también como decidiste terminar con Pepe, Ramón, Miguel… o como quiera que se llame.

No obstante, si aun así te encuentras inmersa en los cauces del querer, sabrás que antes o después tendrás que plantearte el poli-amor. Y no me refiero a que te líes con aquel policía que, aunque te cueste reconocerlo, te pone cachonda. Sino a que te plantearás amar y tener relaciones con varias personas además de con tu pareja más duradera. Sí, como lo oyes. Te darás cuenta de que la monogamia es un dictamen social machista ya que, desde el principio de los tiempos, los seres humanos estamos codificados para gozar libremente con otros y otras pero la Iglesia Católica se inventó aquello del matrimonio para cortarnos las alas y establecer el pecado como eje central de nuestras vidas.

Ana Mendieta 2

Ana Mendieta – “Glass on body” – 1972

Otra cosa: ten mucho cuidado con el lenguaje inclusivo. No permitas que la RAE nos siga jodiendo con el cónclave de académicos que pretenden hacernos creer que la definición de mujer es “La que con diligencia se ocupa de los quehaceres domésticos y cuida de su hacienda y familia” o es sinónimo de “prostituta” Cuando escribas, utiliza la “x” para referirte a ellos y ellas porque la “@” ya ha quedado un poco desfasada. Asimismo, cuando estés en pleno discurso habla en femenino o introduce “los” y “las” porque si no estarás excluyéndonos del campo tan inmenso e importante que es el lenguaje. Y no querrás que eso ocurra ¿verdad?

Por último, ten en cuenta que, hagas lo que hagas en la esfera pública y/o privada, te sentirás oprimida y ninguneada por un sistema y unos transeúntes que para nada encajan con aquella imagen de mundo por el que estás luchando y esperas llegar a conseguir. Te sentirás sola y perdida, con ganas de tirar a la basura esas gafas de color de violeta que luces con orgullo, pero te cuento algo: ya nunca más podrás desprenderte de ellas. Aun así, tranquila… porque no estás sola. Somos muchas las que caminamos con esas gafas puestas y si no lo crees, alza la vista y verás.

barbara-kruger-1

Barbara Kruger – “Tu cuerpo es un campo de batalla” -1989

Sal, corre, grita, cágate en ese acosador sexual callejero o casero y cuéntaselo a tus amigas feministas, ellas te entenderán.

Mírate al espejo, si estás desnuda mejor, e introduce algún ritual que tenga que ver con el amor propio de manera cotidiana. Genera momentos de placer con la única intención de satisfacerte a ti misma y, aunque a veces duela, disfruta de la soledad porque descubrirás que es tu mejor compañera. Percibe y disfruta tu belleza, sea del tipo que sea, para honrarla con el cariño más sincero y muéstrala a quien te dé la gana, si es que te da la gana. En ese momento, empezarás a comprender que así es como comienza la verdadera revolución, con la liberación de nuestros cuerpos.

Entonces, cuando escuches a la siguiente persona que se atreva a mencionar que “feminismo es como machismo pero al revés” sabrás exactamente qué palabras se enlazarán con la mirada en calma, la cabeza alta y la lengua exacta.

Así serás tú, tan feminista como siempre quisiste llegar a ser.

María Dolores Hernández

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Decálogo feminista, Feminismo

2 Respuestas a “Cómo ser feminista

  1. Gladys Razuri

    Muy libre el artículo, me encantó, aunque tengo mucho de alienación y se me hace difícil pensarme como amante libre jejejej.

    Me gusta

    • María Dolores Hernández

      Hola Gladys,

      Que alegría que te haya gustado el artículo y que sirva para la reflexión e inspiración conjunta. En relación a lo de ser amante libre, así como otros aspectos que nos puedan ir apareciendo en el camino como posibilidades, puede que nos parezcan difíciles o que no queramos probarlos en esta vida, y está bien. Con el hecho de plantearnos alternativas propias o ajenas sin juzgar ya es un logro del que podemos sentirnos orgullosas.

      Un abrazo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s